La Trapa, o la excursión que no te puedes perder si viajas a Mallorca

Una Reserva Natural emblemática con las mejores vistas de la isla Dragonera. 

José Miguel Barrantes Martín
 | 
Foto: fschuetz / ISTOCK

Abandonamos la bahía de Palma para internarnos hacia el oeste en los municipios de Calvià y Andratx, hasta dar con la parte más occidental de la sierra de Tramuntana.

Allí, desde la población de Sant Elm, parte una ruta que nos conduce a uno de los rincones más cautivadores de la isla de Mallorca, la finca de La Trapa, donde un importante legado histórico y etnológico se conjuga con una Reserva Natural desde la que se obtienen las mejores vistas de la isla Sa Dragonera y la bellísima y recóndita cala en Basset.

Vistas de la Isla Sa Dragonera, Mallorca | Julen Arabaolaza / ISTOCK

La herencia de una comunidad de monjes

Hace más de dos siglos, una comunidad de la Orden de la Trapa abandonó Francia ante el avance de las ideas de la Revolución Francesa, recalando en el suroeste de la isla de Mallorca, en uno de los extremos de la sierra de Tramuntana.

Gracias a la cesión de una propiedad, los monjes consiguieron instalarse en estas tierras ocupando una finca de 81 hectáreas que acabaría conociéndose como “La Trapa” en su honor.

Sierra Tramuntana, Mallorca | cinoby / ISTOCK

Esta orden monástica, que practicaba los votos de pobreza, castidad y silencio, puso en marcha en este punto una profunda transformación de esta área para adaptarla a su modo de vida y conseguir garantizar su subsistencia.

Junto con la obra del monasterio, sus moradores iniciaron la construcción, con la ayuda de la población local, de bancales y un sistema de captación de agua, un molino y otros ingenios ligados a la arquitectura rural.

Tan solo unos cuantos años después, tras un breve pero intenso periodo de duro trabajo en la finca, los monjes abandonaron la isla definitivamente en 1824.

Ruinas del Monasterio La Trapa, Mallorca | fschuetz / ISTOCK

Desde este momento, el conjunto de edificaciones sufrió un lento pero continuado deterioro a pesar de haber sido aprovechado posteriormente para tareas agrícolas, terminando por ser abandonada la explotación a mediados del siglo XX.

Posteriormente, la iniciativa de Amics de La Trapa y el GOB (Grupo Balear de Ornitología y Defensa de la Naturaleza), logró tanto la recuperación como la conservación y puesta en valor del patrimonio de la finca y de sus recursos naturales, brindándonos la oportunidad de disfrutar de este rincón cargado de historia desde el que se obtienen unas de las mejores vistas de Mallorca.

Un verano en el pueblo: 5 magníficas escapadas rurales... aquí al lado

Una excursión imprescindible

Considerada como una de las excursiones más notables de la isla, la ruta que conduce hasta la Trapa nos descubre un lugar de gran valor paisajístico, natural y etnológico.

La presencia de los restos del antiguo monasterio - una edificación de varios cientos de metros cuadrados -, el molino y otras construcciones ligadas a la vida rural, así como un relevante sistema de captación de agua, consistente en varios túneles de piedra y fuentes de mina que entroncan con la alberca y una abundante serie de bancales, conforman la parte más visible y espectacular del paisaje de la finca y su seña de identidad más característica.

Isla Sa Dragonera, Mallorca | MKCinamatography / ISTOCK

Todo un conjunto de un gran valor patrimonial e histórico que representa además una excelente muestra del tipo de arquitectura local basada en la colocación de las piedras en seco.

Mientras, y a pesar de los graves incendios sufridos en la finca en las últimas décadas, La Trapa significa igualmente un importante espacio de protección ambiental amparado bajo varias figuras legales como son la Zona de Especial Protección para las Aves, la Zona de Especial Conservación y el Paraje Natural, a lo que hay que unir su inclusión como Patrimonio Mundial de la Unesco al formar parte de la sierra de Tramuntana.

La importante diversidad de esta zona, con un buen número de especies endémicas, son un buen acicate para conocer esta parte de la isla, si bien uno de sus mayores atractivos son las vistas desde su mirador, desde donde se obtienen unas panorámicas impresionantes de Sa Dragonera y se alcanza a admirar la preciosa cala en Basset, con sus aguas transparentes, y su emblemática torre defensiva del siglo XVI.