El valle perdido del pirineo catalán que esconde unas curiosas iglesias Patrimonio de la Unesco

En la provincia de Lleida se encuentra una pequeña comarca que estuvo prácticamente incomunicada hasta el silgo XX, escondiendo una serie de iglesias románicas hoy consideradas Patrimonio de la Humanidad.

El valle del pirineo catalán que esconde un increible patrimonio
El valle del pirineo catalán que esconde un increible patrimonio / Istock / xavierarnau

Durante muchos años, los núcleos de población que existían en la Vall de Boí estuvieron incomunicados del resto de España, lo que ha contribuido a su preservación en un estado casi idéntico a cuando fueron concebidos. Rodeado de montañas que oscilan entre los 1500 y los 3000 metros, el acceso al valle era extremadamente complicado, haciendo de esta una de las zonas geográficamente más aisladas de España hasta el siglo XX, cuando la construcción de carreteras facilitó la movilidad. Este hecho dota al lugar de una energía especial, recogida en su curiosa arquitectura románica y rica biodiversidad.

De hecho, el lugar es cuna del único parque nacional de la comunidad autónoma de Cataluña, el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Además, entre sus pueblos se esconden nueve iglesias de origen románico que, en el año 2000, fueron consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por “ser testigo del intercambio de culturas durante la Europa medieval”. Fue durante la época de los señores feudales cuando tuvo lugar una importante transformación en este valle, siendo la familia Erill que, como una demostración de poderío, construyó casi de forma simultánea ocho iglesias y una ermita, que han llegado prácticamente intactas a nuestros días.

Un recorrido por los pueblos de la Vall de Boí

Se dice que toda la belleza de las iglesias en la Vall de Boí es responsabilidad del Sunifred II, el primer marqués de la marca hispánica en peregrinar a Roma, que de camino trajo consigo una serie de picapedreros y constructores para copiar los templos que tanto le habían cautivado en su recorrido. Pese a su precipitada muerte, la serie de iglesias con impronta italiana fue financiada por los señores de Erill, como una forma de asentar su poderío en la zona y mantenerse junto a sus socios del clero.

Iglesia de San Clemente en Taüll

Iglesia de San Clemente en Taüll

/ Istock / ABBPhoto

De esta forma, queda representado un ejemplo de arquitectura románica lombarda adaptada al entorno rural y montañoso del Pirineo. De esta forma, lugares como Taüll o Durro reúnen casi a la mitad de los monumentos, siendo este último el núcleo de población con más Patrimonio de la Humanidad per cápita de toda España.

La iglesia de la Navitat y la iglesia de San Quirc se encuentran en un pueblo con 105 habitantes censados en 2019.

Iglesia románica de San Quirc de Durro

Iglesia románica de San Quirc de Durro

/ Istock / Lumir Pecold

Por su parte, Taüll cuenta con otros 2 templos que reflejan la gran actividad religiosa de la época, así como los logros artísticos del periodo románico. En la iglesia de San Clemente se encuentra el famoso Pantocrátor, considerado como uno de los mayores logros del románico europeo. Aunque los originales se encuentran en el Museu Nacional d'Art de Catalunya, en la iglesia se utiliza una proyección para mostrar la obra en su emplazamiento original.

El parque natural más único de Cataluña

Como ya se ha dicho antes, desde 1955 el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, situado en las faldas de los pirineos de Lleida, es el único enclave natural de este tipo en toda la comunidad. Este reconocimiento pretende proteger su paisaje excepcional y sus biomas de alta montaña, en el que se encuentran montañas que van desde los 1500 a los 3000 metros. Uno de sus principales reclamos es la cantidad de lagos de origen glaciar que reúne, llegando a sumar más de 200 glaciares en sus 14.000 hectáreas.

El paruqe es uno de los más apreciados por senderistas de alta montaña

El paruqe es uno de los más apreciados por senderistas de alta montaña

/ Istock / Digoarpi

Durante un recorrido por el lugar, el senderista se encontrará con un paisaje y ecosistemas excepcionales. La zona de Aigüestortes, traducido al castellano como aguas tortuosas, presenta una impresionante concatenación de meandros y riachuelos serpenteantes creando un paisaje único en la península ibérica. Aunque sin duda uno de los principales reclamos para los amantes de la alta montaña es el lago de San Mauricio, con el emblemático pico Els Encantats como telón de fondo, que constituye una de las vistas más icónicas del parque.

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