El rincón secreto de Segovia: uno de los lugares más antiguos de Europa
Conocer una ciudad va mucho más allá de visitar sus monumentos más tradicionales.

Enclavada en la diversa comunidad autónoma de Castilla y León, Segovia es una ciudad ecléctica, con trazos medievales y destellos modernos. Del mismo modo que el Medioevo trajo consigo edificios tan preciados como el Alcázar, el Renacimiento marcó un periodo de florecimiento cultural. Aunque su pasado queda claramente marcado por la arquitectura romana que se refleja en el Acueducto situado en mitad de la plaza del Azoguejo.

Más allá de ese patrimonio palpable está también el culinario, destacando el cochinillo asado y otras muchas tradiciones gastronómicas que se han ido conservando con el paso del tiempo. Arte y artesanía también predominan en cada uno de sus rincones, que no dejan de narrar las historias más épicas de los pueblos de alrededor y de la propia capital provincial. Pero Segovia es mucho más que eso.
El rincón más secreto de Segovia
Muchos presumen de conocer Segovia, pero no tantos se han introducido en sus joyas ocultas. Desde jardines desconocidos hasta patios ocultos o antiguas capillas que pasan desapercibidas ante los ojos de un visitante que va en busca de lo más conocido. Una de ellas es la Casa de Moneda, un lugar que queda opacado por la Real Casa de Moneda y Timbre madrileña pero que no tiene nada que envidiarle.

Fue la ciudad escogida por Felipe II para instaurarla entre 1583 y 1588. Se trata de una de las cecas más antiguas del mundo y la primera en fabricar moneda de manera mecanizada, un cambio que supondría una auténtica revolución en el mundo de la acuñación. El edificio, además, es una muestra de patrimonio industrial que se conserva prácticamente intacto, de los mejores mantenidos de España.

Conocida como 'Real Ingenio de Segovia', el diseño de este emplazamiento -a cargo de Juan de Herrera- fue pensado con la idea de instalar la maquinaria más moderna de la época y albergar todos los departamentos que participaban en el proceso de fabricación. De esta manera, el monarca español logró tener una de las cecas más modernas y eficaces de Europa, gracias a las máquinas movidas con fuerza hidráulica.
Su interior
En su interior alberga un museo con una exposición permanente y otras temporales. La primera cuenta con varias salas que se centran en la tecnología, los sistemas de producción y métodos de trabajo necesarios para acuñar moneda. La primera sala cuenta la historia del lugar, con apartados como la Casa Vieja -la anterior ceca que se encontraba allí desde 1455- o la traza herreriana -que explica el porqué de la conformación del edificio-.

La segunda habla de la historia del dinero, desde el trueque hasta el dinero electrónico. La tercera es un viaje por la acuñación, que expone la evolución que ha habido, empezando por la acuñación a martillo y la prensa de volante y acabando por la prensa automática. Y en la cuarta se muestran los diferentes oficios que toman parte en el proceso (tesorero, ensayador, alcalde, afinador, esclavos...).

Además, cuenta con un centro de interpretación del Acueducto, pues en esta ceca se fabricaron monedas con la marca de esta construcción que acabó dando la vuelta al mundo y convirtiéndose en un símbolo. Así como también se puede visitar el Jardín del Rey, un espacio de recreo en el que el personal de Felipe II pasaba los ratos y que el monarca aprovechaba durante sus visitas. Un lugar que invita a la reflexión y la integración con la naturaleza.
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