La región bañada por el Mediterráneo que concentra el mayor número de Banderas Azules de España: suma más de 150 playas, calas y embarcaderos de ensueño
Las distinciones valoran aspectos como la calidad del agua, la accesibilidad, la seguridad y la gestión ambiental.

Playa El Paraíso cerca de Villajoyosa, Alicante / Istock / Michael Charles
Cada primavera, cientos de playas de todo el mundo esperan conocer si volverán a lucir una de las distinciones más reconocidas del turismo costero internacional. En España, una región vuelve a situarse por delante de todas las demás. La Comunidad Valenciana lidera de nuevo el número de Banderas Azules gracias a un litoral que presume de tener algunos de los paisajes mediterráneos más variados del país.

La lista de Banderas Azules suele servir cada año como una fotografía del estado del litoral español / Istock
En apenas unos cientos de kilómetros conviven largas playas de arena fina, pequeñas calas escondidas entre acantilados, humedales protegidos, puertos deportivos y pueblos marineros que mantienen una estrecha relación con el Mediterráneo. Esa diversidad explica que año tras año la región continúe ocupando una posición destacada en uno de los indicadores de calidad costera más conocidos del mundo.

Sara Fernández García
Este año, la región ha alcanzado 174 distinciones, de las cuales 152 corresponden a playas, 20 a puertos deportivos y 2 a embarcaciones turísticas. Por ello, se mantiene otro año más como la comunidad autónoma más reconocida de España por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) gracias a la calidad de su litoral y al esfuerzo realizado por numerosos municipios para mejorar servicios, accesibilidad, sostenibilidad y conservación ambiental.
Alicante, la provincia más premiada
Una parte importante de ese liderazgo se explica por el peso de la provincia de Alicante. La Costa Blanca concentra algunas de las playas más visitadas y conocidas del Mediterráneo español y cuenta con un elevado número de distinciones. Localidades como Benidorm, Calp, Altea, Jávea, Dénia o Santa Pola figuran habitualmente entre los destinos más valorados del litoral.

Cala Lanuza, El Campello / Istock
Mucho más que playas urbanas
Pocas regiones españolas ofrecen una variedad tan amplia de experiencias costeras. En una misma comunidad es posible pasear por largas playas urbanas, descubrir pequeñas calas de roca, recorrer senderos junto al mar, visitar puertos pesqueros tradicionales o explorar espacios naturales protegidos.
Aunque algunas de las imágenes más conocidas del litoral valenciano corresponden a grandes playas urbanas, la región ofrece una enorme variedad de paisajes costeros a los viajeros. En el norte aparecen extensos arenales donde hay humedales y dunas. Más al sur, especialmente en algunos puntos de Alicante, surgen pequeñas calas rocosas y acantilados. También destacan espacios como el Parque Natural de la Albufera, las playas situadas junto al Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca o diversos enclaves protegidos que permiten combinar naturaleza y turismo de costa en una escapada.
Pero las distinciones no se limitan únicamente a los arenales. Una parte importante de las Banderas Azules concedidas en la Comunidad Valenciana corresponde a puertos deportivos, que deben cumplir exigentes criterios relacionados con la gestión ambiental, los servicios, la información al usuario y la protección del entorno. Que se haya llevado tantas distinciones refleja además la histórica relación del territorio valenciano con el mar y la navegación recreativa.
Del turismo tradicional a la sostenibilidad
Uno de los aspectos más interesantes de la evolución del litoral valenciano es el creciente protagonismo de las políticas vinculadas a la sostenibilidad.
Las Banderas Azules valoran cuestiones que van mucho más allá de la belleza del paisaje. Entre otros aspectos, tienen en cuenta la calidad del agua, la gestión de residuos, la accesibilidad, la educación ambiental y la seguridad para los usuarios.
Eso explica que muchas localidades hayan invertido durante los últimos años en mejorar accesos adaptados, reforzar servicios de socorrismo, proteger ecosistemas costeros y desarrollar programas de sensibilización ambiental.
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