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El viaje más barato y bonito del Mediterráneo este verano sale desde España: ferries desde 24 euros, aguas turquesas y la posibilidad de recorrer varias islas en un solo trayecto

Las conexiones marítimas entre las Islas Baleares vuelven a convertirse en una de las formas más económicas y cómodas de viajar por el Mediterráneo.

Un ferry en el puerto de Ibiza

Un ferry en el puerto de Ibiza / Istock / t

Podemos imaginar pocas formas más agradables de empezar el verano que subir a un ferry mientras el puerto va quedando atrás. En las rutas entre las Islas Baleares, además, el viaje tiene algo muy distinto al avión porque hay que olvidarse de las prisas. El trayecto se hace despacio, viendo aparecer otras islas en el horizonte y con la sensación de que las vacaciones están a punto de comenzar. ¿Será por el olor a mar que es imposible captar atravesando el cielo?

Ferry del puerto de Alcudia

Ferry del puerto de Alcudia / Istock / t

Este año, además, varias conexiones entre Mallorca, Ibiza y Menorca vuelven a situarse entre las opciones más baratas para moverse por el Mediterráneo. Algunas rutas arrancan desde apenas 24 euros y te permiten enlazar varias islas en un mismo recorrido sin que tengas que gastar demasiado.

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Entre las rutas más económicas del verano aparece la conexión entre Palma e Ibiza, con billetes desde 24 euros según los datos recopilados por Ferryscanner. La plataforma también avisa de que los precios se mantienen relativamente estables hasta unas 6–8 semanas antes de la salida, y después suben con rapidez a medida que se acerca la temporada alta y la disponibilidad puede ser un problema, más ahora que los precios de los vuelos pueden darnos muchos sorpresas.

También destacan trayectos como Barcelona–Palma desde 33 euros, Valencia–Ibiza desde 32 euros o Barcelona–Mahón desde 28,8 euros.

Una de las grandes ventajas de estas conexiones es que permiten moverse entre islas con bastante flexibilidad. Muchos viajeros aprovechan varios días para combinar playas tranquilas de Menorca con el ambiente urbano de Palma o con las calas de Ibiza dentro del mismo viaje. Una opción para visitar dos islas sería la ruta Barcelona– Palma–Ibiza desde 57 euros.

Además, si no eres muy fan del movimiento del barco, como las distancias son relativamente cortas entre puertos buena parte de las travesías te van a resultar cómodas. Súmale que en verano muchas cubiertas terminan convirtiéndose en pequeños miradores sobre el mar. ¿Se te ocurre mejor forma de ver el atardecer?

Vista del puerto de Ibiza

Vista del puerto de Ibiza / Istock / R

Moverse en ferry por el Mediterráneo tiene también algo que cada vez buscan más viajeros y es ir con menos prisas. En muchas rutas baleares no hace falta llegar con horas de antelación ni atravesar grandes terminales de aeropuertos que hacen que te montes al avión ya agotado, y eso que ni siquiera ha empezado el viaje. También resulta mucho más sencillo viajar con maletas grandes, carrito, equipaje adicional o incluso tu propio coche.

En trayectos como Alcudia–Ciutadella (uno de los más utilizados entre Mallorca y Menorca) el viaje dura poco más de una hora y permite cruzar entre islas viendo continuamente la costa mediterránea. Podrás encontrar opciones desde 12 euros, operadas varios días a la semana.

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La manera más sencilla de ir de isla en isla

La manera más sencilla de ir de isla en isla / Istock / R

Una de las cosas que mejor funcionan en las Islas Baleares es precisamente la posibilidad de combinar ambientes muy distintos en pocos días. Mallorca tiene pueblos de montaña, calas y ciudades históricas como Palma; Menorca tiene un perfil más tranquilo y muy ligado a playas naturales; e Ibiza alterna pequeñas calas, mercadillos y zonas mucho más animadas.

Gracias a las conexiones marítimas, muchos viajeros organizan rutas abiertas en las que van cambiando de isla según el tiempo, el presupuesto o el ambiente que buscan en cada momento. Aquí no hace falta renunciar a nada. Puedes pasar una noche en Palma, al día siguiente cruzar a Ibiza para recorrer pequeñas calas y terminar el viaje en Menorca en playas mucho más tranquilas. Lo mejor es que como muchas rutas llegan directamente al centro de las ciudades portuarias, te evitas desplazamientos largos y puedes empezar a recorrer la isla prácticamente nada más bajar del barco.