Valladolid para principiantes: 7 rincones poco conocidos que debes visitar
Si nunca has visitado Pucela con anterioridad, deberás apuntar en tu hoja de ruta estos rincones únicos que te harán enamorarte (aún más) de la ciudad del Pisuerga.

Si el viajero busca una ciudad perfecta para una escapada otoñal y nunca ha visitado Pucela… está tardando. Valladolid es una joya histórica y cultural gracias a su rica herencia medieval y renacentista. Un enclave perfecto para un finde semana largo en el que el explorador podrá descubrir 7 rincones poco conocidos que debe visitar o recorrer la ciudad siguiendo los pasos de una de las vallisoletanas más ilustres: Concha Velasco.
Antigua residencia de los Reyes Católicos y cuna de figuras ilustres como Miguel de Cervantes, Valladolid alberga un impresionante patrimonio arquitectónico. Su casco histórico está lleno de monumentos como la majestuosa Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, el Museo Nacional de Escultura y el Palacio de los Pimentel, donde nació el rey Felipe II. La Plaza Mayor, una de las primeras plazas porticadas de España (en la que, como en estas otras, nos quedaríamos a pasar la tarde), está rodeada de bares y restaurantes donde se puede disfrutar de su exquisita gastronomía local, destacando sus tapas y el lechazo asado.

Mercado del Val
Arrancamos nuestro recorrido para principiantes en el mercado del Val. Situado en pleno corazón de Valladolid, es uno de los mercados más emblemáticos de la ciudad y un referente de la gastronomía local. Inaugurado en 1882, este histórico edificio de estilo modernista fue inspirado en los mercados de hierro y vidrio de París, lo que le otorga un encanto arquitectónico único. Este mercado (que no tiene nada que envidiar a otros importantes mercados de abastos españoles) es perfecto tanto como para descubrir una gran variedad de productos frescos de la región como para degustar tapas y platos típicos en su espacio dedicado a la restauración.

Pasaje Gutiérrez
Llega el momento de descubrir uno de los tres únicos pasajes modernistas que se conservan en España: el pasaje Gutiérrez y una de esas ‘calles’ preciosas que tenemos en España y que hay que ver una vez en la vida. Estas galerías servían en sus inicios para comunicar calles como si fueran pasadizos y así poder estar a cubierto ante las inclemencias meteorológicas. Allí se podía comprar en alguno de los negocios que flanqueaban la galería o tomar algo en cualquiera de sus terrazas. Inaugurado en 1886 por iniciativa del comerciante Eusebio Gutiérrez, comunica las calles Fray Luis de León y Castelar y fue proyectado por el arquitecto Jerónimo Ortiz de Urbina. Actualmente, se encuentra totalmente rehabilitado y constituye uno de los enclaves imprescindibles que visitar en la capital vallisoletana.

El Viejo Coso
El Viejo Coso de Valladolid es una de las plazas de toros más antiguas de España, construida en 1833. Ubicada en el barrio de San Juan, es un ejemplo singular de arquitectura taurina de estilo neoclásico. Su planta octogonal, rodeada por dos pisos de balcones, destaca entre las plazas tradicionales circulares. Aunque originalmente fue utilizada como escenario para corridas de toros, el Viejo Coso dejó de cumplir esta función en 1890, cuando se construyó una nueva plaza en la ciudad. Desde entonces, el espacio ha tenido diferentes usos, incluidos viviendas y locales comerciales y hoy constituye uno de esos rincones con encanto que hay que visitar en Valladolid.

Canal de Castilla
El Canal de Castilla es una de las obras de ingeniería más importantes de la España del siglo XVIII, y a su paso por Valladolid, ofrece un paisaje de gran belleza y valor histórico. Este canal, que fue concebido originalmente como una vía fluvial para facilitar el transporte de mercancías, especialmente el trigo de Castilla hacia los puertos del norte, es hoy en día un atractivo turístico de primer orden. A lo largo de su recorrido por Valladolid, el canal discurre por campos y pequeños pueblos, ofreciendo una experiencia única para los amantes de la naturaleza y la historia. Se pueden realizar paseos en barco, senderismo o recorridos en bicicleta por las tranquilas rutas que bordean sus orillas. Además, las antiguas esclusas y edificios industriales, como molinos y fábricas, son rincones de gran belleza que conviene fotografiar. Si necesitas consejos de experto para hacer las mejores instantáneas, puedes leer algunos aquí.

Cúpula del Milenio
La Cúpula del Milenio es uno de los edificios más innovadores y modernos de Valladolid, símbolo de la renovación urbana de la ciudad. Inaugurada en 2011, la estructura destaca por su diseño futurista y sostenible parecido al caparazón de una tortuga, con una cubierta de materiales inflables y ligeros que permiten una alta eficiencia energética. Ubicada junto al Pisuerga, es un espacio multifuncional destinado a albergar eventos culturales, deportivos y sociales. Cuenta con capacidad para más de 4.000 personas y en su origen fue concebida como un proyecto temporal para la Expo de Zaragoza de 2008, pero su éxito y funcionalidad permitieron que se trasladara y se integrara de manera definitiva en el paisaje urbano vallisoletano.

Callejón de San Francisco
El callejón de San Francisco es un trampantojo que pretende ser una prolongación visual de la que en su día fue una calle abierta a la Plaza Mayor. Se inspira en un dibujo de Ventura Pérez del siglo XVIII para el que se aprovechó el muro de un edificio moderno que limita el callejón para recrear lo que se supone que se podía ver desde allí: la fachada del desaparecido convento de San Francisco. Si te gustan los trampantojos, tanto el del callejón de San Francisco como el de la plaza de Sedassos en Tarragona, son joyas que merece la pena descubrir.

Parque Campo Grande
Llegamos al último rincón que merece la pena descubrir en Valladolid: Campo Grande, el parque más emblemático de la ciudad. Con una superficie de más de 113.000 metros cuadrados, este parque ha sido desde el siglo XVIII un lugar de recreo para vallisoletanos y visitantes. Su diseño combina jardines paisajísticos, senderos arbolados y estanques, creando un entorno ideal para pasear y disfrutar de la naturaleza. Entre sus atractivos destacan la Pajarera, hogar de numerosas aves exóticas, y los majestuosos pavos reales que deambulan libremente por el parque. Además, cuenta con monumentos históricos como la Fuente de la Fama y la estatua de Miguel Íscar.

Ahora que ya conoces algunos lugares imprescindibles de Pucela, más allá de los más visitados, es momento de coger calendario, buscar un fin de semana, hacer las reservas oportunas y disfrutar tanto de la ciudad como de la provincia, que destaca por ser el territorio vitivinícola más diverso de España.
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