La vía verde más larga de España mide 160 kilómetros y baja del interior al mar: túneles, viaductos y pueblos encantadores
Esta vía verde pasa por algunos de los paisajes más bonitos de España, desde lo más profundo de Teruel hasta la costa levantina.

Es la vía verde más larga de España y también una de las más bonitas: de Teruel a Castellón. / Istock
Hace muchos años, se construyeron a lo largo y ancho de toda España trazados férreos para mejorar la comunicación y el comercio. La mayoría de ellos cayeron en desuso y, por tanto, en el olvido, y otros pocos nunca llegaron a funcionar. Con el tiempo, se crearon las vías verdes, antiguos caminos de trenes que ya no se utilizan como tal y que se han rehabilitado para poder caminar o ir en bicicleta por ellos. En total, son más de 3.400 kilómetros que se reparten por el país.

Además de la más larga, esta vía verde es de las más bonitas de España / Istock / Miguel Angel Flores
La más larga de todas es la Vía Verde de Ojos Negros, que une las provincias de Teruel y Valencia en un recorrido de 160 kilómetros. Aprovecha las vías del antiguo ferrocarril minero que llevaba el hierro desde las minas de Ojos Negros -un pueblo de Teruel de unos 300 habitantes- hasta el puerto de Sagunto, en la costa valenciana. Lo que fuera un símbolo del auge industrial en la Península Ibérica, ha acabado convertido en una ruta ideal para senderistas y ciclistas.

Adriana Fernández
Desde el interior de Teruel hasta la costa mediterránea
La inmensa cantidad de paisajes que aparecen a lo largo del camino pueden apreciarse en dos tramos. El primero es de casi 70 kilómetros y une Santa Eulalia (Teruel) con Barracas (Castellón), dejando a su paso montañas, viaductos, túneles y estaciones abandonadas. Y el segundo tramo, de unos 90 kilómetros, va desde Barracas hasta el puerto de Sagunto, entre campos de almendros, huertas valencianas y pueblos realmente encantadores.

Javalambre, la sierra de Teruel que atraviesa la Vía Verde de Ojos Negros / Istock / Vicenfoto
En estas dos partes de recorrido, las sierras de Teruel se van transformando en las llanuras de Castellón, hasta abrirse paso el mar Mediterráneo. Ese es uno de los puntos fuertes de esta vía verde, que al ser tan larga permite apreciar entornos muy diferentes en toda su extensión. Y, más allá de la naturaleza, pueblos que están repletos de magia en cualquier época del año. Prepara la mochila y adéntrate en esta preciosa ruta sin pensarlo dos veces.
La ruta a través de los pueblos más encantadores
Como su nombre indica, la vía verde comienza en Ojos Negros, en la Sierra de Menera, y atraviesa el valle del Jiloca, las tierras altas de Gúdar y Javalambre, hasta alcanzar la capital, Teruel y, después, el valle de Palancia en Castellón. El arte mudéjar de Teruel merece una parada para contemplar edificios como la catedral de Santa María de Mediavilla o la iglesia de San Pedro. Así como sacar la foto reglamentaria en la Escalinata del Óvalo.

Teruel es capital del arte mudéjar en España / Istock / zelg
Antes de entrar a la Comunidad Valenciana, se abre paso Puebla de Valverde, con monumentos muy interesantes como la iglesia de Santa Emerenciana, la ermita de Loreto o las casas de los siglos XVI y XVII de la calle Mayor. A continuación, ya en Castellón, se encuentra Barracas, un rincón que ya habitaron los íberos y los romanos. Aunque el edificio que más destaca es la iglesia gótica de San Pedro Apóstol, con un campanario y un rosetón impresionantes.

El precioso pueblo de Jérica en Castellón / Istock / Miguel Angel Flores
En la misma comarca está Jérica, un pueblo a 520 metros sobre el nivel del mar. Además de ser un pueblo bonito por sí mismo, es interesante debido a los enormes contrastes geológicos que hay en todo su entorno, junto con yacimientos arqueológicos de antiguos asentamientos. Continuamos y, todavía en Castellón, aparece Navajas, la localidad que esconde el impresionante Salto de la Novia, un paraje lleno de belleza donde el río cae como un velo de novia.

El Salto de la Novia en Navajas, Castellón / Istock / Andres Barrionuevo Lopez
Y, por último, alcanzamos Sagunto, en Valencia. Una espectacular ciudad con una historia íntimamente ligada al pasado romano peninsular, época de la que se mantiene en pie el teatro romano. Pero lo más llamativo es su castillo, que alberga siete plazas en su interior. Tampoco deben olvidarse la judería, una de las mejor conservadas del país; la iglesia de Santa María o las cuevas de Sant Josep. En el puerto de Sagunto se despide esta vía verde que, a pesar de ser muy larga, es verdaderamente accesible y apta para todos los públicos.
- El pueblo ideal junto al mar para recorrer a pie y comer 'el mejor rodaballo de España': Conjunto Histórico medieval, casas torre y la cuna de Elcano
- Las Azores, el refugio atlántico donde el verano todavía se vive sin multitudes
- Nadie la visita, pero dicen que es la “Suiza española”: lagos de montaña, pueblos de piedra y cumbres de más de 2.000 metros en una de las zonas menos pobladas de España
- La 'Roma española' es una ciudad con 136 Bienes de Interés Cultural: tiene la mayor concentración de monasterios y conventos históricos de la Península
- Nadie la visita, pero dicen que es “el Mar Muerto de España”: una laguna salada declarada Reserva Natural, rodeada de joyas barrocas y un Bien de Interés Cultural medieval
- El paseo marítimo más largo del mundo está en España y recorre 26 kilómetros: en una Reserva de la Biosfera y rodeado de paisajes volcánicos
- Nadie lo visita, pero dicen que son “los Alpes españoles”: pueblos de piedra entre lagos y montañas esculpidas por glaciares de más de 3000 metros de altura
- El refugio de David Broncano (41 años) y Silvia Alonso (36 años) es un pueblo de Ávila en la Sierra de Gredos: cuna de Adolfo Suarez, tiene una iglesia medieval y vinos Denominación de Origen