Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El río subterráneo navegable más largo de Europa mide 2.750 metros y está en Castellón: un paseo en barca entre cuevas, pinturas rupestres y arte Patrimonio de la Unesco

La visita combina un tramo en barca y otro a pie por una cueva donde también se conservan manifestaciones de arte rupestre prehistórico.

El río subterráneo navegable más largo de Europa mide 2.750 metros y está en Castellón

El río subterráneo navegable más largo de Europa mide 2.750 metros y está en Castellón / Turismo de la Comunidad Valenciana

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Imagina la escena: te subes a una barca de madera, la luz natural del exterior se va apagando tras de ti y el chapoteo del agua sobre la roca pasa a ser el único sonido. A medida que la barca avanza, el techo se llena de estalactitas y van apareciendo enormes salas esculpidas por la naturaleza durante milenios. Estás navegando por las Coves de Sant Josep, en La Vall d’Uixó, la cueva que alberga el río subterráneo navegable más largo de Europa y uno de los secretos naturales más fascinantes de Castellón.

Coves de Sant Josep, Vall d'Uixó

Coves de Sant Josep, Vall d'Uixó / Wikicommons / Simon Burchell

El recorrido turístico es una experiencia completa de algo más de un kilómetro (unos 800 metros en barca y otros 250 metros a pie por una pasarela seca). Aunque el conjunto de galerías exploradas por espeleólogos supera los 2.750 metros, el tramo accesible al público es más que suficiente para sentir lo mágico que es este mundo oculto bajo tierra (y eso que aún no te hemos desvelado todo lo que se esconde aquí abajo).

Un viaje en barco por la Ribeira Sacra: los fiordos gallegos del Sil

Yan Carlos Toledo

El agua es la arquitecta culpable de esta joya de la naturaleza. Procede del Parque Natural de la Sierra de Espadán y el caudal constante ha erosionado las rocas calizas dibujando meandros, diferentes "salas" y espejos de agua donde se proyecta la luz.

Tras montarte en la barca, el barquero te irá guíando la travesía llevándote por espacios tan legendarios como la Sala de los Murciélagos o el Lago de Diana. Al llegar al puerto interior, desembarcas para realizar el trayecto a pie por la galería seca, donde podrás contemplar de cerca las formaciones calcáreas, las aristas de las paredes y todo a una temperatura constante de unos 20°C durante todo el año.

Un santuario prehistórico declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO

Aunque sea todo un espectáculo, la magia de Sant Josep no está solo en sus formaciones geológicas. En la propia boca de la cueva y en sus paredes de alrededor han quedado grabadas las huellas de quienes habitaron este lugar hace más de 17.000 años.

Coves de Sant Josep, Vall d'Uixó

Coves de Sant Josep, Vall d'Uixó / Wikicommons / Simon Burchell

Durante las excavaciones arqueológicas se han documentado yacimientos de la época Paleolítica, con pinturas rupestres y grabados de incalculable valor histórico. Estas muestras de arte levantino forman parte del catálogo del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998.

Coves de Sant Josep, Vall d'Uixó

Coves de Sant Josep, Vall d'Uixó / Wikicommons / Simon Burchell

La aventura no termina cuando regresas con el barco a la luz del sol. Justo por encima de la cueva se alza el Poblado iberromano de Sant Josep. Para nosotros es una parada imprescindible, así que te recomendamos que lo sumes a tu itinerario. Cuando camines entre los restos de sus murallas y viviendas entenderás la importancia estratégica que tuvo este lugar durante siglos para dominar el paso hacia el valle.

Además, la ubicación de La Vall d'Uixó te deja a las puertas de la Sierra de Espadán, un territorio de bosques de alcornoques, barrancos escarpados y pueblos con encanto donde puedes completar el día dándote un buen homenje de la gastronomía local.