El tesoro romano escondido en pleno centro de Zaragoza: un lugar que ves caminando y que te cambia la idea de la historia de España
Se trata de la única ciudad romana que tuvo el privilegio de ser bautizada con el nombre del emperador que la fundó.

La ciudad de Zaragoza esconde unos impresionantes vestigios romanos / Istock / kyolshin
Durante su época de mayor esplendor, el Imperio Romano llegó a ocupar regiones tan diversas como el norte de África, el sur de las islas británicas, gran parte del continente europeo y la península arábiga, extendiéndose desde el mar Mediterráneo hasta el mar Negro, el mar Rojo y el Atlántico. Así, fueron centenares, sino millares, las colonias y ciudades las que los romanos y sus emperadores fueron fundando a lo largo y ancho de sus dominios.

El anfiteatro romano de Tarragona / Istock / LUNAMARINA
A pesar de este elevadísimo número, tan solo fue una única ciudad la que fue bautizada en honor al emperador que la fundó, por lo que entendemos que se trató de una de las colonias de mayor importancia del imperio: Zaragoza.

Adriana Fernández
Una viaje al pasado
La huella romana en Zaragoza se hace evidente cuando nos acercamos a la orilla sur del Ebro a su paso por la ciudad. Salpicando el casco antiguo de la ciudad, el visitante puede descubrir varios vestigios de la que en su día fuera la ciudad romana conocida con el nombre de Caesaraugusta, llamada así en honor a César Augusto, el emperador que mandó su fundación en el año 14 a.C. para conmemorar la victoria romana en las guerras astur-cántabras.

El tramo de la muralla romana que se conserva en el centro de Zaragoza / Istock / Syldavia
Se estima que la ciudad llegó a extenderse un total de 44 hectáreas, y que contaba con cuatro entradas principales (Puerta de Toledo, Puerta de Valencia, Puerta Norte y Puerta Cinegia) las cuales se situaban en los extremos del decumano y el cardo, las calles principales de la urbe. A parte de estas entradas, la ciudad contaba con una muralla que delimitaba su perímetro; se conserva un tramo de la muralla en la parte noroeste de la antigua Caesaraugusta, junto al Paseo Echegaray y Caballero en el punto en que se une al Puente de Santiago. Es también en este sitio donde se halla el monumento al emperador César Augusto.
La ruta por la antigua ciudad
No es solo la muralla lo que se conserva de la ciudad de Caesaraugusta; de hecho el mismo ayuntamiento de Zaragoza propone la Ruta de Caesaraugusta, que recorre los varios espacios arqueológicos que se conservan de esta antigua ciudad romana en el centro histórico. En concreto, son cuatro los vestigios arqueológicos que se pueden visitar, todos ellos acompañados de un museo en el que se reflexiona sobre ellos y se exponen elementos encontrados. Estos cuatro son el Puerto Fluvial, las Termas públicas, el Foro y el más importante de todos, el Teatro.

Los restos del Teatro romano de Zaragoza / Istock / traveler1116
Construido en el siglo I d.C. siguiendo el modelo del teatro de Marcelo en Roma y con un aforo para unos 6.000 espectadores, el Teatro de Caesaraugusta fue, sin duda alguna, el edificio más popular de la ciudad. Durante los más de 200 años en que estuvo en funcionamiento, el teatro fue lugar de reunión para los casi 20.000 habitantes que se calcula que tenía la ciudad, además de que ejercía un importante papel como transmisor de los valores culturales, políticos y religiosos del Imperio.
A unos cien metros del Teatro se encuentra otro de los principales puntos de reunión, en particular de la alta sociedad romana: las Termas públicas. Datadas del siglo I a.C. y en uso hasta el siglo IV, aún conservan una piscina porticada de casi 10 metros, así como parte de las letrinas, tuberías y cloacas que completaban el circuito del agua.

La entrada al Museo del Foro en la Plaza la Seo / Istock / ivotheeditors
Un poco más arriba, llegando ya al río, encontramos los otros museos. En el subsuelo de la Plaza la Seo está el Foro, centro neurálgico de Caesaraugusta donde se desarrollaba la vida social, política y económica, y el interior del cual alberga restos arqueológicos de los tiempos de los emperadores Augusto y Tiberio. Por último, el Puerto Fluvial -construido en el siglo I d.C.- fue el principal enclave redistribuidor de la zona tanto de mercancías procedentes del interior (trigo, madera, hierro, lino, …) como de la costa (vino, salazones, joyas, o mármoles). En el museo se pueden contemplar algunos restos arqueológicos encontrados en las instalaciones, como ánforas o un Ebrómetro, una escala de medición donde se reflejan dos de las más importantes avenidas del río.
- Todos van a Cataluña por Gaudí, pero pocos saben que su construcción más colorida mira al Cantábrico: funcionó como manifiesto de su pensamiento arquitectónico y hoy se considera una joya del Modernismo
- Se llama el 'Beverly Hills gallego' y es donde pasa el otoño la élite de Galicia: pazos frente a la ría, un templo medieval del siglo X y el arenal urbano más famoso de Galicia
- Entramos en el último pueblo bereber de España, en una Reserva de la Biosfera y declarado Conjunto Histórico-Artístico: está repleto de casas blancas con tejados de arcilla
- El balneario de Extremadura que conserva las termas originales donde se bañaban los romanos: aguas medicinales para la piel y las vías respiratorias en preciosas bóvedas
- El bosque repleto de níscalos y boletus perfecto para recorrer en octubre, considerado 'el paraíso de la micología de España': es uno de los pinares más extensos de Europa
- El paseo marítimo más bonito del mundo está en España: una joya de toques modernistas con palmeras y kilómetros llanos pensados para pasear sin esfuerzo
- Entramos en el pueblo abandonado más bonito de España: tiene una muralla medieval y un conserva un castillo con mazmorras
- El pueblo de España donde es verano todo el año y tiene 300 días despejados: un molino de viento del siglo XIX declarado BIC, canales que recuerdan a Venecia y casas de colores