La segunda ciudad con más iglesias del mundo está en España: 125 templos que son un viaje por el gótico, el renacimiento y el barroco
Arte, cultura y tradición son tres palabras que definen a la perfección esta ciudad en la que la fe se mezcla entre sus habitantes durante todo el año.

Pocas geografías en Europa concentran tanta arquitectura religiosa como España, y dentro de ella, Andalucía despliega un catálogo que desborda: iglesias parroquiales, basílicas monumentales, conventos en clausura y ermitas rurales convierten este lugar en un mapa espiritual lleno de tradiciones en las que la fe es el epicentro y el punto común entre sus habitantes. La primera ciudad con más iglesias del mundo es Roma, pero la segunda sigue siendo un reclamo para creyentes de cualquier parte del mapa: la capital andaluza.
Allí donde las calles se tiñen de color dorado por la luz del sol y donde desde los balcones se dejan ver banderas verdes y blancas: pureza y creencia son las características de unos vecinos orgullosos de su ciudad. Hablamos de Sevilla, del hogar de sevillistas y béticos eternamente enfrentados dentro del campo de fútbol y estrechamente unidos dentro del albero para celebrar su fantástica Feria de Abril, una cita indiscutible que se celebra después de su amada Semana Santa cada año.
Sí, Sevilla es considerada la segunda ciudad con más iglesias del mundo, un dato que, más allá de la estadística, explica la densidad monumental y simbólica que define a la capital andaluza. Con 125 templos católicos (entre parroquias, iglesias y basílicas) se coloca en una dimensión internacional donde arquitectura, historia y religiosidad popular se entrelazan de una forma poco común. Su vasto casco histórico, de los más extensos del continente, actúa como escenario de una devoción que se vive en la calle, especialmente a través de hermandades y cofradías que articulan buena parte de su identidad.

La capital de la piedad: la segunda ciudad andaluza con más iglesias del mundo
Desde la majestuosa Catedral (una de las mayores del planeta) hasta templos barrocos ocultos entre callejuelas del casco histórico. Allí se esconden iglesias mudéjares levantadas sobre antiguas mezquitas, parroquias góticas que sobrevivieron a terremotos y capillas diminutas donde el silencio habla de siglos de fe. En cada barrio sus vecinos parecen custodiar su propio templo, y cada templo, una historia vinculada a una emoción colectiva, de tradición transmitida de generación en generación.

Cada Semana Santa acuden miles de creyentes para ver desfilar por las calles del casco histórico las procesiones que salen de la Basílica del Cachorro, la Basílica de la Macarena, la del Gran Poder en San Lorenzo, la Capilla de los Marineros en Triana, el Salvador o la joya barroca de San Luis de los Franceses... Lo que está claro es que cada templo ofrece una lectura distinta de la historia sevillana. Allí la arquitectura sagrada no es un adorno: es el alma misma de la ciudad.

Otras ciudades ricas en devoción
Tras Sevilla, el podio nacional lo completan Madrid, con 84 iglesias católicas, y Valladolid, con 57. En el ámbito local, el caso más singular es el de Antequera, en Málaga: con 33 iglesias para algo más de 41.000 habitantes, se convierte en la localidad española con mayor número de templos por habitante, una concentración que le ha valido el sobrenombre de “ciudad de las iglesias”. Del mismo modo, si el foco se desplaza al románico, Zamora reclama su propio récord: 26 iglesias, de las cuales 22 responden a ese estilo, y conforman uno de los conjuntos mejor conservados de la península.
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