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Lo siento Sigüenza, el nuevo pueblo medieval más bonito de España está en Girona y tiene un recinto amurallado del siglo XII: conocido como "el paraíso azul" y es perfecto para Semana Santa

Ava Gardner, Marc Chagall y otros muchos famosos internacionales se enamoraron de este precioso pueblo hace años, y ahora nosotros también lo hacemos.

Uno de los pueblos más bonitos de España está escondido en Cataluña

Uno de los pueblos más bonitos de España está escondido en Cataluña / Istock / Kavalenkava Volha

Es imposible negar la belleza de Sigüenza, con su grandiosa catedral, su escultura dedicada al doncel o su parador, entre otros muchos monumentos patrimoniales y naturales que podrían convertirse en Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, hemos descubierto que hay un pueblo medieval escondido en Girona que iguala al alcarreño: Tossa de Mar (ideal para visitar esta Semana Santa).

Es uno de los mayores tesoros de la Costa Brava, la última villa medieval fortificada que se conserva frente al mar en Cataluña. Sus murallas se erigieron en el sgilo XII y se reforzaron en el XIII y el XIV, y desde entonces no han caído ni ante las inclemencias del tiempo ni ante las maldades de las guerras. Cuenta con siete torres cilíndricas, un trazado defensivo reconocible y un entramado urbano que no ha cambiado prácticamente.

El pueblo medieval que todo el mundo debería visitar en Cataluña: ni Tossa de Mar, ni Besalú

Adriana Fernández

De los romanos al modernismo

Lejos de ser un museo de la historia viva del pueblo, es un conjunto donde la gente todavía pasea, come, vive, pero donde no se puede circular con el coche. Antes de que se construyera la muralla, allí habitaron los romanos entre los siglos I y IV d.C., y no hay más que asomarse a la villa romana dels Ametllers para comprobarlo. Lo más llamativo son los restos de una casa dedicada a la vid y al vino.

Yacimiento de la villa romana dels Ametllers en Tossa de Mar

Yacimiento de la villa romana dels Ametllers en Tossa de Mar / Istock / Gelia

Se descubrió en 1914, repleta de tesoros como monedas, fíbulas o cerámicas que hoy se hallan en el Museo Municipal. Lo que sí se conserva aún en el yacimiento es un conjunto de mosaicos muy bien conservados. Uno de ellos, con la inscripción del nombre antiguo del pueblo: Turissa. Pasear por el casco antiguo de Tossa de Mar es como viajar en el tiempo. De la época romana pasamos a la modernista en cuanto se pisa la calle La Guardia.

Interior de la Casa Sans en Tossa de Mar

Interior de la Casa Sans en Tossa de Mar / Wikicommons. Kent Wang

No solo en Barcelona se puede apreciar este estilo preminentemente arquitectónico, esta villa medieval también esconde un secreto modernista: la Casa Sans, hoy transformada en un hotel boutique, ubicada en el Paseig de Mar. En la última planta tiene una terraza con unas vistas al mar impresionantes, así como hacia su patio interior con vidrieras caleidoscópicas y serigrafías con motivos vegetales de color azul frente a una estatua dorada de la diosa Diana.

La muralla medieval de Tossa de Mar frente al mar

La muralla medieval de Tossa de Mar frente al mar / Istock / Kavalenkava Volha

El paseo marítimo se unifica con el Passeig de la Vila, que lleva hasta el corazón del pueblo, con la muralla asomada al Mediterráneo gobernando todo el conjunto. En la época en la que se levantó, protegía a los pescadores que vivían en la aldea de los ataques de los piratas, entre ellos, Barbarroja. De aquellos tiempos queda poco, tan solo las piedras de la muralla, las calles empedradas con guijarros y las fachadas con flores en la ventana.

El pueblo que enamoró a Ava Gardner y a Marc Chagall

Tossa de Mar cautiva en la actualidad, pero también lo hizo en la década de 1950 a todo Hollywood, cuando la famosísima Ava Gardner grabó allí la película 'Pandora y el holandés errante' junto al torero español Mario Cabré. El recuerdo de esos instantes se materializan a través de una estatua y de los besos de la actriz, unos merengues que se venden en la pastelería Granja Tomás, que lleva funcionando desde 1885 y ya es todo un referente.

Escultura de Ava Gardner en Tossa de Mar

Escultura de Ava Gardner en Tossa de Mar / Wikicommons. Alberto-g-rovi

Además de por Ava, el mar está gobernado por un faro situado en Cabo de Tossa, que se construyó sobre las ruinas de un castillo del que ya no queda nada en pie. Pero la verdadera sorpresa llega cuando se sale por el Forat del Dimoni (agujero del demonio) de la muralla directamente a un mirador a la Cala Codolar, una preciosa playa entre acantilados que no es más que un ejemplo del "paraíso azul", que era como llamaba el artista Marc Chagall a Tossa de Mar.

El "paraíso azul" del que hablaba Chagall está en Tossa de Mar

El "paraíso azul" del que hablaba Chagall está en Tossa de Mar / Istock / Xantana

Igual que él, otros muchos artistas de vanguardia como Jean Metzinger, Georges Bataille, Francis Picabia y André Masson acudieron fascinados por la inspiración que allí encontraban. Muchos de ellos acabaron donando sus obras y, así, el Museo Municipal de Tossa de Mar se convirtió en el primero de España en exponer obras de artistas extranjeros contemporáneos en 1935. Su pieza estrella es 'El violinista celeste' de Chagall.