La única isla de España sin asfalto y sin coches: una joya para los que buscan conectar con la naturaleza

Es una isla única, con paisajes espectaculares y una tranquilidad sin precedentes.

Es el pueblo perfecto para pasar unos días alejado de la gran ciudad
Es el pueblo perfecto para pasar unos días alejado de la gran ciudad / Istock / Jacek_Sopotnicki

En una época en la que prácticamente todos dependemos del coche parece casi impensable que sigan existiendo lugares en el mundo donde esté prohibido acceder en vehículos. Sin embargo, hay algunas zonas en las que no hay tráfico, ni ruidos de motor, ni olor a gasolina. Suelen ser pequeños pueblos o aldeas los que cuentan con estas características, como Bárcena Mayor en Cantabria. Pero también hay ciudades como la capital de La Graciosa, en las islas Canarias.

Para llegar hasta Caleta de Sebo hay que montarse en un ferri que parte desde el puerto de Órzola -al norte de Lanzarote- en trayectos de unos 25 minutos. Esta pequeña localidad pesquera de apenas 750 habitantes recibe al visitante con un entramado de casitas blancas con puertas y ventanas teñidas de azul o verde que se extienden entre una gran colina de tonos ocres y marrones y el océano Atlántico.

Playas paradisíacas

A pesar de su pequeño tamaño, es una de las principales poblaciones de la isla, una suerte de capital que, además, es la única isla habitada del Parque Natural Archipiélago Chinijo. Sus calles no tienen asfalto por ningún lado y están cubiertas de arena dorada, pareciendo una extensión de cualquiera de las dos playas que alberga, La Francesa -la más popular- y La Cocina, dos playas con un encanto único que enamoran a cualquiera.

La playa en Caleta de Sebo

La playa en Caleta de Sebo

/ Istock / Jacek_Sopotnicki

Su costa no supera los cien metros de longitud, pero estas playas son de las favoritas de los visitantes y habitantes de La Graciosa, tanto por sus ubicación con bares y restaurantes cerca como por su arena dorada y aguas tranquilas. Además, desde allí se aprecian unas vistas espectaculares sobre el risco de Famara. No presenta acceso habilitado para personas con movilidad reducida, pero es perfecta para pasar el día en familia.

Qué hacer en Caleta de Sebo

Cuenta con supermercados, restaurantes, farmacia, cajero automático, pensiones, colegios, servicio médico, panadería, droguería, actividades de ocio e incluso un museo, por lo que la vida aquí es más que posible. Por sus calles, que pueden recorrerse en bicicleta, se observa a los pescadores ir y venir con su mercancía y a los vecinos con los típicos sombreros gracioseros. Más allá de pasear, son muchas las actividades que pueden realizarse aquí.

Caleta de Sebo es un pueblo tradicionalmente pesquero

Caleta de Sebo es un pueblo tradicionalmente pesquero

/ Istock / jarcosa

Entre ellas destacan las relacionadas con el deporte. En los meses de octubre y marzo se organizan la Travesía a nado del Río y el Triatlón Desafío Octava Isla, eventos que atraen a deportistas de todo el mundo que ponen a prueba sus capacidades. Los visitantes también aprovechan para visitar la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, patrona del mar. Lo que más llama la atención de los culturetas es el Festival Insular-Islas en Red de cine.

La iglesia de Caleta de Sebo

La iglesia de Caleta de Sebo

/ Istock / banvega

Cada 16 de julio, además, el pueblo celebra la procesión marítima en honor a su patrona, siendo el día más importante de las fiestas. Aunque pequeña, hay oferta de alojamientos como apartamentos, casas vacacionales, hostales y pensiones. Caleta de Sebo constituye una opción ideal para visitar en verano -o en cualquier época del año-, pero siempre respetando a los pocos vecinos que la habitan y quieren mantener su tranquilidad.

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