Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Si te has quedado sin viaje este verano, haz esta ruta en camper por los Picos de Europa: todo el mundo debería recorrerla una vez en la vida

La buena noticia de no planificar con mucho tiempo es que puedes hacer viajes así de bonitos.

No puedes despedir el verano sin haber recorrido esta preciosa ruta por carretera.

No puedes despedir el verano sin haber recorrido esta preciosa ruta por carretera. / Istock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Dicen que las mejores aventuras ocurren cuando no se planifican, y con los viajes muchas veces sucede lo mismo. Esto no quiere decir que haya que ir a ciegas, pero sí que, en ocasiones, merece la pena perderse sin saber muy bien hacia dónde vas. Planificar las vacaciones, por cortas que sean es algo que a todo el mundo le hace ilusión, pero no siempre se puede hacer con tanto tiempo como el que nos gustaría. Así, una ruta improvisada en camper puede ser lo mejor.

Coger la camper y recorrer el mundo es el sueño de muchos y, como por algún sitio habrá que empezar, te proponemos un recorrido por el desfiladero de la Hermida, que marca el límite de los Picos de Europa y, con sus 21 kilómetros de largo, es el más extenso de toda la Península Ibérica. En su interior discurre el río Deva, entre enormes paredes de piedra que alcanzan los 600 metros de altura. Y, además del río, discurre también la sinuosa carretera N-621.

El pueblo de España donde es verano todo el año tiene más de 300 días de sol, 4 kilómetros de playa y una curiosa fiesta en torno a las migas

Adriana Fernández

De La Hermida al corazón de los Picos de Europa

El trayecto en carretera es corto, no dura más de media hora, y por eso merece la pena hacer paradas entre medias. El camino puede comenzar en el pueblo de La Hermida, en Cantabria. Allí es posible realizar alguna que otra ruta de senderismo, como el sendero de las Agüeras, que se desvía hacia el sendero mitológico para alcanzar el precioso mirador de Santa Catalina.

Con esta ruta en camper, vivirás una experiencia única este verano

Con esta ruta en camper, vivirás una experiencia única este verano / Istock / borjalaria

Las vistas desde este punto son un espectáculo, con los Picos de Europa como telón de fondo y algún quebrantahuesos si hay suerte. Al lado del mirador, se encuentran los restos de la fortaleza de la Bolera de los Moros, del siglo VIII. Es una ruta circular de un total de 12 kilómetros, entre bosques de hayas, castaños y robles y con varias cascadas a lo largo del camino. Además, para los expertos en escalada, allí hay una de las primeras vías ferratas de Cantabria.

El pueblo de La Hermida en un entorno privilegiado

El pueblo de La Hermida en un entorno privilegiado / Istock / Cesar Arquero Cabral

Bajo el puente que conduce al balneario, ya en La Herminda, están las pozas del río Deva, aguas medicinales que manan del subsuelo a 40º C. Es una experiencia que nadie debería perderse, sobre todo en invierno. Dejando atrás el pueblo, otro punto para visitar es la iglesia de Santa María de Lebeña, considerado por muchos el templo prerrománico más bonito de Cantabria. Poco a poco, nos adentramos en el Valle del Liébana.

La iglesia de Santa María de Lebeña

La iglesia de Santa María de Lebeña / Istock / Luis A. Ripoll

Hacia el pueblo más aislado de Cantabria

Continuamos con la camper adentrándonos en el valle del Liébana, donde tan solo puede penetrarse en coche mediante esta vía que conecta los pueblos de Unquera, Lebeña y Potes. Sin salir de La Hermida, podemos hacer una de las rutas de senderismo más impresionantes y bonitas de esta zona. Tiene una duración de casi tres horas y conduce a Tresviso, el pueblo más aislado de Cantabria: la única carretera parte de Asturias y a pie solo tiene un sendero.

Tresviso, el pueblo más aislado de Cantabria

Tresviso, el pueblo más aislado de Cantabria / Istock / dalanz

Para llegar en coche, hay que partir del recóndito pueblo asturiano de Sotres, pero caminando es solo desde La Hermida. Es una travesía que, por momento, puede hacerse larga y dura, aunque son menos de seis kilómetros los que atraviesan macizos calizos y valles cántabros en el corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa. El primer tramo es más llano y sencillo, mientras que el segundo es más exigente, pero con unas vistas inmejorables.

Vistas del Parque Nacional de los Picos de Europa desde Tresviso

Vistas del Parque Nacional de los Picos de Europa desde Tresviso / Istock / Jose Pedroso Vallejo

En Tresviso nos topamos con una población de unas 60 personas, no más, cuya economía se basa en la subsistencia de manera histórica debido a su aislamiento del mundo. Antaño, cada quien vivía de su ganado y se elaboraba el queso Picón en las viviendas y se curaba en cuevas cercanas. La producción de este queso untuoso y delicioso es parte de la historia de Tresviso, aunque el paso del tiempo y el abandono rural ha cambiado mucho la elaboración.

Paradas con la camper

Más allá de estas rutas a pie, por la carretera del desfiladero de la Hermida aparecen puntos de interés muy relevantes antes de llegar al final de la ruta. Nuestra recomendación es ir desviándote en pueblos como Lebeña, Tobes, Villanueva o Colombres. Además, una vez llegues a Unquera, puedes sobrepasar el límite hacia Asturias y bañarte en alguna de sus playas, como la de Pechon o la de Amió, que son algunas de las más cercanas y bellas de la zona.