La ruta de senderismo más bonita de España te lleva hasta una enigmática ermita templaria en medio de una imponente fortaleza natural
El misterio está servido en este lugar en que los templarios pudieron dejar su huella hace más de 800 años.

Ponemos rumbo a uno de los espacios naturales más importantes de la península, un Parque Natural rodeado de espectaculares paisajes kársticos que han sido esculpidos por las aguas del río que lo atraviesa a lo largo de los años. Y es que ahí, en medio de este paraje tan singular, se encuentra una de las rutas de senderismo más interesantes.
Estamos en la provincia de Soria, en el entorno del Cañón del Río Lobos, la magnífica reserva natural de altísimas y oscuras paredes de roca caliza que domina el paisaje al oeste de Castilla y León. Más de 10.000 hectáreas que se reparten entre Burgos y Soria, siendo esta la provincia que concentra más de 70% de todo el territorio.
Y es ahí donde vamos, en busca de la que dicen que es una de las mejores rutas de senderismo para hacer en España. Y de las más bonitas. Tanto por el paisaje que la rodea, como por el misterio que gira en torno a una antigua ermita que se levanta en este lugar y que dicen que podría pertenecer a la Orden del Temple.
Cuevas prehistóricas en medio de un paisaje kárstico
Dejando el coche en el parking del Cañón del Río Lobos, basta echar a andar en dirección a la ermita de San Bartolomé. El recorrido apenas tiene una distancia de menos de 2,5 kilómetros y de baja dificultad, lo que hace que sea ideal tanto para hacer en familia o incluso con niños.

Siguiendo la senda de la ruta (no tiene pérdida, está bien señalizada), llegaremos hasta una cueva prehistórica, con pinturas rupestres de la Edad del Bronce (hace más de 5.000 años). Son las Cuevas de San Bartolomé.
La joya románica perdida en medio del Cañón del Río Lobos
Las cuevas comparten espacio y nombre con la ermita, la misteriosa joyita románica que se esconde en medio del paisaje del Cañón del Río Lobos. Y es que su presencia en ese lugar, sigue estando rodeada de misterios.

Levantada en el siglo XIII, justo en ese momento de transición entre el románico y el gótico (de ahí que su aspecto recio se combine con arcos ojivales y rosetones, entre otros detalles arquitectónicos), la ermita de San Bartolomé está considerada como un santuario que pudo pertenecer a la Orden del Temple.
Los misterios que rodean a la ermita de San Bartolomé
Diversas teorías apuntan a que este lugar pudo ser la sede templaria de San Juan de Otero, entre otras cosas porque el convento templario de San Juan de Otero estaba a tan solo cuatro kilómetros de distancia de esta ermita, muy cerca de las ruinas del castillo de Ucero, de ahí la relación.
Es por eso que, aunque no está del todo confirmado, se supone que todo este territorio pudo ser propiedad de la Orden y, por tanto, una zona de gran relevancia para el Temple dentro de la península Ibérica.

Lo que sí está confirmado es que, durante el solsticio de invierno, un rayo de luz incide de manera mágica y trascendental sobre una losa que hay en el interior de la ermita y en la que está dibujada la cruz de la Orden del Temple. ¿Casualidad? Seguramente no.
Tampoco parece fruto de la casualidad el hecho de que la ermita se levante justo en el lugar equidistante entre los dos extremos de la península. O lo que es lo mismo: en el centro exacto entre el Cabo de Creus (Girona) y el Cabo de Touriñán (Galicia). ¿Por qué exactamente ahí? Eso también sigue siendo un misterio.

Lo que sí está demostrado es que realizar la ruta de senderismo para llegar hasta este lugar, es una delicia, sobre todo durante los meses de otoño y primavera. El acceso al parque para senderistas es libre, así como para los ciclistas, durante todo el año. Aunque hay que tener en cuenta que en los días de mayor afluencia hay un sistema que regula el aparcamiento de vehículos en los aparcamientos. Es la mejor manera de preservar (casi) intacto este lugar de incalculable valor geológico y natural.
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