Soy senderista experimentado y sé por dónde hay que empezar la ruta de senderismo más bonita de España: equivocarse en este camino de piedra al borde de los acantilados en los Picos de Europa sería un error
Un secreto muy bien guardado que conviene conocer para no sufrir en exceso al final del camino.

Hay una ruta de senderismo en el norte de España que parece salida de un cuento. Y no es solo una forma de hablar. Te cuento: se trata de una ruta que se abre camino en medio de un paisaje rocoso por entre montañas que se elevan a más de 2.000 metros de altura. Y ese es solo el principio.

Son paredes verticales de roca que se asoman al abismo de un cañón profundo a los pies de los Picos de Europa. Y esa pista es definitiva para saber que estoy hablando de la Ruta del Cares, posiblemente la ruta de senderismo más bonita de España, y del mundo.
Una garganta divina
Tan especial, tan mágica, tan espectacular, que se la conoce como la ‘Garganta Divina’. Es la ruta que une Caín (en León) y Poncebos (Asturias), a través de un desfiladero excavado por el río Cares.
Aunque lo mágico de este paisaje no es solo la fuerza de la naturaleza, sino la necesidad y la ingeniería industrial del siglo XIX. Porque además del trazado serpenteante que camina a ambos lados de la garganta, los túneles excavados en la roca son todo un espectáculo.

La ruta de los túneles y los puentes colgantes
Más de 70 galerías trazadas casi a pico y pala en otro tiempo en el que era necesario conectar ambos municipios rompiendo (literal) una a una estas montañas. Y luego están las heroicas pasarelas de hierro y los vertiginosos puentes colgantes que sacuden y hacen más accesible todo el camino a lo largo del desfiladero.

El mejor punto de partida de la ruta
En total son 12 kilómetros de abismo entre Poncebos y Caín (24 si se hace de ida y vuelta). Y sé cuál es el lugar correcto para comenzarla: elegir bien supone realizar un trazado mucho más cómodo desde el inicio.
La ruta une dos localidades, una en Asturias y otra en León. Y aunque se puede comenzar por cualquiera de ellas, hay un punto de partida que, de inicio, es mucho más fácil que el otro. Es el que arranca en Caín y lo es por una sencilla razón.

Hay un tramo de desnivel bastante empinado en el tramo que une el desfiladero con Caín. La clave está en enfrentarse a él desde el principio, porque se hace de bajada, lo que lo convierte en un tramo mucho más fácil y amable.
De lo contrario, si se arranca en Poncebos, habría que ascender desde el desfiladero hasta Caín, haciendo que el final de la ruta suponga un esfuerzo titánico e innecesario. Dicho queda.
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