
La feria medieval que no te puedes perder en octubre: en un precioso pueblo donde la historia cobra vida
El Pueblo Mágico de Asturias se transforma el 4 y 5 de octubre en un escenario medieval donde la historia cobra vida entre armaduras, pendones y aromas de pan recién horneado.
Salas, reconocido como Pueblo Mágico de España, es ya en sí mismo un viaje al pasado gracias a su Torre Medieval, el Castillo de Valdés Salas o la colegiata de Santa María la Mayor. Pero durante la Feria Medieval, este patrimonio monumental deja de ser un conjunto de piedras silenciosas para convertirse en el decorado natural de una experiencia inmersiva. El casco histórico se engalana con estandartes, escudos y telas antiguas, mientras los vecinos, vestidos con túnicas y jubones, se convierten en protagonistas de un auténtico salto en el tiempo.

Una experiencia para todos los sentidos
La feria no es un simple mercado, sino un viaje sensorial. Decenas de artesanos muestran sus oficios como antaño: cuero trabajado a mano, cerámica pintada con símbolos medievales, joyería inspirada en motivos celtas y cristianos o especias y remedios naturales. El aire se impregna de olores irresistibles: hogazas de pan cocidas en horno de piedra, asados a la leña, repostería tradicional asturiana y bebidas como la sidra, el hidromiel o los licores de hierbas que remiten a antiguas recetas monásticas.

Espectáculos y actividades que atrapan
El latido de la Feria Medieval de Salas lo marcan sus recreaciones históricas y espectáculos. Grupos llegados de toda España interpretan pasajes del Medievo, mientras gaitas, zanfonas y laúdes acompañan el ritmo festivo. Bufones, cuentacuentos y malabaristas animan las calles, y los más pequeños encuentran su espacio en talleres donde aprenden a forjar su propio escudo o a escribir con pluma y tinta. La feria es, así, un escenario donde tradición y entretenimiento se entrelazan para todas las edades.

Un motivo para visitar Asturias en otoño
El primer fin de semana de octubre es también una invitación a descubrir la comarca. Los bosques de Asturias se tiñen de tonos ocres y dorados, las rutas de senderismo hacia el cercano Parque Natural de Somiedo o las playas del litoral se convierten en planes perfectos, y la gastronomía regional alcanza su punto más reconfortante con platos de cuchara como la fabada o el pote asturiano. La Feria Medieval añade un motivo cultural y festivo a esta escapada otoñal.

Más que una feria: identidad y comunidad
Este evento no solo atrae a miles de visitantes cada año, también refuerza la identidad local y la colaboración vecinal. Asociaciones culturales, colegios y hosteleros participan activamente, convirtiendo la feria en un proyecto compartido. El resultado es una cita que combina fidelidad histórica con dinamismo, y que ofrece además un componente educativo: aquí se aprende de primera mano cómo vivían y trabajaban las comunidades medievales de Asturias.


Por qué no te lo puedes perder
Asistir a la Feria Medieval de Salas es vivir un fin de semana diferente: caminar por calles transformadas en un pergamino ilustrado, escuchar historias narradas al calor de un corro, compartir mesa con desconocidos convertidos en compañeros de banquete. Es una celebración que devuelve al visitante a lo esencial: la comunidad, la tradición y la magia del pasado hecha presente.
En un mundo acelerado, esta experiencia en un Pueblo Mágico de Asturias es un viaje que reconcilia con la historia y con la vida compartida.