El rincón de España que enamora a los americanos tiene una basílica entre las nubes, un santuario excavado en la roca y cascadas: "Es un lugar dramático"
Importante lugar de peregrinación mariana, se encuentra enclavado en el corazón de los Picos de Europa.

Cada vez es más habitual ver a turistas estadounidenses en nuestras ciudades y pueblos -aunque con lo que se hacen notar tampoco es algo extremadamente difícil. Pero lo que hay que agradecerles es que, todo aquello que visitan, lo hacen con un entusiasmo desmesurado.

Si bien parece que a veces quedan deslumbrados con un simple árbol, hay que reconocer que, en ciertas ocasiones, tienen toda la razón de quedarse asombrados, pues algunos de los monumentos que tenemos aquí en España son verdaderamente dignos de dejarnos sin palabra alguna.
Uno de estos imponentes monumentos está escondido en el Principado de Asturias, dentro del Parque Natural de los Picos de Europa. Allí encontramos el conjunto monumental más visitado de todo Asturias.
Con una población de poco más de 50 habitantes, la parroquia de Covadonga pertenece al concejo de Cangas de Onís. Miles de personas acuden a este lugar cada año, pues su entorno natural, rodeado por bosques y montañas, goza de una belleza impresionante. Además, debido a la impresionante basílica y su curioso santuario católico, es también un importante punto de peregrinación.

Una catedral rosa y una curiosa cueva
Son dos las principales atracciones que alberga Covadonga, ambas de suma importancia histórica y belleza: la Santa Cueva y la basílica de Santa María la Real.
La Santa Cueva de La Santina
Accesible a través de un túnel que se adentra en la montaña desde la parte alta del santuario, o subiendo una escalera de 100 escalones, llamada de las “promesas” o el “perdón, se dice que la Santa Cueva fue el sitio donde se refugiaron las tropas de don Pelayo, monarca de Asturias, de los musulmanes.
En el interior de la cueva se encuentra la pequeña capilla que Alfonso I el Católico mandó construir para conmemorar la victoria de don Pelayo. El templo original se construyó con madera, pero la que se puede visitar actualmente es de estilo neorrománico y se construyó a principios de la década de 1940, al finalizar la Guerra Civil.

Además, en la cueva se halla la talla de la Virgen de Covadonga, más conocida como la Santina, hecha en madera policromada. La actual, que sostiene al niño Jesús y una rosa de oro en sus brazos, sustituye a la talla original de la Santina, que fue destruida por un incendio en 1777.
Junto al pie de la escalera para subir a la cueva se halla la Fuente de los Siete Caños, con forma de copa. Según una antigua copla, “la Virgen de Covadonga tiene una fuente muy clara, la niña que de ella beba dentro del año se casa”.

La Basílica de Santa María la Real
El otro gran monumento que encontramos en Covadonga es la basílica. Su construcción se llevó a cabo entre 1877 y 1901, gracias al impulso del Arzobispo de Oviedo Benito Sanz y Forés. El edificio, de estilo neorrománico y hecho en piedra rosácea marmórea de las montañas del entorno, está compuesto por una nave central y tres ábsides escalonados, así como dos altas torres en la fachada occidental, donde se encuentra un pórtico de triple arco.
Dentro de la basílica, en el ábside derecho, se halla la capilla dedicada a la Virgen del Rosario y a San Pedro de Poveda, mientras que en el ábside izquierdo está la capilla dedicada al Santísimo.

Enfrente de la basílica se levanta la estatua de don Pelayo que el escultor Gerardo Zaragoza realizó en 1965. Con la Cruz de la Victoria a su espalda y señalando hacia la Santa Cueva, en la base de la estatua se pueden leer las palabras “nuestra esperanza está en Cristo ┼ este pequeño monte será la salvación de España”.
El enclave de Covadonga
Ubicado en el edificio de la Escolanía está el Museo del Real Sitio de Covadonga, cuya colección (compuesta por 133 piezas y 17 retratos) pone en valor la trascendencia histórica y religiosa del lugar. Abierto todos los días del año, el precio de la entrada general es de 3€, 5€ para la visita guiada.

Cerca del edificio podemos observar la Campanona, una gran campana meramente decorativa que se realizó a finales del siglo XIX en los altos hornos asturianos. En su relieve, obra de Xaviero Sortini, se representan escenas de la Divina Comedia.
A la entrada del Real Sitio, situado uno a cada lado de la carretera, descansan los leones, inspirados en los que Antonio Cánova esculpió para la tumba de Clemente XIII y realizados en mármol de Carrara.

Descubre el entorno
Debajo de los leones de Covadonga se extiende el Jardín del Príncipe, por cuya frondosa vegetación -propia del bosque atlántico- cruza un sendero que atraviesa puentes de madera, fuentes y cascadas de belleza excepcional, e incluso edificios como el antiguo Mesón de Peregrinos, cuyo valor arquitectónico es prácticamente incalculable.

Pero el enclave natural más conocido en los alrededores de Covadonga es el que conforman los lagos Enol y de la Ercina, llamados también los Lagos de Covadonga, a los que se puede acceder en coche (si bien se recomienda el uso del transporte público para proteger este enclave único). Para descubrir la belleza de este entorno tan mágico existe la Ruta de los Lagos, con un recorrido circular de poco más de 6 kilómetros y cuyo punto de partida está en el aparcamiento de Buferrera.
Síguele la pista
Lo último