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La ruta de senderismo que tienes que hacer sí o sí está en Segovia: cañón con 40 metros de altura y un mirador con unas maravillosas vistas a la planicie castellana

Un recorrido por un maravilloso enclave, a través de uno de los desfiladeros más impresionantes de toda la península.

La ruta de senderismo que ofrece unas magníficas vistas de la planicie castellana

La ruta de senderismo que ofrece unas magníficas vistas de la planicie castellana / Istock

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Hay lugares en el mundo que parecen sacados de la mente más fantasiosa que podamos encontrar; su morfología y entorno están envueltos de tanta magia que tan solo hace falta descubrir donde se esconden los duendecillos y criaturas parlanchinas que habitan en ellos. Uno de estos lugares tan especiales está en la provincia de Segovia, un enclave natural de belleza abrumadora que transporta a aquellos que se adentran en él a un mundo de encanto.

Repartidos por la península encontramos paisajes mágicos

Repartidos por la península encontramos paisajes mágicos / Istock / Syldavia

Cerca de 25 kilómetros al sureste de la ciudad de Segovia, la diminuta localidad de Valdeprados guarda uno de los desfiladeros más impresionantes que existen en todo el territorio español. Conocido con los nombres de la Risca del Río Moros o Risca de Valdeprados – o, simplemente, La Risca –, el desfiladero se extiende a lo largo de unos 300 metros, siguiendo el cauce de dicho río y creando un entorno de un altísimo valor natural.

El primer parque nacional de España es el destino ideal para los amantes del senderismo: ubicado en el norte de la península, tiene más de un siglo de historia

Sara Fernández García

Por el fondo de un cañón muy romántico

Formado a lo largo de millones de años debido a la erosión del río Moros, el cañón de Valdeprados alcanza una longitud de unos 300 metros y una profundidad en algunos puntos de hasta 50 metros. En cuanto a la anchura, el fondo del desfiladero llega a los 5 metros, cifra que desciende hasta los 3 metros en algunos tramos de la parte superior del cañón. Pero no son solo estas dimensiones lo que convierten el cañón en un enclave tan especial.

Al final del desfiladero, salvando el cauce del río, se halla el Puente de los Enamorados, un pequeño puente de madera que se asienta sobre dos pilares de piedra, los cuales formaban parte de un anterior puente medieval. Los orígenes del puente medieval están, además, envueltos en una leyenda. En ella se cuenta la historia de dos jóvenes enamorados que vivían en pueblos diferentes. Cuando el padre de él decidió que debía casarlo adecuadamente, la pareja se encontró en medio del puente por última vez, donde se despidieron para el resto de sus vidas.

El itinerario por el entorno

De dificultad muy baja y con una longitud de 6 kilómetros, este itinerario es ideal para hacer en cualquier época del año. Ahora en verano, durante los días de más calor, el entorno ofrece un respiro ante las altas temperaturas que asolan el territorio, pudiendo pasear por la sombra que crean la vegetación espesa y las altas paredes de piedra del desfiladero, así como el aire fresco que aporta el agua del río.

El itinerario parte del mismo pueblo de Valdeprados y, a lo largo de su recorrido, ofrece magníficas vistas a las planicies y prados castellanos. Para llegar hasta el desfiladero hay que avanzar por el camino de Las Minas hasta llegar al puente del río Moros, cuyos cinco arcos cruzan el río. Justo antes del puente se halla una torna de metal que da acceso al camino que lleva hasta el desfiladero y su mirador. Siguiendo el camino se pasa por el Puente de los Enamorados y se llega a unas pequeñas escaleras de piedra, las cuales conducen hasta el mirador, una pequeña plataforma de madera que ofrece unas vistas impresionantes del entorno.

El Puente de los Enamorados

El Puente de los Enamorados / Arturo Francisco Barbero

A lo largo del recorrido, el camino avanza en paralelo al margen del río Moros, atravesando el paraje de vegetación frondosa y la música del agua del río que corre por su cauce. A parte de ser una ruta perfecta para cualquier época del año, su relativa facilidad la convierte en una aventura ideal para hacer con toda la familia; no solo hay sombra y rincones para escapar del calor, hay también varios puntos en los que poder descansar, donde sentarse en un pequeño banco y retomar fuerzas si es necesario.