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El refugio de Raphael (83 años) está en la isla más privilegiada de Baleares: jardín mediterráneo, buganvillas rosas y moradas y los mejores atardeceres de España

El mítico cantante encuentra en Baleares un lugar donde relajarse en medio de una belleza única e inigualable.

El oasis de tranquilidad de Raphael está muy lejos de su Jaén natal.

El oasis de tranquilidad de Raphael está muy lejos de su Jaén natal. / Istock

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Cuando pensamos en las grande voces de España, la de Raphael se nos viene rápidamente a la mente. A pesar de que su cara es conocida por todos, como cualquiera, necesita un lugar en el que refugiarse, donde retirarse cuando las cosas no van como uno quiere y donde crear los recuerdos más bonitos. A sus 83 años, sigue al pie del cañón en su carrera musical, y acudiendo a su retiro veraniego en una urbanización privada de Sant Josep de Sa Talaia, en Ibiza.

Sant Josep de Sa Talaia, Ibiza

Sant Josep de Sa Talaia, Ibiza / Istock / INIGO ARZA

Comparte la residencia con su mujer, Natalia Figueroa, que está al lado de la playa y cerca de un acantilado. Cuenta con 230 metros cuadrados repartidos en dos plantas, un jardín de 500 y una piscina de 35. Todo, en un entorno privilegiado rodeado de naturaleza, coronada por las buganvillas típicas de la isla en tonos rosas y morados. Y fuera de las fronteras de su hogar, un pueblo precioso con algunas de las playas más famosas de la isla.

Patrimonio de la Humanidad y solo 203 habitantes: el pueblo menos conocido de Baleares

Adriana Fernández

El paraíso de las playas y los atardeceres bonitos

Dicen que Sant Josep de Sa Talaia tiene los mejores atardeceres de Baleares, y que se contemplan desde Cala d'Hort y la torre defensiva des Savinar. O también desde las aguas turquesas de Platges de Comte, desde el punto más alto a 475 metros de altitud o en Cap des Falcó, enmarcado en el impresionante Parque Natural de Ses Salines. La magia de Ibiza se concentra aquí cuando cae el sol y el cielo se tiñe de naranja, con el islote de Es Vedrá como telón de fondo.

La Cala Comte en Sant Josep de Sa Talaia, Ibiza

La Cala Comte en Sant Josep de Sa Talaia, Ibiza / Istock / TONO BALAGUER

Más allá de su atardecer, este pueblo esconde muchísimos atractivos que han enamorado tanto a Raphael como a todos sus visitantes. Entre ellos, las 15 playas que se reparten por su costa, siendo el municipio con mayor número de ellas en toda la isla. De hecho, el 90% de su litoral es hábitat de conservación prioritaria en la Unión Europea, parte de la Red Natura 2000. Ses Salines, Cala Vedella, Cala Bassa y Cala Tarida son algunas de las más populares e idílicas.

El islote de Es Vedrá al atardecer

El islote de Es Vedrá al atardecer / Istock / L. Apolli / AidBC

A solo dos kilómetros de la costa suroeste, aparece Es Vedrá, el islote más especial de Ibiza envuelto en un halo de misterio que lo convierte en uno de los tres puntos magnéticos del planeta -junto al Polo Norte y al Triángulo de las Bermudas-. Hay quien asegura haber avistado ovnis, luces extrañas y efectos sobrenaturales. Aunque se cree que son solo leyendas alimentadas desde hace siglos que cargan de magia y encanto este lugar, todavía más si cabe.

La esencia de la isla

Ibiza no es solo playa y fiesta y Sant Josep de Sa Talaia no es más que un ejemplo de ello. Uno de sus mayores secretos es una casa que podría pasar desapercibida en cala Vadella, House in Never Never Land, íntimamente relacionada con el MoMA de Nueva York. Se trata de una construcción amarilla y azul que se mimetiza tanto con su entorno que cualquiera diría que está construida por un humano, concretamente, por el arquitecto Andrés Jaque.

Las casas tradicionales de Ibiza, con fachadas blancas y ventanas de colores

Las casas tradicionales de Ibiza, con fachadas blancas y ventanas de colores / Istock / PAWEL KAZMIERCZAK

Otras de las casas que se reparten por el casco urbano conservan la típica arquitectura payesa o pagesa. La iglesia parroquial del siglo XVIII, las torres defensivas para controlar a los piratas en el Mediterráneo, el mercadillo hippie o las decenas de calas son parte de la esencia de la isla y, más aún, de Sant Josep de Sa Talaia. Raphael, oriundo de Linares, Jaén, encuentra aquí el oasis más relajante y, de esta manera, invita a que todos lo hagamos.