Vanguardia entre pinares: la meca del arte contemporáneo está en Vejer de la Frontera

La Fundación Montenmedio exhibe obras de prestigiosos artistas universales en plena dehesa gaditana y en sintonía con la naturaleza.

Una visita imprescindible en Vejer de la Frontera: la Fundación Montenmedio
Una visita imprescindible en Vejer de la Frontera: la Fundación Montenmedio / Fundación NMAC

Un gigantesco zapato de tacón que, en realidad, es una góndola veneciana, aparece en medio de la dehesa, rodeado de pinos. Podría parecer una escena surrealista, pero no, es un proyecto desarrollado por el artista multidisciplinar español Antoni Miralda y (aunque procede del Museo Reina Sofía) hoy luce radiante bajo el sol en la Fundación Montenmedio Contemporánea, a pocos kilómetros de Vejer de la Frontera.

Junto a el, hasta más de 50 proyectos (algunos de ellos temporales, como Zapato Góndola) completan una interesante colección donde se reúne lo más granado del arte contemporáneo. Muchos no lo saben, pero esta prestigiosa institución escondida a las afueras del más bonito pueblo gaditano, es, más que un templo de la creación a cielo abierto, todo un referente europeo en lo que concierne al arte contemporáneo.

Gunilla Bandolin. “Sky´s Impression”.

Gunilla Bandolin. “Sky´s Impression”.

/ Fundación NMAC

Diálogo arte-naturaleza

Fundación Montenmedio Contemporánea es un espacio museístico al aire libre en el que se establece un diálogo entre el arte y la naturaleza. Un diálogo que responde a una tendencia nacida en los años 70 en Estados Unidos en la que los artistas buscaban exponer en lugares no tradicionales.

Jacobo Castellano. “Viga Madre”.

Jacobo Castellano. “Viga Madre”.

/ Fundación NMAC

Aquí, en este espacio de 30 hectáreas que no es sino la continuación del Parque Natural de La Breña y Marismas de Barbate, los artistas han creado obras site-specific que se funden con el entorno y que están en sintonía con la región a través de su historia, geografía y sociedad. Instalaciones, esculturas, proyectos de arquitectura, fotografía, vídeo, pintura y performance, cuyos significados se complementan con el espacio en el que se encuentran, de la misma manera en que la obra se vuelve parte fundamental del paisaje.

Obras rompedoras

Artistas de la talla de Marina Abramovic, Gunilla Bandolino, Pilar Albarracín, Santiago Sierra, Huang Yong Ping o Cristina Lucas firman estas obras situadas al aire libre (o en los antiguos barracones de lo que, en tiempos, fue un campamento militar), y desperdigadas por el bosque.

Michael Lin. “Garden passage”.

Michael Lin. “Garden passage”.

/ Kiko Reyes

Todo aquí resulta inusual, impactante, rompedor. Como la obra de Jacobo Castellanos que esta realizada, toda ella, con las traviesas del tren y que lleva por título Viga Madre. O como la de Olafur Eliasson, llamada Quasi Brick Wall, construida con falso ladrillo hueco y una superficie metálica que recoge la luz solar y las sombras del entorno, reflejándolo como un caleidoscopio. O como Cinderblock, de Sol LeWitt, que es un muro en forma de cruz que sobrecoge por su dimensión y su aspecto mortuorio. O como Impresión del cielo, de Gunilla Bandolin, una especie de elipse escalonada y completamente blanca como los pueblos de Cádiz.

James Turrell. “Second Wind, 2005”.

James Turrell. “Second Wind, 2005”.

/ Daniel Schäfer

Arte y música

Pero si hay una obra que impacta por encima de las demás, esta es Second Wind, de James Turrell, una compleja instalación arquitectónica, ubicada bajo el nivel de la tierra, que contiene un foso con agua y un pasadizo que conduce al interior de una cúpula abierta al cielo por un óculo. Aquí, durante el crepúsculo, se pone en marcha un sistema de luces, un juego constante entre la luz y el espacio que devuelve unos reflejos maravillosos.

Shen Yuan. “Bridge

Shen Yuan. “Bridge

/ Daniel Schäfer

Toda una virguería de ingeniería que trasciende a lo meramente artístico para crear una experiencia: el espectador entra en un espacio en el que están presentes los tres elementos (tierra, agua y aire) y puede sentarse a contemplar los cambios de luz y la ambivalencia en la percepción. Uno no sabe dónde acababa la luz y dónde empieza la estructura.

Visitar la Fundación Montenmedio Contempoánea, en los alrededores de Vejer de la Frontera, no sólo supone maravillarse con las instalacones. En verano y en otoño se organizan conciertos de flamenco, bossa nova y otros estilos musicales, en los que la música se integra en las propias obras de artes y, a su vez, en la naturaleza. 

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