Vitoria a tope de arte y de naturaleza: razones que confirman que esta ciudad es un buen plan

La capital alavesa está diseñada para todos los gustos

Noelia Ferreiro
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Foto: Salima Senyavskaya / ISTOCK

Es, tal vez, la ciudad española más sostenible, como muestra el hecho de que en 2012 fuera nombrada Capital Verde Europea. Pero es muchas otras cosas más: un coqueto entramado urbano, un reducto medieval, un oasis de parques y humedales y, cómo no, un templo para los amantes de la buena mesa. Vitoria es, en definitiva, un buen plan para esta temporada.

Aquí van unas cuantas propuestas para exprimir la capital alavesa y constatar sus multifacetas para contentar a todos:

Merodear por su casco histórico

Es el corazón medieval de la ciudad, con un trazado de almendra que desciende de una colina, allí donde se encontraba la primitiva aldea de Gasteiz. Merece la pena ver las dos catedrales, la Casa del Cordón, el Portalón, la Torre de los Anda… Y no hay que dejar pasar la ocasión de subir a la torre de la iglesia de San Vicente: es el mejor mirador para divisar Vitoria en todo su esplendor.

Vitoria, Álava
peizais / ISTOCK

Descubrir Artium

Es el mayor museo de arte contemporáneo de todo Euskadi con una de las colecciones de arte vasco de los siglos XX y XXI más importantes del mundo. Está abierto de martes a domingo y la entrada es gratuita todos los días en horario de tarde, y los miércoles y domingos todo el día. Desde Picasso y Miró hasta Barceló y Elena del Rivero, desde Chillida y Oteiza hasta Cristina Iglesias y Txomin Badiola, desde Richard Serra a Bill Viola, sin olvidar a las nuevas generaciones, Artium Artium es un todo un referente.

Artium, Vitoria
Exterior del Artium de Vitoria | saiko3p / ISTOCK

La Ruta de los Murales

Diseñados y creados mediante talleres colectivos, los grandes murales desperdigados por las calles conforman una de las rutas más especiales de la ciudad, oficialmente conocida como Itinerario Muralístico de Vitoria Gasteiz. Es una especie de museo al aire libre que inunda de color la ciudad y que responde a la máxima de alumbrar una expresión contemporánea manifestada en arte monumental y realizada por vecinas y vecinos de la ciudad de forma colectiva. Una joya.

Murales en Vitoria
font83 / ISTOCK

Oxigenarse en el Anillo Verde

Es lo permite saltar del asfalto a la naturaleza de manera casi espontánea. Un oxigenante corredor, en el que se suceden parques, bosques, ríos, humedales y hasta un jardín botánico con especies exóticas. Cuenta con 90 km de senderos peatonales y ciclistas, incluido el itinerario Vuelta al Anillo Verde, de 33 km. Es accesible desde diversos puntos de la ciudad a pie, en bici o en autobús urbano. Hay algunos centros para recabar información, como la Casa de la Dehesa de Olarizu, el Jardín Botánico de Olarizu o el Centro de Interpretación de los humedales de Salburua Ataria.

Anillo verde de Vitoria
Salima Senyavskaya / ISTOCK

Disfrutar de sus playas (no costeras)

Es cierto que Vitoria no tiene litoral, pero sí un pantano cercano, el de Ullíbarri-Gamboa, con dos playas cuya calidad ha sido reconocida con la bandera azul. Se trata de Landa y Garaio, en las que no sólo se puede disfrutar de un buen baño (en verano, claro) sino también entregarse a deportes náuticos como remo, piragüismo, windsurf... Por si fuera poco, en la zona sur del embalse, el Parque Ornitológico de Mendixur, con más de 70 hectáreas, permite la observación de aves.

Lago Landa, en Vitoria
Lago Landa, en Vitoria | Inaki_B / ISTOCK