La vía verde más espectacular de Asturias mide 22 kilómetros y atraviesa el santuario del oso pardo: desfiladeros de roca caliza, túneles iluminados y una densa selva atlántica
El antiguo trazado de un ferrocarril minero recorre ríos, bosques y desfiladeros hasta adentrarse en uno de los territorios del oso pardo cantábrico.

La vía verde más espectacular de Asturias mide 22 kilómetros y atraviesa el santuario del oso pardo / Istock / 5
La Senda del Oso se ha convertido en uno de los grandes clásicos del interior de Asturias... ¡Y no nos extraña! Empieza siguiendo el curso del río y aprovecha el antiguo trazado de un ferrocarril minero que dejó de circular hace décadas para adentrarse en algunos de los paisajes más espectaculares del interior de la provincia. El camino avanza entre paredes de caliza, vegetación muy densa y antiguos túneles ferroviarios que obligan a entrar durante unos instantes en la montaña.

Puente de madera sobre el embalse de Valdemurio, Sendero del oso. / Istock / t
El recorrido principal ronda los 22 kilómetros y tiene varios tramos. En Caranga se bifurca: una opción continúa hacia Teverga, hasta Entrago, y la otra toma el ramal que conduce hacia Quirós y Santa Marina. A lo largo del camino aparecen puentes, túneles y vestigios de aquel ferrocarril que transportaba el mineral de los valles hasta Trubia. Y en Proaza, junto a la senda, está uno de los lugares que mejor explica su nombre: un cercado donde se puede observar al oso pardo cantábrico, uno de los animales más emblemáticos de la fauna asturiana.

Sara Fernández García
Uno de los atractivos del recorrido es la cantidad de túneles que hay por donde pasaba el antiguo ferrocarril, que tuvo que atravesar la roca para salvar los estrechos valles. Por eso, hay tramos en los que el camino desaparece durante unos metros en la oscuridad de la montaña para reaparecer después junto al río, entre paredes cubiertas de vegetación.
El tramo entre Tuñón y Caranga es uno de los más conocidos. Durante unos 11 kilómetros, la senda acompaña al río Trubia y atraviesa lugares como Villanueva y Proaza.
En las proximidades de Proaza aparece uno de los puntos más singulares del recorrido: el cercado osero. Está situado junto al área recreativa de Buyera y permite observar a una osa parda desde un mirador. Actualmente, vive allí Molina, una osa que fue encontrada herida en 2013 y que posteriormente no consiguió adaptarse de nuevo a la vida en libertad. Desde entonces permanece en este espacio bajo los cuidados de la Fundación Oso de Asturias.

Parroquia de Bandujo, en Proaza / Istock / 5
La ruta continúa después hacia Caranga, donde se puede escoger entre los dos ramales de la antigua vía. Uno de ellos sigue hacia Teverga y el otro se dirige hacia Quirós. Si tomas el primero, la montaña vuelve a cerrarse en el desfiladero de Valdecerezales, donde el río Teverga discurre encajado entre las paredes de caliza.

Al paso por el área recreativa de Buyera / Wikimedia Commons / Joaquinceb
En este tramo los túneles vuelven a ser protagonistas. Algunos alcanzan varios cientos de metros y, como era su idea de origen, te dan la sensación de estar atravesando una infraestructura pensada para un tren y no para quienes se animan a recorrer la senda en bici o a pie. En determinados puntos, pequeñas aberturas permiten asomarse al paisaje y contemplar el río y las paredes del desfiladero desde el interior de la montaña.

Sendero alrededor del embalse de Valdemurio / Istock / t
El otro ramal conduce hacia Quirós y con este puedes prolongar el recorrido hasta Santa Marina. También aquí la antigua infraestructura ferroviaria y aparecen pasos estrechos como el desfiladero de Cuevafurada.
- El paseo marítimo más largo del mundo está en España y recorre 26 kilómetros: en una Reserva de la Biosfera y rodeado de paisajes volcánicos
- El pueblo ideal junto al mar para recorrer a pie y comer 'el mejor rodaballo de España': Conjunto Histórico medieval, casas torre y la cuna de Elcano
- La 'Roma española' es una ciudad con 136 Bienes de Interés Cultural: tiene la mayor concentración de monasterios y conventos históricos de la Península
- Las Azores, el refugio atlántico donde el verano todavía se vive sin multitudes
- Nadie la visita, pero dicen que es “el Mar Muerto de España”: una laguna salada declarada Reserva Natural, rodeada de joyas barrocas y un Bien de Interés Cultural medieval
- Nadie la visita, pero dicen que es la “Suiza española”: lagos de montaña, pueblos de piedra y cumbres de más de 2.000 metros en una de las zonas menos pobladas de España
- El pueblo medieval ideal para recorrer a pie donde se elige 'el mejor torrezno del mundo': una catedral gótica para 5.000 vecinos, una calle Mayor porticada y una muralla del siglo XV
- El pueblo más bonito de Badajoz no es Olivenza: es uno de calles blancas coronado por una fortaleza templaria con cuatro torres barrocas