La ruta de senderismo de España que pasa por un acueducto de 2.000 años y atraviesa una montaña a más de 30 metros de altura: tiene las mejores vistas de la región
Está declarado Bien de Interés Cultural y es una de las construcciones más singulares de la Comunidad en la que se encuentra.

Hace más de 2.000 años los ingenieros romanos llevaron a la capital del imperio un sistema de canalizaciones y transporte de agua desde manantiales externos hasta el centro de la ciudad. En realidad no estaban inventando nada que sus aliados, etruscos y griegos, no hubieran hecho antes. Pero la historia ha demostrado que sus construcciones eran mucho más perfectas y duraderas.

En España tenemos muy buenos ejemplos, y quizá el acueducto de Segovia sea uno de los más importantes: se levantó a comienzos del siglo II a.C y estuvo en funcionamiento hasta los años 70 del pasado siglo XX. Es decir: más de 21 siglos transportando agua por encima de sus 167 arcos de granito.
Más allá de su funcionalidad, está su carácter monumental: formado por bloques de piedra unidos sin argamasa, utilizando simplemente un sistema de equilibrio de fuerzas, lo que lo convierte en una de las grandes obras maestras de la ingeniería romana en España y el emblema por excelencia de la ciudad de Segovia. Es por eso que está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Un monumento declarado Bien de Interés Cultural
Pero el de Segovia no es, ni mucho menos, el único acueducto que queda en pie en nuestro país. En un lugar perdido del interior de la Comunitat Valenciana se esconde otra de estas obras geniales de la ingeniería romana: con 36 metros de longitud y 33 metros de altura, es uno de los más singulares de la región y está declarado Bien de Interés Cultural.

Al igual que el acueducto de Segovia, fue levantado por los romanos. Se construyó casi 300 años más tarde, allá por el siglo I d.C, con la intención de salvar un barranco que permitiera transportar agua desde el nacimiento del río Tuéjar hasta algún punto del interior de la región, “aunque se desconoce a día de hoy dónde llegaba el agua” exactamente, tal y como apuntan desde la oficina de Turismo de la Comunitat Valenciana.

Es el acueducto de Peña Cortada, entre los municipios de Tuéjar, Calles, Chelva y Domeño, y se llama así por el impresionante corte vertical que tiene la montaña que los une. Está formado por tres arcos sobre pilares escalonados y, como el de Segovia, construido con bloques de piedra cortados a escuadra: los romanos llamaban a esta técnica el ‘opus quadratum’.

La ruta de senderismo que te lleva hasta este monumento
Llegar hasta este magnífico emblema de la ingeniería romana que todavía sigue en pie en Valencia es fácil, a través de sus rutas senderistas. Y uno de los mejores puntos de partida es Chelva, considerado además uno de los pueblos más bonitos de Valencia.

Se trata de una ruta perfectamente señalizada a lo largo de todo el trayecto, que, además no presenta demasiada dificultad, por lo que es ideal para hacer incluso en familia y con niños pequeños.
Síguele la pista
Lo último