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Este sendero de 18 kilómetros es el secreto mejor guardado del Pirineo: un Parque Nacional de picos graníticos con iglesias románicas Patrimonio de la Unesco y una fiesta regional única

Uno de los paisajes más espectaculares donde inaugurar la temporada de rutas esta primavera.

El Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici ofrece una de las postales má bonitas de los Pirineos

El Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici ofrece una de las postales má bonitas de los Pirineos / Istock

Tener un invierno lluvioso es un trámite difícil, pero hay que admitir que el paisaje que le sigue en primavera siempre merece la pena.

Y si a las montañas verdes le sumamos cumbres de infarto, lagos impresionantes, un conjunto románico de iglesias valorado por la Unesco y uno los sistemas montañosos más espectaculares de España, solo podemos pensar cuando nos escapamos.

La fortaleza pentagonal más espectacular de España está en los Pirineos: es Bien de Interés Cultural y esconde siglos de historia

Adriana Fernández

En el caso de los Pirineos ni siquiera hace falta excusa, y si es para hacer esta ruta no creo que te falte gente: una panorámica espectacular en el corazón del Vall de Boí hasta el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en Lleida, Cataluña.

Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici

Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici / Istock / 5

La Ruta de la Marmota

La ruta de la Marmota, una de las más famosas de la zona, recorre la espectacular estampa de lagos, prados, senderos entrecruzados en la montaña, ríos de aguas tortuosas rebosantes en primavera y un entorno de alta montaña que, como explican los senderistas “hay que ver una vez en la vida”.

Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici

Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici / Istock

Pese a tener varias versiones, la clásica, y corta, comprende el camino hasta el Refugio Ventosa i Calvell que llega al Estany Negro, o lago negro, de origen glaciar, y uno de los emblemas del parque.

Pero su versión extensa, de casi 18 kilómetros, recorre los bosques salvajes de hayedos y pinar silvestre que habita la fauna común, como armiños, corzos, rebecos, jabalíes y, por supuesto, quienes dan nombre a la ruta, las mormotas.

La ruta comienza en el Aparcamiento de la Presa de Cavallers, la ruta cruza el embalse homónimo hasta la Cascada de Riumalo, y continúa por el valle glaciar llano conocido como Planell de Riumalo, el conjunto de Llastres de la Morta y, finalmente la laguna negra, con el Refugio Ventosa i Calvell, perfecto para descansar y disfrutar de las impresionantes vistas que rodean el asentamiento.

Recuerda

Se trata de una ruta de 17.8 kilómetros de dificultad alta, pero recuerda que al ser circular puedes dar la vuelta cuando quieras. Su tiempo en movimiento está estimado en seis horas, unas nueve de tiempo completo.

Desde aquí la ruta corta regresaría hasta el aparcamiento. Sin embargo, su antónima continúa hasta los lagos que bañan las faldas de las rocosas Agulles de Travessani, una de las formaciones más fotografiables del valle, donde deberás seguir el recorrido hasta el Gran lago des Monges y, poco después, la base del pico Montardo, donde la ruta vuelve a su punto de partida.

Estany de Monestero, Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici

Estany de Monestero, Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici / Istock

Qué ver en la Vall de Boí

Y aunque el entorno invite a perderse, no olvides visitar los pueblos que lo rodean, como Boí, a la entrada del valle de Sant Martí, con un casco antiguo de estética medieval la famosísima iglesia de San Juan, románica e incluida dentro del conjunto de Iglesias Románicas del Valle de Boí, declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000.

Iglesia románica de Vall de Boí

Iglesia románica de Vall de Boí / Istock

Conoce el pueblo de Taüll, vecino de alta montaña que recoge la Iglesia de Sant Climent de Taüll, la imagen por excelencia del románico catalán; y la de Santa María de Taüll, coetánea del siglo XII y ubicada en la plaza mayor del pueblo, con murales como la Epifanía, con la escena bíblica de adoración de los Reyes Magos.

Y si visitas el valle en los próximos meses prepárate para conocer una de las fiestas regionales más espectaculares de España: las Fiestas del fuego de los Pirineos, conocidas como las Fallas de la Vall de Boí, donde cada año sus habitantes bajan en fila desde altos lugares del pirineo catalán portando troncos con resina en llamas que hacen las veces de falla. Una celebración declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.