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El refugio de Iker Casillas (44 años) es un pueblo de 200 habitantes en la Sierra de Gredos: "Fue el primero en darlo a conocer tanto en España como en el extranjero y a día de hoy lo seguimos notando y apreciando"

El exfutbolista del Real Madrid ha elegido este municipio abulense como su refugio, atrayendo a curiosos y amantes de la naturaleza.

En el caso del futbolista, este pueblo se ha convertido en un refugio donde crear su segundo hogar.

En el caso del futbolista, este pueblo se ha convertido en un refugio donde crear su segundo hogar. / istock/GTRES

A penas suma 200 habitantes habituales en el interior de la Sierra de Gredos, y sin embargo, este pueblo escondido en la zona central de la provincia de Ávila es el refugio perfecto para una de las figuras más importantes del futbol español, que vuelve recurrentemente a la que ya es su segunda casa.

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Adriana Fernández

Iker Casillas mantiene un fuerte vínculo con el municipio, donde cuenta con dos viviendas, un arraigo que ha hecho de este remanso de silencio el atractivo turístico de curiosos y futboleros, además de amantes de la naturaleza, que continúan llegando animados por el espectacular entorno y sus tradiciones.

Navalacruz, Ávila

Navalacruz, Ávila / Istock

“Él fue el primero que dio a conocer Navalacruz”

En el año 2023, el alcalde de Navalacruz, Benigno González Casillas, conversaba en una entrevista con El Español sobre la relación del exfutbolista del Real Madrid con la localidad abulense:

"Estamos muy agradecidos de que Iker Casillas venga a Navalacruz. Él pasa aquí mucho tiempo y es algo que nos agrada”, explicaba. Sus visitas son recurrentes y su impacto positivo, un empujón a este pueblo desconocido que mantiene la esencia local de las regiones más apartadas.

“Casi todos los meses viene un fin de semana y el balance es muy positivo. Nosotros estamos muy contentos de que él continúe promocionando Navalacruz como lo ha hecho desde hace mucho tiempo", incidía Gónzález Casillas.

Garganta de la Huerta, Navalacruz

Garganta de la Huerta, Navalacruz / Wikicommons

Enclavado en las estribaciones septentrionales de la Sierra de Gredos, esta villa de origen medieval está ubicada a 44 kilómetros de la capital amurallada de Ávila y rodeada por los cuatro flancos de formaciones graníticas, valles fluviales marcados por el paso del río Mora y pastizales de alta montaña, coronados por el Pico Zapatero, de 2.160 metros de altura, y un increíble sendero a través de eras y pequeñas subidas que recorre la flora autóctona comprendida en la Garganta de la Huerta.

"Él fue el primero que dio a conocer Navalacruz tanto en España como en el extranjero, y a día de hoy lo seguimos notando y apreciando. Viene mucha gente de fuera, personas que no son del pueblo”, recuerda con cariño el alcalde.

Hitos culturales, ritos, tradiciones, y patrimonio

La belleza de este pueblo se palpa desde sus cimientos, visible en su arquitectura popular de casas tradicionales serranas construidas a base de bloques de granito a hueso, es decir, sin argamasa.

Navalacruz desde sus entornos.

Navalacruz desde sus entornos. / .

Su Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción recuerda el paso del renacimiento en esta construcción del siglo XVI hecha completamente de granito, con un imponente campanario y una colección, en su interior, de pinturas y retablos.

Fiestas del pueblo de Navalacruz

Fiestas del pueblo de Navalacruz / Getty Images

Asimismo, los alrededores recogen la Ermita de la Virgen de las Longueras, centro de la devoción local; el yacimiento de Castro de Ulaca, en Solosancho, uno de los castros celtas más grandes de la Península Ibérica declarado Bien de Interés Cultural, y el Castillo de Aunqueospese, una impresionante fortaleza datada en el siglo XV-XVI elevada sobre sobre rocas que, se dice fue construida por el arrebato amoroso de un noble y caballero.

Se dice que Don Álvar Dávila se enamoró de Doña Guiomar de Zuazo, un romance desaprobado por el padre de esta que le llevó a encerrarla en lo más profundo de su castillo en Ávila, prohibiéndole volver a verla. Desafiante, el enamorado construyó la fortaleza de inmensa altura, la suficiente como para alzar la vista y ver la ciudad de Ávila, y llamó a la estructura bajo el nombre de la promesa que anticipó a su enemigo: "¡La veré, mal que os pese... aunque os pese!", bautizando así el castillo. 

Castillo de Aunqueospese.

Castillo de Aunqueospese. / Istock / Cristian Baitg Schreiweis

Y en el interior del pueblo, la mayor de sus sorpresas espera ser celebrada: Los Harramachos de Navalacruz, una mascarada invernal, festividad ritual declarada Bien de Interés Cultural (BIC) conocido como el Rito de los Harramachos y la Vaquilla, que tiene lugar el sábado de Carnaval.

Harramachos de Navalacruz

Harramachos de Navalacruz / Istock

En ella los jóvenes, llamados quintos, y vecinos se disfrazan con sacos de arpillera, paja, temibles máscaras y ruidosos cencerros conocidos como zumbas, y ahuyentan los malos espíritus con escenas de gran simbolismo, como el personaje de "La Vaquilla", el cruce litúrgico del río por parte del quinto que hace de alcalde, el toreo simbólico y la posterior quema de los peleles de paja en la plaza del pueblo.