El refugio de Vicente del Bosque (75 años) es la ‘ciudad dorada’, declarada Patrimonio de la Humanidad, que dejó a los 17 años para fichar por el Real Madrid: "Desde que salí he ejercido de salmantino y lo seguiré haciendo hasta el final"
Su centro histórico es una excelente colección de edificios históricos, desde la Edad Media al barroco, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Salamanca, la ciudad dorada y refugio emocional de Vicente del Bosque / Istock
Salamanca es una ciudad que tiene algo que hace de ella un lugar muy especial, desde el punto de vista turístico, porque combina tres cosas que pocas ciudades reúnen al mismo tiempo: una belleza monumental extraordinaria, una intensa vida universitaria y una dimensión que la hace muy agradable para vivir y recorrer a pie. No es de extrañar que Vicente del Bosque no haya podido olvidar todavía el día que dejó su ciudad natal para irse a Madrid.

El gran refugio de Vicente del Bosque es esta ciudad monumental. / Istock / armando oliveira
Tenía solo 17 años, como él mismo ha explicado en alguna ocasión. “Desde que salí de mi ciudad he ejercido de salmantino y lo seguiré haciendo hasta el final”. El ex entrenador de la Selección Española de Fútbol no es muy dado a las frases grandilocuentes, pero cuando se trata de piropear a su ciudad natal, no escatima en adjetivos y palabras bonitas. Tratándose de una ciudad como Salamanca, su gran refugio, no es para menos.

Sara Fernández García
La ‘ciudad dorada’ declarada Patrimonio
Son muchos los motivos que hacen de Salamanca una ciudad muy especial, pero el paisaje urbano que dibuja su casco antiguo es sin duda uno de los más reconocidos y llamativos. La piedra franca, también conocida como piedra de Villamayor (el municipio donde se encuentran las canteras de las que se extraen) es la roca arenisca con la que están construidos la mayoría de los edificios más icónicos de la ciudad.
Y si es llamativa es precisamente por el brillo dorado y tono rosáceo que le confiere la piedra, sobre todo al atardecer, a esa ‘hora dorada’ en la que los rayos del sol impregnan con su suave luz todo lo que tocan. Por eso se la conoce como la ciudad dorada.

El centro histórico de Salamanca, patrimonio de la Humanidad. / Istock
Qué ver en Salamanca
A diferencia de otras ciudades, la historia de Salamanca no está encerrada en museos, sino que es un lugar donde la historia se vive en las calles, como si la vida cotidiana se mezclara sin pretensiones con el pasado histórico de sus edificios. Es el carácter típico de ciudad universitaria, y de eso Salamanca sabe mucho.
La universidad es, de hecho, uno de los edificios icónicos que sí o sí hay que visitar cuando se está de paso por allí. Es una de las universidades más antiguas de Europa y su fachada plateresca, considerada una obra maestra, forma parte de la identidad de la ciudad. La tradición de buscar la famosa rana es casi obligatoria para los visitantes.

La plaza Mayor de Salamanca: de día es bonita, de noche es pura magia. / Istock
Luego está la Casa de las Conchas, uno de los edificios más singulares del país, cubierto por cientos de conchas de piedra en su fachada. Y la plaza Mayor, considerada una de las plazas más bellas de España. Si de día es elegante, cuando llega la noche, y se ilumina por completo, resulta especialmente impresionante. No es de extrañar que sea el corazón de la ciudad, en pleno centro histórico de la ciudad Vieja de Salamanca, un entramado de callejuelas reconocido por la excepcional conservación y concentración de monumentos históricos que abarcan desde la Edad Media hasta el Renacimiento y el Barroco. Y, cómo no, declarado Patrimonio de la Humanidad.

La catedral de Salamanca, por dentro. / Istock
Además, esta es una ciudad que tiene dos catedrales: la catedral Nueva de Salamanca y la catedral Vieja de Salamanca, dos templos únicos unidos en un mismo conjunto monumental, algo que no se puede ver en muchas ciudades. Y sus torres guardan uno de los mejores secretos de la ciudad: es el mirador desde el que contemplar las mejores vistas panorámicas urbanas de España.
- El pueblo de 350 habitantes ideal para escapar del calor: en el corazón del Valle del Roncal, cerca de la frontera con Francia, está rodeado de infinidad de rutas de senderismo
- El refugio de Juan del Val y Nuria Roca (55 y 54 años) es un pueblo abulense donde sueñan con envejecer: 'Esta casa es mi lugar favorito del mundo ahora mismo
- El refugio de Rosario Flores (62 años) es una pedanía gaditana de 480 habitantes: caminos de tierra, dunas vírgenes y el Faro de Trafalgar como único vecino en el horizonte
- El refugio de Rozalén (40 años) es el 'pueblo de las cascadas' al que ha vuelto a vivir tras frenar su carrera: 'Necesito estar en mi pueblo, con la gente que quiero
- El refugio de Sandra Barneda (50 años) es el pueblo de su padre, escondido en el Empordà: 'He pasado muchos veranos de mi vida aquí; le tengo un gran cariño
- El pueblo de Girona con una playa de agua dulce en plena montaña: casas de piedra, balcones de madera y uno de los rincones más refrescantes del Pirineo catalán
- El pueblo de 800 habitantes en Asturias ideal para huir del calor extremo: conocido por su tradición quesera, conserva una iglesia de origen románico y sirve como puerta de entrada a los Picos de Europa
- El refugio de Malú (44 años) en verano es un maravilloso pueblo de origen medieval: en el corazón de la Sierra de Gredos, tiene un impresionante patrimonio histórico y un castillo del siglo XV