Ni la Sagrada Familia, ni la Casa Batlló: la joya que nadie conoce de Gaudí es un colegio del siglo XIX que parece un castillo medieval
Adéntrate en una de las joyas de Barcelona más desconocidas y características de Gaudí.

Barcelona y en sus encantos arquitectónicos... Es cerrar los ojos y nuestra mente viaja hasta la Sagrada Familia, la basílica católica que Antonio Gaudí comenzó a construir en 1882 y que a día de hoy sigue siendo uno de los máximos representantes de la arquitectura modernista catalana. O, el vibrante Parque Güell y la Casa Batlló, esta última considerada Patrimonio Mundial de la UNESCO, que recogen a miles de turistas cada día para fotografiar sus espectaculares fachadas y alrededores.
Sin embargo, Gaudí no se limitó a los grandes iconos turísticos de la ciudad. Si se tiene la suerte de alejarse de las rutas más transitadas por los turistas, es posible encontrar un rincón de su creatividad menos conocido, pero igualmente fascinante, transformando así la ciudad en una vida de arte. Este es el caso del Colegio de las Teresianas, situado en el barrio de Sarriá-San Gervasio y construido entre 1888 y 1889 ordenado al artista por parte de la Orden de Santa Teresa de Jesús con el fin de expandir su institución educativa en Barcelona.

Se trata de una de las joyas menos conocidas para los apasionados de la arquitectura de Gaudí. La sencillez, la humildad y la funcionalidad fueron los tres pilares que el artista abordó para esta construcción. Una oportunidad que, si tienes, no debes desperdiciar durante más tiempo.
Un castillo medieval en plena Barcelona moderna
El Colegio de las Teresianas de Barcelona fusiona la tradición con la vanguardia del modernismo. El muro de piedra desnuda que recubre la edificación te teletransporta a una fortaleza medieval, al igual que las almenas en la parte superior, que parecen sacadas de un castillo de épocas pasadas, otorgándole un aire de antigüedad.
Este diseño también se caracteriza por la inclusión de formas orgánicas que se entrelazan con lo gótico, como los arcos que decoran las ventanas y las columnas. Estos detalles de la fachada aportan un sello distintivo que caracteriza al autor y a su obra, logrando causar la sensación de armonía con el entorno.

El interior del colegio refleja la fascinación de Gaudí por los elementos naturales, que fueron su principal fuente de inspiración. Las formas de las habitaciones y pasillos no fueron diseñadas con un fin únicamente estético, sino también con un propósito funcional: facilitar la circulación del aire y la luz, creando un entorno saludable y acogedor para sus habitantes.
El arquitecto de Dios
Gaudí, creador de la Sagrada Familia o el arquitecto de Dios eran algunos de los apodos con los que es conocido el artista catalán. El último de ellos se debe a su profunda relación con la religión y su visión de la arquitectura como un medio para acercarse a lo divino. Esto lo vemos reflejado en esta joya desconocida, donde incluye elementos como los arcos parabólicos, por primera vez, con el fin pretende fusionar la ciencia y la espiritualidad.
Solo unos pocos afortunados son capaces de entrar a sus instalaciones para observar de cerca más allá de su imponente fachada durante las jornadas de puertas abiertas, ya que el Colegio de la Teresianas no se encuentra abierto debido a que sigue cumpliendo su función educativa. Un detalle que sigue haciendo de este edificio una de las joyas ocultas de Antonio Gaudí en Barcelona.
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