La tienda donde encontrar el regalo más divertido está en Ruzafa: así es Gnomo
Sin duda, el escaparate que más llama la atención en el valenciano barrio de Ruzafa es el de Gnomo, un proyecto lleno de creatividad, valores sostenibles y mucha mucha guasa.

Esther Martín y Álvaro Zarzuela, los responsables de la tienda Gnomo, llegaron al barrio de Ruzafa en 2010. Su primer local “era muy muy grande, con suelo ajedrezado en blanco y negro y un escenario”, nos cuenta Esther. Gracias a esa amplitud, “hacíamos muchos eventos: talleres, ilustradoras, conciertitos…”. En aquel bajo de la calle Denia estuvo en su día ubicado el Círculo de Ilusionistas de Valencia, Alicante y Castellón y claramente a Esther y Álvaro, si es que no la traían ya de serie, se les pegó esa magia.

Hace ya 14 años de aquello, y Álvaro lo recuerda así: “Cuando llegamos a Ruzafa pensábamos que habíamos llegado en el momento alto del barrio y qué va, estaba empezando. Había mucho movimiento ciudadano. Eran todo iniciativas de gente que hacía lo suyo. Cuando llegamos en 2010 eran todo almacenes”.
Así es Gnomo por dentro
En 2016 cambiaron de ubicación (“el concepto es el mismo”) a la calle Cuba, 32, donde hoy nos reciben a primera hora abriendo las puertas metálicas de una de las tiendas que más llama la atención en el barrio de Ruzafa. Parte de la culpa la tiene el diseño: “El proyecto se lo encargamos al estudio Masquespacio”. ¿El resultado? Un espacio que mezcla el aire ochentero con un toque contemporáneo. El color liso del suelo le otorga todo el protagonismo a los colores azul, turquesa y amarillo que decoran algunas paredes.

Uno de los elementos más característicos de Gnomo son sus mallas de metal, sobre las que cuelgan muchos de sus productos. Mallas que, por cierto, también han incorporado en la nueva tienda que abrieron hace poco en el barrio de El Carmen, en la calle Alta, 24, creando una conexión entre sus dos locales, en los que se turnan cinco empleados.
La filosofía de Gnomo
Pero volvemos al original de la calle Cuba, 32, en el que Álvaro nos cuenta que hay algún detalle digamos menos moderno. El nombre de Gnomo es heredado de un local que tenía su familia y el mostrador de la tienda era el que tenía su abuelo, un detalle que les une con un pasado de tradición comercial.
En el interior hay espacio para aparcar la bicicleta, se puede entrar con perros, las bolsas son de papel… “Son cosas que no explicábamos porque para nosotros era lo normal”, nos cuentan. Como normal es también que los cinco miembros del equipo cumplan una jornada de 32 horas. “En Navidad y Fallas apretamos, pero luego tenemos un periodo de descanso después. Hacemos turnos todos. Queremos que todos estemos en los dos locales”, nos explican.
¿Y en cuanto al tipo de público? Además de los vecinos, “hay mucho turismo, pero es un turismo guay. Nos salva que no haya monumentos. Llegan pequeños grupitos o familias o gente que viene a visitar a otra que vive aquí”. Ellos mismos viven en el barrio de Ruzafa y han visto su transformación. “Sí que ha cambiado. Nosotros entramos en el inicio del cambio. La impresión entonces era que estábamos en la cúspide, en 2010. Hubo un momento que nos empezó a dar miedo que todo esto se llenara de franquicias, pero no. Es que sigue siendo muy barrio, no hay locales grandes y al final no tiene una afluencia masiva de visitantes. Ruzafa, Benimaclet… eran todo pueblos antes, y siguen siendo pueblos, tienen su centro, su mercado, su iglesia… Una franquicia necesita la calle Colón. Si cierra una mercería de toda la vida, abre otra con gente más joven llevándola y es otro rollo, se puede renovar. Lo llamamos el nuevo comercio de toda la vida.”
Además de en sus dos espacios físicos, Gnomo vende también a través de su página web (www.gnomo.eu) y tienen una gran actividad en redes sociales. En su divertida cuenta de Instagram (@gnomo.eu) nos cuentan todos los detalles de sus productos de una forma muy original, además de ofrecer lecciones de historia y patrimonio valenciano.
Qué se puede comprar en Gnomo
En Gnomo es posible encontrar productos de diseño realizados en Valencia, pero también en el resto del mundo. “Hacemos una selección superecléctica, pero intentando siempre alinear lo que tenemos con los valores que queremos representar. El sentido del humor lo impregna todo. Es el buque insignia de los valores”, dice bromeando con voz rimbombante Esther. “Hay feminismo, medioambiente, comercio local. Hay productos de todo el mundo, pero les ponemos un sello naranja a los que están diseñados y producidos en Valencia. Hicimos una marca con una barraquita, nos lo hizo Estudio Merienda”, añade. Esa barraquita forma parte de su sello Fet a València, que lo puedes encontrar en forma de pegatina o cartela.

Entre todos esos productos hay láminas decorativas con dibujos de algunas y algunos de los ilustradores más top del momento, desde Ana Jarén hasta Elisa Talents. Esta última, por cierto, tiene su propia tienda desde diciembre de 2023 en el Mercado de Ruzafa. Muchas de las ilustraciones incluyen escenas típicas de la huerta valenciana, de sus productos y de sus paisajes.
En el apartado de ropa y complementos, el humor lo inunda todo. Los abanicos de Fisura con mensajes como ‘Puto calor’ ya se han convertido en un imprescindible en los festivales, así como las camisetas con la polivalente expresión ‘A fer la mà’ diseñadas por ellos mismos. Superdivertidos también son los calcetines-paella de Eat My Socks, que adoptan la forma de una paella antes de ser desplegados. También encontramos calcetines y hasta pendientes con el estampado del pañuelo fallero o macaor, ideales para llevar siempre puesto el espíritu fallero.

Y con las Fallas seguimos, ya que dos de los personajes más famosos de Gnomo tienen forma de fallera… pero de una galaxia muy muy lejana. Son la Fallera Vader y la Fallera Tropper.
En cuanto a libros, puedes encontrar guías explicando los esmorzarets valencianos, libros sobre feminismo, sobre gatos, cuadernos de pasatiempos para adultos… Y hasta puedes comprar un mapa de Ruzafa diseñado por Mike Hall para saber dónde están los lugares más especiales del barrio.
Y en el apartado do it yourself hay kits para crear tu propio jardín vertical, para pintar camisetas, hay postales y calendarios que se pueden plantar...
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