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La primera Semana Santa declarada Interés Turístico Internacional de España es de Valladolid: está en la "Ciudad de los Almirantes”, tiene tallas del siglo XVI y un “pardal” anuncia el inicio de su desfile

La conocida como Ciudad de los Almirantes acoge una Semana Santa reconocida a nivel internacional donde los pasos avanzan por calles porticadas y el inicio lo marca una figura poco habitual.

Museo de la Semana Santa en la antigua Iglesia de Santa Cruz en Medina de Rioseco, Valladolid

Museo de la Semana Santa en la antigua Iglesia de Santa Cruz en Medina de Rioseco, Valladolid / Istock / t

En Medina de Rioseco, Valladolid, la Semana Santa se celebra durante varios días y las procesiones atraviesan el casco histórico marcando el ritmo de la ciudad. Las calles porticadas, las plazas y los accesos al centro funcionan como escenario de este recorrido que ha sido reconocido por su importancia cultural y turística.

La Semana Santa de Medina de Rioseco fue una de las primeras de España en recibir la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional

La Semana Santa de Medina de Rioseco fue una de las primeras de España en recibir la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional / Wikimedia Commons / Rodelar

El trazado urbano de la Ciudad de los Almirantes (como se conoce al municipio por su vinculación con los Almirantes de Castilla) mantiene su estructura medieval, lo que condiciona la forma en la que avanzan los pasos, que tienen incluso que evitar los balcones en algunas calles estrechas. No hay grandes avenidas por donde pasen las imágenes y las cofradías, sino que los recorridos obligan a adaptarse al espacio disponible.

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Redacción Viajar

La Semana Santa de este municipio de 4.600 vecinos (de los que dos de cada tres pertenece a una cofradía y participa en sus actos) fue una de las primeras de España en recibir la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional, un reconocimiento que distingue la antigüedad de las cofradías, la conservación de los pasos y la continuidad de esta tradición que no se ha interrumpido desde los inicios del siglo XVI.

Tallas históricas y forma de llevar los pasos

Uno de los aspectos más visibles de estas procesiones son los pasos, muchos de ellos realizados entre los siglos XVI y XVII y que se conservan como parte del patrimonio artístico de las cofradías.

La forma de portarlos es otro de los elementos que define esta Semana Santa. La mayoría de los pasos no se llevan sobre ruedas, sino que son cargados a hombros por los cofrades que se eligen cada año por orden de lista y tienen que tener entre 18 y 55 años. Formar parte de una cofradía u otra es un tema de herencia familiar, ya que normalmente los padres son los que dan de alta en las hermandades a sus hijos desde bien pequeños.

Iglesia de Santa Cruz en Medina de Rioseco, Valladolid

Iglesia de Santa Cruz en Medina de Rioseco, Valladolid / Istock

Parte de estas tallas se conservan durante el resto del año en el Museo de la Semana Santa, en la Iglesia de Santa Cruz, donde es posible verlas con detalle fuera del contexto de las procesiones.

El papel del “pardal”

Antes de que comience el desfile, aparece una figura que forma parte de la tradición local: el “pardal”, un cargo hereditario de tradición centenaria. Su función es anunciar el inicio de la procesión y preparar el recorrido mediante toques de corneta agudos y esporádicos. Esos toques de corneta son una de las singularidades de la Semana Santa de Medina de Rioseco y ya solo por ello merece la pena la visita durante estos días.

Desfile de gremios por la calle Mayor

Desfile de gremios por la calle Mayor / Wikimedia Commons / JesusBall

En algunos puntos de la procesión, el paso de las tallas se vuelve más lento debido a la anchura de las calles o a los giros cerrados. En otros, el movimiento se abre y permite ver el conjunto con más distancia. Elegir desde qué punto verlo es un tema de gustos, pero ambos tienen su esencia.

A lo largo de los recorridos, uno de los momentos más reconocibles es el paso por la calle Mayor, donde se concentran varios tramos porticados. Aquí el avance se ralentiza, ya que no es un tramo especialmente ancho y eso obliga a ajustar cada movimiento, sobre todo en los giros. Es posbilemente el punto más emocionante del recorrido, especialmente por la proximidad entre quienes participan y quienes observan. No te pierdas aquí El Baile de los pasos.

Además de este punto concreto, otras citas obligadas son los Desfiles de Gremios (Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección), además de las salidas y entradas de los pasos en sus templos. Tampoco pases por alto la Rodillada, una reverencia que realizan los pasos ante la Virgen de la Cruz al pasar junto al Arco de Ajújar.