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Ni Tossa de Mar ni Besalú, el pueblo más bonito de España está a una hora de Teruel: una joya amurallada con una catedral gótica, renacentista y barroca

En un enclave defensivo privilegiado, es además una ventana a la Sierra de Albarracín

La muralla se alza sobre la cresta caliza que describe la montaña

La muralla se alza sobre la cresta caliza que describe la montaña / Istock

Calles de piedra, curvas estrechas, avenidas empinadas y un pueblo enmarcado por paredes “color albarracín”, producto del yeso rojo típico de su paisaje, acompañado del veteado característico de la madera sabina... este pueblo lo tiene todo para ser uno de los recovecos medievales más bonitos de España. 

Albarracín, Teruel

Albarracín, Teruel / Istock / Carlos Gawronski

En el corazón de los Montes Universales del Sistema Ibérico se traza un meandro del río Guadalaviar, una curva geológica pronunciada sobre la que se yergue este espectacular conjunto histórico que conforma la villa de Albarracín. Con un claro carácter defensivo, este pueblo, procedente del bereber “Banu Razin”, hizo de un pequeño reino de taifas del siglo XI uno de los enclaves más importantes de la provincia.

Parece la Toscana, pero está en España: la comarca de Teruel con calles empedradas y balnearios naturales perfectos para este invierno que recuerda a Italia

Adriana Fernández

Más de 2.000 años de historia de Albarracín

 Sus raíces se remontan a la Edad de Hierro, con la tribu celta de los Lobetanos, previa al paso del Imperio Romano, y un largo etcétera de sucesivas conquistas que, sin embargo, supieron frenar, según cuenta la leyenda, el avance del Cid Campeador, gravemente herido en este territorio.

 Prueba de su paso por la historia es la Catedral de El Salvador. Construida por primera vez en el siglo XII sobre una antigua mezquita, destaca por su impresionante arquitectura, desde el ábside pentagonal hasta la sobriedad de su claustro, casi pobre, que contrasta con la superposición de estilos del conjunto en su totalidad. 

Catedral de El Salvador, Albarracín

Catedral de El Salvador, Albarracín / Istock / AGA GLOWALA

Predominantemente renacentista, cuenta también con trazas góticas de la catedral medieval, una de las diferentes versiones a las que se sometió a El Salvador, hasta alcanzar su tercera y última forma, desde el siglo XVI hasta la actualidad. 

En la portada de la Parroquieta demuestra un estilo plateresco que poco tiene que ver con el acusado barroco definido en el órgano, los retablos y la capilla de la Virgen del Pilar, acompañada de reformas posteriores más “modernas”, en torno al siglo XVIII. 

Pero la magia de este pueblo, pese a estar amurallado, escapa por todas partes. Recorre todas sus calzadas, aunque avisamos, cada cual será más pronunciada que la anterior, debido a que está fortificada sobre una cresta caliza, un detalle que, aunque fastidioso, podía definir una guerra

Albarracín, Teruel

Albarracín, Teruel / Istock

En su interior, visita la Plaza Mayor, con un ayuntamiento del siglo XVI y maravillosos balcones de madera. El Palacio Episcopal, con tapices flamencos del siglo XVI, o el Castillo de Albarracín, donde recientemente se ha hallado una antigua alcazaba musulmana, todos ellos, y otros tantos, restaurados por la Fundación Santa María de Albarracín, cuya labor ha sido reconocida con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, otorgada por el Ministerio de Cultura de España. 

Cómo tener una vista aérea de la ciudad

Pero no hay nada como la perspectiva para entender la belleza de un espacio, por eso has de subir a la Torre de Doña Blanca, princesa de Aragón, presuntamente desterrada por su cuñada, que murió de pena en la torre, y en las noches de luna llena de verano baja, dicen, al río Guadalaviar para bañarse. 

Recorre la muralla que delimita su fortaleza y, en la Torre del Andador, de origen califal (siglo X), ahora integrada en sus muros, encontrarás un balcón a Albarracín, la Sierra y el meandro del río Guadalaviar. 

Vista aérea desde la Muralla de Albarracín

Vista aérea desde la Muralla de Albarracín / Istock

Y si eres de los que les gustan las curiosidades, fíjate en las puertas de sus edificios, se dice que esta es una ciudad con más puertas que casas, provista de diversas entradas defensivas por las que entrar o huir llegado el momento.