El único lugar de Europa donde se planta café está en España: un tesoro nacional bañado por el océano Atlántico con imponentes túmulos de hace más de 1.300 años
Este pueblo ha sido elegido como uno de los mejores del mundo por ONU Turismo en 2025.

Este enclave es una joya costera tallada entre acantilados y barrancos. Su perfil es de una belleza rotunda con unas cuencas que descienden hasta abrazar el océano, aunque su atractivo reside en que se trata del motor de producción del café español, y es que gracias a su clima volcánico es posible conseguir este producto único en Europa.
Al norte de Gran Canaria, a apenas treinta kilómetros de la capital, se alza Algaete, a tan solo 43 metros sobre el nivel del mar. Las calles blancas de su casco antiguo se entrelazan entre casas tradicionales y patios floridos que regalan el protagonismo a lugares como la Iglesia de la Concepción, heredera de una pequeña ermita del siglo XVI, o el Centro Cultural de la Villa y el Ayuntamiento, ambos edificios del siglo XIX.
Agaete es uno de los dos destinos españoles que han conseguido alzarse con el galardón de 'Mejores Pueblos Turísticos' 2025, según ONU Turismo. Entre sus singularidades encontramos el Valle de Agaete, su café, su casco histórico o el Huerto de las Flores, entre otras cosas.

El yacimiento arqueológico de Maipés
Este pueblo es mucho más que un pueblo con encanto como tantos de los que tenemos en nuestro país, es una tierra donde la naturaleza y la historia se reencuentran. En las afueras del pueblo está la emblemática Necrópolis del Maipés, un yacimiento arqueológico que guarda los vestigios de una antigua civilización aborigen, con cientos de túmulos volcánicos que emergen como guardianes de piedra. El Parque Arqueológico del Maipés es un santuario al aire libre con 700 estructuras funerarias que son testimonio de civilizaciones. Los túmulos parcialmente reconstruidos datan de hace más de 1.300 años y se construyeron con piedra volcánica en un campo de lava.

La única plantación de café de Europa
No hace falta viajar a Colombia ni a Etiopía para descubrir una plantación de café. El café de Agaete no es un producto reciente. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando en 1788 llegaron a Canarias las primeras semillas procedentes de América y Asia. En aquella época, el cultivo se extendió por varias islas, pero solo este valle logró conservar la tradición intacta. Hoy, el café sigue plantándose de manera artesanal en pequeñas fincas familiares que mantienen viva una costumbre de más de dos siglos.

Se cultiva una variedad muy especial, la Arabica Typica, una de las más antiguas del mundo y ya desaparecida en muchos países productores. Sus granos, recolectados a mano y secados al sol, dan origen a un café de notas florales, ligeramente afrutado y con una acidez elegante que enamora a los paladares más exigentes. Cada año se producen apenas unos 1.500 kilos, una cifra simbólica que convierte cada taza en un pequeño tesoro.
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