La región donde veranea la clase media española: playas sin masificar, agua de calidad excepcional y paisajes de naturaleza indómita en el norte del país
Un informe revela que el 67% de los españoles elegirá destinos nacionales este verano, con Cantabria como una de las opciones favoritas por sus playas y paisajes.

Las playas del Cantábrico son el destino perfecto para los veraneantes de clase media de España. / Istock
Cuando se trata de elegir destino, nada como valerse de opiniones cercanas y experimentadas para saber dónde aprovechar la época vacacional y, si bien es cierto que nunca llueve a gusto de todos, también es verdad que hay tendencias, como las de comparadoras de viajes o agencias, que demuestran que en el fondo todos ponemos el ojo en destinos muy similares.

Adriana Fernández
Playas poco masificadas, refugios naturales para el calor del verano, paisajes espectaculares y arena blanca son solo algunas de las muchas imágenes que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en el verano, y por suerte la cornisa cantábrica cuenta con todas ellas.

Playas de la Cornisa Cantábrica. / Istock / Mlenny Photography : Alexander Hafemann
A escasos días de celebrar el inicio del verano, la empresa Rastreator, comparadora de viajes, lanzaba un informe sobre una muestra de más de 2.000 residentes en España de entre 18 y 65 años, donde destaca que “con el fin de reducir sus gastos, cuatro de cada 10 ciudadanos han recortado la duración de sus escapadas, mientras que un 38% viajará menos que hace dos años y un 8% ni siquiera podrá salir de viaje este verano”, concluyendo que “el 67% de los españoles disfrutará de sus vacaciones estivales en nuestro país, con los destinos del norte como favoritos”.

Playas bañadas por el Cantábrico. / Istock
¿Los grandes favoritos? Galicia, AsturiasPaís Vasco, y Cantabria, una de las grandes favoritas, y todas ellas primera opción para el 38% de las personas encuestadas.
Un refugio climático de naturaleza indómita
En el caso de Cantabria, las playas se centran por docenas, atrapadas entre paredes de tierra que cortan la montaña sobre espectaculares costas escondidas. El único error de disfrutarla es querer ir todos a los mismos sitios, porque esta región del norte de España ofrece la posibilidad de encontrarte entre aguas cristalinas y playas de arena fina, completamente solo, frente a la vastedad del Cantábrico.

Playa de Langre. / Istock / David Crespo Nieto
Prellezo, Val de San Vicente
Ubicado cerca de San Vicente de la Barquera, en el extremo oeste de la comunidad, este pequeño pueblo presenta un remanso de paz alejado de las grandes ciudades, en un entorno rural y residencial que ofrece, además de la sensación de descanso, un paisaje natural único, con playas impresionantes como la Playa de Berellín, o miradores como el que la precede, con panorámicas irrepetibles.
En el caso de la mencionada, no es solo su vegetación intensa, el azul de sus aguas o la curiosa forma de su playa, también las formaciones kársticas que la enmarcan y hacen de este espacio una piscina natural que rebosa calma en medio de la bravura cantábrica.
Además, puedes visitar el entorno arqueológico de la Cueva de Fuente Salín, siempre que no se estén llevando a cabo trabajos de conservación, donde podrás disfrutar de los senderos que la conectan con las marismas del río Tina Menor.

Playa de Barnejo Berellin / Istock / TONO BALAGUER
Galizano, Ribamontán al Mar
Enclavada en la Bahía de Santander, lejos de la turistificación de surfistas y veraneantes de Somo y Loredo, la playa de Galizano, conocida como La Canal, representa el final de una ría menor, pero también un arenal tranquilo donde las pozas naturales dan paso a una extensión finita entre montañas.

Playa de Galizano, Cantabria / Istock / Anton Sheiko
Dentro de las opciones de alojamiento, la zona oferta desde clásicos hoteles hasta casonas en la montaña; y tranquilo, si no eres de los que están todo el día en la playa, siempre puedes visitar la Ermita de San Pantaleón, una de las imágenes más icónicas del pueblo, o recorrer la Senda Costera de los Acantilados, en una excursión de vértigo.

Playa de Galizano, Cantabria / Istock / Anton Sheiko
Miengo, Costa Central de Cantabria
Imaginas una curvatura de piedra con paredes de 60 metros y una impresionante playa a sus pies. Praderas verdes en lo alto desde las que los senderos son el único camino hacia la arena, entre acantilados de vértigo y, como resultado, un paraje indómito reservado para unos pocos. Así es la Playa de los Caballos de Miengo, un paraíso escondido en la cornisa norteña.

Orilla del mar en Miengo / Istock / David Gonzalez Rebollo
Su entorno recoge la desembocadura del río Saja-Besaya, con marismas increíbles y un entorno de naturaleza, y en un frente, un conjunto de islotes visibles desde la arena, la Isla de Cabrera, Isla Pasiega, y las tres hermanas menores: Casilda, Segunda y Solita.
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