Pocos turistas y gran desconocido: así es uno de los pueblos más bonitos de España
Situado en la provincia de Albacete, descubrimos un lugar mágico que forma parte de Los Pueblos Más Bonitos de España desde hace poco más de una década.

Ojalá poder disponer de todo el tiempo del mundo para visitar cada pequeño pueblo de España. Muchos de ellos no aparecen en los medios de comunicación, pero no por ello dejan de ser espectacularmente bellos. Y hoy, sin ir más lejos, nos vamos hasta la provincia de Albacete para pasear por un pintoresco pueblo que, a pesar de su innegable belleza y riqueza histórica, sigue siendo un tesoro poco conocido para muchos viajeros.

Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982, Alcalá del Júcar se asienta en un impresionante cañón formado por el río Júcar. Las casas blancas del pueblo (algunas rematadas en puertas y ventanas con un azul intenso) parecen colgar de la ladera de la montaña, hasta llegar al castillo medieval que corona la cima. Este paisaje le ha valido por méritos propios formar parte de la asociación que aglutina a los Pueblos más bonitos de España desde 2014.
Historia y patrimonio de Alcalá del Júcar
El castillo de Alcalá del Júcar, construido en el siglo XII, es una de las joyas del municipio. Desde su torre, los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas del cañón y del río que discurre a sus pies. Las estrechas calles del casco antiguo invitan a perderse y nos llevan a descubrir la iglesia de San Andrés, una construcción del siglo XVI que mezcla elementos góticos y neoclásicos.

Cuevas con historia
Una de las particularidades más interesantes de Alcalá del Júcar son sus casas-cueva, viviendas excavadas en la roca que han sido habitadas durante siglos. Algunas se han adaptado como museos o establecimientos turísticos, permitiendo a los viajeros descubrir esta forma de vida tradicional. Las Cuevas del Diablo, por ejemplo, ofrecen un recorrido subterráneo que conecta diferentes salas decoradas con objetos históricos y otras curiosidades.
También son lugares imprescindibles dentro de uno de los pueblos más bonitos de nuestro país el puente de La Rambla, la plaza de toros (única en su género debido a su forma irregular), o el museo cine de San Lorenzo.
Hubo en su día un cine en el pueblo y hoy, convertido en museo, conserva las butacas, el anfiteatro, la barra de bar, o el proyector. Además, alberga diferentes cachivaches y objetos antiguos que lo convierten en un verdadero tesoro etnológico.

El entorno natural de Alcalá del Júcar es un paraíso para los amantes de la aventura. El río ofrece la posibilidad de practicar deportes acuáticos como el rafting, el kayak o el paddle surf. Además, las rutas de senderismo que recorren el cañón permiten disfrutar de paisajes únicos y avistar una gran variedad de aves y fauna local. Y, si el viajero prefiere ir de chill, La Playeta es una playa fluvial donde el viajero podrá refrescarse durante los meses veraniegos.
Gastronomía manchega
La oferta gastronómica de Alcalá del Júcar es otro de los grandes atractivos para visitar el pueblo. Los restaurantes apuestan por la cocina tradicional manchega, con platos como el gazpacho manchego, atascaburras o las migas ruleras. Además, los vinos de la región, especialmente los tintos, dejarán huella en los paladares más exigentes.

A pesar de su belleza y riqueza cultural, Alcalá del Júcar sigue siendo un destino relativamente desconocido, lo que lo convierte en el lugar perfecto para quienes buscan escapar del turismo de masas. Sus paisajes de ensueño, su patrimonio histórico y su deliciosa gastronomía hacen de este pueblo un tesoro escondido que merece ser descubierto.
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