El último pueblo de Madrid que conservaba un sistema de gobierno medieval acaba de perderlo: 4 décadas de concejo abierto y una decisión que cambia cómo se gobierna la localidad
De la democracia medieval al museo viviente: encanto, tradición e historia entre montañas.

Este enclave serrano conserva intacta su arquitectura tradicional de piedra con su valioso patrimonio etnográfico. / Istock / Mercedes Rancaño Otero
El 13 de marzo de 2024, el Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó el decreto que puso fin al régimen de concejo abierto en La Hiruela, un pueblo al noreste de la capital, casi en el límite con la provincia de Guadalajara, que actualmente tiene 88 habitantes empadronados. Lo realmente interesante de este pueblo es que, hasta hace poco tiempo, no tenía concejales ni políticos intermedios; funcionaba como una democracia directa. En lugar de votar a un partido político cada cuatro años, todos los vecinos se reunían en asamblea para discutir los problemas cara a cara, un sistema de gobierno heredado de la Edad Media.

Adriana Fernández
Pero esto cambió radicalmente cuando la Comunidad de Madrid decidió cambiar su estatus y hacer que pasará a funcionar como cualquier otro pueblo de España. Los vecinos ya no votarán directamente las decisiones del día a día, sino que tendrán que votar a concejales para que decidan por ellos en un Ayuntamiento normal. Esto no ha sido muy bien recibido por sus ciudadanos, quienes plantearon declararlo Bien de Interés Cultural para frenar esta decisión, aunque no resultó como esperaban.

Rincones y detalles ocultos, pueblo, La Hiruela, Sierra Norte, Madrid, España / Istock / Pablo Sebastian
La Hiruela se encuentra en el corazón de la sierra del rincón, una zona declarada Reserva de la Biosfera, concretamente en un terreno montañoso de la vertiente este de la Sierra de Somosierra. Destaca por ser uno de los pueblos mejor conservados de la Comunidad de Madrid y por su arquitectura tradicional de casas de piedra, pizarra y madera que apenas cambian con el paso de los años, conservando su trazado medieval y serrano original.
El Dato
Cada mes de octubre se celebra una popular fiesta dedicada al pero, una variedad local y tradicional de manzana que se cultiva de forma histórica en La Hiruela y en los pueblos de la Sierra del Rincón.
El Pueblo como “museo viviente”
Hay lugares que son especiales por tener grandes castillos o catedrales con mucha historia, pero este pequeño pueblo de Madrid es lo que denominamos un auténtico “museo viviente”, aquel lugar cuyo valor no se encuentra en algo específico sino en el conjunto del pueblo. Lo primero que debes visitar es la Calle de Enmedio y la Calle del pilón, donde observarás desde cerca sus casas de piedra gneiss o pizarra y sus antiguos establos. La iglesia Parroquial de San Miguel de Arcángel, es uno de sus monumentos religiosos más emblemáticos, un templo cuyos orígenes se remontan al siglo XVII, justo al lado te encuentras la casa consistorial, el ayuntamiento y bastantes bares con terraza para tomar algo con el mejor ambiente.

Iglesia Parroquial en La Hiruela / Istock / Pablo Sebastian
Una visita obligada, si decides visitar este pueblo es su museo etnográfico, ubicado en la calle Herrerías, aquí podrás ver como era una auténtica vivienda rural del siglo XVII, con más de 1000 piezas donadas por las familias de los pueblos. Y si quieres terminar tu visita a lo grande, te espera el Peral Bicentenario, un árbol frutal de más de 200 años que está protegido bajo la catalogación oficial de Árbol Singular.

Troncos de árboles colmenar colmenar en La Hiruela, Madrid. Españ / Istock / Martin Silva Cosentino
Sendero de los “Oficios de la Vida”
La ruta estrella sin duda de La Hiruela, un sendero circular de unos 2,5 kilómetros en total, perfecta y muy sencilla para realizar en familia que conecta con los tres tesoros etnográficos del pueblo. Por un lado, El Molino Harinero, del siglo XVIII y es el único molino de toda la Comunidad de Madrid que ha sido totalmente restaurado y sigue su funcionamiento de manera tradicional.

La Hiruela, Madrid / Istock / MARTAFDEZ
Por otro lado, El Colmenar Tradicional, un recinto cerrado con un muro de piedra que protege más de cien “corchos”, colmenas hechas de troncos de roble y cerezo, con más de dos siglos de historia y La Carbonera, una recreación exacta de las pilas de leña que utilizaban los vecinos hasta mediados del siglo XX para fabricar carbón vegetal.
- La catedral más bonita del mundo está en España y tiene obras de El Greco, Goya y Caravaggio: es Patrimonio de la Humanidad y tiene uno de los grandes retablos del barroco europeo
- El pueblo excavado en la roca donde comer las mejores migas con chorizo de España: perfecto para recorrer a pie y visitar sus casas bajo el peñón
- Nacieron a 400 kilómetros y se encontraron en una fiesta: Las raíces separadas de Pedro Sánchez y Begoña Gómez están entre un barrio obrero y un pueblo Conjunto Histórico famoso por sus bodegas
- Pocos lo conocen, pero es el destino favorito de los mayores de 65 años por su tranquilidad y ritmo de viaje relajado: un centro histórico Patrimonio Mundial y un sabroso cocido
- Parece Islandia, pero es España: la cascada más alta de la Península Ibérica es una grieta que se alza más de 200 metros sobre el vacío
- El viaje en tren más bonito del mundo recorre los paisajes más espectaculares del norte de España: un interior que te traslada al siglo XX, vagón restaurante e hidromasaje
- El balneario más elegante del País Vasco enamoró a la aristocracia hace un siglo y sigue igual: aguas cloruradas para la digestión y el estrés en un gran hotel termal del siglo XIX
- La Reserva de la Biosfera más grande de España es un mar de encinas donde pasta el cerdo ibérico: un bosque mediterráneo protegido, hogar de linces, buitres y águilas imperiales