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La ruta de senderismo que descubre más de 20 caras talladas en la roca: museo al aire libre, crea un escenario único para esculturas de inspiración espiritual y universal

La llamada Ruta de las Caras permite descubrir enormes rostros esculpidos en piedra en un paseo sencillo que se ha convertido en una de las excursiones más curiosas de Cuenca.

Hoy el recorrido reúne más de 20 esculturas

Hoy el recorrido reúne más de 20 esculturas / Wikimedia Commons / Diego Delso

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A pocos kilómetros del municipio de Buendía, en la provincia de Cuenca, existe un recorrido poco habitual dentro del turismo rural de Castilla-La Mancha. Se trata de la conocida Ruta de las Caras, un sendero corto situado junto al Embalse de Buendía donde más de veinte esculturas monumentales han sido talladas directamente en la roca arenisca del paisaje.

El Embalse de Buendía, en Cuenca

El Embalse de Buendía, en Cuenca / Istock / @jjfarquitectos

Este itinerario a pie hoy funciona como un pequeño museo al aire libre por estas esculturas de gran tamaño con una clara inspiración espiritual, simbólica o mitológica.

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Redacción Viajar

Un museo de esculturas talladas en la roca

La Ruta de las Caras comenzó a tomar forma en 1992, cuando los escultores Eulogio Reguillo y Jorge Maldonado decidieron trabajar sobre algunas de las paredes de roca arenisca situadas junto al embalse. Su objetivo era intervenir la roca sin alterar el paisaje y que las esculturas parecieran surgir del propio entorno natural.

El proyecto fue creciendo con el tiempo y hoy el recorrido reúne más de 20 esculturas, algunas de ellas de varios metros de altura. Entre las más conocidas están La Monja, El Chamán, Krishna, La Dama del Pantano o El Duende Indio, figuras que reflejan influencias muy diversas que van desde la iconografía oriental hasta símbolos espirituales de distintas culturas.

Algunas superan los tres o cuatro metros de altura

Algunas superan los tres o cuatro metros de altura / Istock

El sendero se desarrolla entre pinares y formaciones rocosas que dominan el paisaje del Embalse de Buendía.

Un paseo sencillo entre esculturas

La ruta no es larga ni especialmente exigente. El recorrido principal es de alrededor de un kilómetro y medio, por lo que se puede completar tranquilamente en poco más de una hora si se va parando a observar cada escultura.

La Ruta de las Caras comenzó a tomar forma en 1992

La Ruta de las Caras comenzó a tomar forma en 1992 / Istock

El camino discurre por terreno forestal con pequeñas pendientes, pero en general es accesible para casi cualquier visitante. Muchas de las esculturas aparecen a pocos metros del sendero, aunque en algunos casos hay que acercarse ligeramente para verlas mejor.

Algunas superan los tres o cuatro metros de altura y aprovechan la forma natural de la roca para crear volumen y profundidad.

Consejos para visitar la Ruta de las Caras

Pese a no figurar entre los lugares más conocidos de la provincia, la Ruta de las Caras se ha convertido con los años en una excursión muy popular entre quienes buscan planes diferentes cerca de Madrid (está a dos horas en coche).

Comienzo de la ruta de senderismo

Comienzo de la ruta de senderismo / Wikimedia Commons / Diego Delso

La mejor forma de recorrer la ruta es a primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando la luz resalta los relieves de las esculturas y enconrtarás menos visitantes, por lo que estarás más tranquilo.

El acceso se realiza desde un camino cercano a Buendía y hay una pequeña zona habilitada para dejar el coche antes de iniciar el paseo. Conviene llevar calzado cómodo, ya que el sendero atraviesa terreno forestal con algunas zonas de tierra suelta o piedra.

Si tienes tiempo, merece la pena acercarse después al propio casco urbano de Buendía, un pequeño pueblo de origen medieval desde donde se pueden contemplar buenas vistas del embalse (una de las grandes masas de agua del interior peninsular) y del paisaje de la comarca de La Alcarria conquense.