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El único pueblo amurallado de España rodeado por completo de agua es un islote Bien de Interés Cultural: es Reserva Marina, se cuentan leyendas de piratas y sus casas miran al Mediterráneo

Es la isla habitada más pequeña de España, está a menos de media hora en barco desde la cosa de Alicante y entre sus muros se encuentra un pueblo del siglo XVIII con tradición marinera, aguas cristalinas y paisajes que transmiten paz.

El pueblo amurallado de España que está rodeado por completo por el mar Mediterráneo: es Bien de Interés Cultural y Reserva Marina

El pueblo amurallado de España que está rodeado por completo por el mar Mediterráneo: es Bien de Interés Cultural y Reserva Marina / Istock / Hector Regueiro

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Esta isla no solo tiene atractivo durante el verano, también en los meses menos calurosos permite ver otra faceta menos masificada, más íntima e incluso cercana con sus vecinos. Es un pequeño territorio de menos de dos kilómetros de largo (y 400 metros de ancho aproximadamente) cuya historia se remonta a la Antigüedad. Los viajeros hacen parada desde Alicante, tomando un barco que tarda unos 20 minutos en cruzar. Y sus poco más de 50 habitantes mantienen el carácter tradicional de la isla, sin perder las costumbres marineras y siempre abiertos a recibir a visitantes que sepan valorar sin dejar de cuidar su entorno.

El pueblo amurallado de la Isla de Tabarca (Alicante)

El pueblo amurallado de la Isla de Tabarca (Alicante) / Istock

La isla de Tabarca tiene una historia que se remonta a la Antigüedad. Ptolomeo y Plinio ya la mencionaban en sus escritos, con los nombres de Planesia o Planaria. Su denominación actual llegó en 1768, cuando Carlos III ordenó fortificarla y trasladó hasta allí a familias de origen ligur que habían sido esclavizadas por los argelinos en la isla tunecina de Tabarka. De aquel pasado permanece buena parte de su identidad y un recinto amurallado que todavía conserva inscripciones de la época, como la de la puerta de San Gabriel, donde se recuerda la intervención del monarca.

La isla habitada más pequeña de España parece un escenario de película: casco antiguo amurallado, vida callejera y Reserva Natural Marina

Adriana Fernández

Todavía hoy algunos vecinos conservan apellidos de origen italiano, como Pianelo o Parodi, que recuerdan a aquellas familias que llegaron en el siglo XVIII. Fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1964. Allí aparecen la torre de San José, que funcionó como prisión en el siglo XIX, el faro y el cementerio junto a Punta Falcó, donde las paredes parecen asomarse directamente al mar. Durante siglos, las cuevas de la isla sirvieron de refugio a piratas berberiscos y contrabandistas.

El pueblo de la Isla de Tabarca (Alicante)

El pueblo de la Isla de Tabarca (Alicante) / Istock / sanniely

Un pueblo amurallado rodeado por el mar Mediterráneo

Su relieve es tan plano que el punto más alto apenas se eleva 15 metros sobre el mar. Este pequeño pueblo se encuentra dentro de esas murallas del siglo XVIII. Sus antiguas casas de pescadores se distribuyen alrededor de dos calles principales, entre las que destacan la iglesia barroca de San Pedro y San Pablo y la casa del Gobernador. El ambiente marinero sigue presente en sus fachadas, sus calles estrechas y el puerto, aunque algunos edificios posteriores rompen con la arquitectura tradicional que caracteriza al conjunto.

El casco es pequeño y se recorre en menos de una hora, pero tiene piezas serias. Las murallas, declaradas Bien de Interés Cultural, conservan tres puertas (San Miguel, San Rafael y San Gabriel). Para quien quiera entender el contexto puede pasar por el Museo Nueva Tabarca, que explica la evolución histórica, natural y cultural del enclave.

La iglesia de San Pedro en la Isla de Tabarca (Alicante)

La iglesia de San Pedro en la Isla de Tabarca (Alicante) / Istock / Alberfb

Una vida vinculada al mar: fue la primera reserva marina de España

La vida de sus habitantes ha estado siempre vinculada al mar. Un temporal en 1980 destruyó la almadraba de la que dependía buena parte de la economía insular y marcó el inicio de una nueva etapa, con la llegada de los primeros turistas, la apertura de restaurantes y algunos alojamientos. Además, lo que hay bajo el agua nunca va a dejar de ser uno de los grandes fuertes de su identidad: en 1986 se convirtió en la primera reserva marina de España, lo que supuso prohibir la pesca de arrastre, técnica que usaban los pescadores que repoblaron la isla en el siglo XX.

Isla de Tabarca (Alicante)

Isla de Tabarca (Alicante) / Istock / Joan Dana

La reserva ocupa unas 1.400 hectáreas y su gran atractivo es la pradera de posidonia y la biodiversidad marina que sostiene. Por eso el snorkel es la actividad estrella de la zona. Del mismo modo, la gastronomía marina es uno de sus grandes atractivos, con el caldero por excelencia. En la mesa, el plato que nadie debería perderse es el caldero tabarquino. Es un arroz meloso con pescado de roca. Según la temporada, también se pueden encontrar preparaciones con bogavante o gamba roja.

Parece que no hemos encontrado excusa para resistirnos a hacer una visita...