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La única casa modernista de Europa que conserva su interior original está en España, y no es de Gaudí: un gran jardín artificial lleno de florituras, vidrieras y mobiliario hecho a mano que sobrevivieron a una bomba

Más de 200 metros cuadrados de vidrieras, cerámicas pintadas a mano, piedra tallada, mosaicos, pinturas murales, tapicerías bordadas, tejidos de seda, lámparas y mobiliario diseñado expresamente para esta casa.

Casa Navàs, en Reus, la única casa modernista de Europa que conserva su interior original

Casa Navàs, en Reus, la única casa modernista de Europa que conserva su interior original / Casa Navàs

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El Modernismo fue uno de los movimientos artísticos más destacados del siglo XX en Europa y en España tuvo un nombre propio: Antoni Gaudí. En 2026 se cumplen cien años del nacimiento del genial arquitecto, autor de obras tan magistrales como Casa Batlló, Casa Milá o la Sagrada Familia, las tres en Barcelona.

El Modernismo es mucho más que Antoni Gaudí

El Modernismo es mucho más que Antoni Gaudí / Istock

Sin embargo, no fue ni mucho menos el único arquitecto, ni la única ciudad, vinculados a este movimiento, que presume de contar en España con una joya modernista con el interior prácticamente intacto. Y, según sus responsables, es única en su especie.

España esconde la única casa modernista del mundo que conserva su interior original y puede visitarse

Redacción Viajar

Es la Casa Navàs y está en Reus, ciudad de Tarragona que, por cierto, fue el lugar de nacimiento del propio Antoni Gaudí. Sin embargo, el arquitecto que la levantó fue otro gran nombre vinculado al Modernismo catalán: Lluís Domènech i Montaner. Y la casa de la que estamos hablando es uno de sus secretos mejor guardados.

Nadie sospecha por fuera lo que esta joya esconde por dentro.

Nadie sospecha por fuera lo que esta joya esconde por dentro. / Casa Navás

El secreto mejor guardado de Reus

La Casa Navàs está en la plaza del Mercadal y fue construida entre 1901 y 1908 por un encargo de la pareja formada por Joaquim Navàs y Josepa Blasco, una pareja de comerciantes de tejidos que quería tener en un mismo edificio su tienda y su vivienda. Y, de paso, presumir de poderío.

Lo que hace que esta casa sea extraordinaria es que no se conserva únicamente la arquitectura exterior, como sucede con la mayoría de edificios modernistas; sino que en este caso, ha sobrevivido prácticamente todo el proyecto interior concebido por Domènech i Montaner a comienzos del siglo XX y realizado por los artesanos que trabajaron con él.

Su arquitecto e interiorista no fue Gaudí, sino Domènech i Montaner

Su arquitecto e interiorista no fue Gaudí, sino Domènech i Montaner / Casa Navàs

Una de las obras más lujosas del arquitecto

Y es que Domènech i Montaner no diseñó solo el edificio, sino que creó un universo completo, trabajando hasta el último detalle. Hoy lo llamamos interiorismo y el de Casa Navás es una obra de arte en sí mismo, que convierte el interior de la casa en un gran jardín artificial lleno de florituras.

Está formado por más de 200 metros cuadrados de vidrieras, cerámicas pintadas a mano, piedra tallada, mosaicos, pinturas murales, tapicerías bordadas, tejidos de seda, estores, lámparas y, por supuesto, mobiliario diseñado expresamente para esta casa.

El presupuesto era ilimitado y el resultado fue una de las obras residenciales más lujosas de Domènech i Montaner. Es como una gran cápsula del tiempo, que te lleva directo al interior de una vivienda de la alta burguesía catalana de comienzos del siglo XX.

Un gran jardín artificial lleno de florituras

Un gran jardín artificial lleno de florituras / Casa Navàs

Superviviente de una guerra

Lo más curioso es que podríamos estar hablando solo de ruinas, porque la Casa Navàs que vemos hoy sobrevivió a una bomba que cayó en el exterior de la casa durante la Guerra Civil en 1938. El interior quedó prácticamente intacto, sin embargo el exterior sí que sufrió consecuencias: la torre situada en el chaflán quedó completamente destruida.

Y aunque, viendo todo el conjunto, aquel episodio puede parecer solo una anécdota, lo cierto es que “la pérdida es especialmente visible porque aquella torre daba a la casa su característica silueta vertical”, según la Oficina de Turismo de Reus.

Ahí debería haber una torre, pero fue destruida por una bomba.

Ahí debería haber una torre, pero fue destruida por una bomba. / Casa Navás

Sin embargo, el interior sobrevivió extraordinariamente bien. Y ahí está precisamente la razón por la que Casa Navàs es tan valiosa: a pesar de la importante mutilación exterior, el interior conserva una cantidad excepcional de elementos originales. Y eso hace que sea única.