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El refugio de Antonio Banderas (65 años) es una ciudad que brilla bajo el sol del Mediterráneo: con playas de ensueño, un entorno natural perfecto para perderse y un impresionante patrimonio

En el litoral sur de la península ibérica, esta ciudad es una de las más bonitas del territorio español.

La ciudad por la que Antonio Banderas siente predilección

La ciudad por la que Antonio Banderas siente predilección / Istock / Armando Oliveira

Uno de nuestros actores más internacionales, conocido por sus colaboraciones con el gran Pedro Almodóvar -y, para aquellos con gustos más exquisitos, por su papel como el Gato con Botas en la obra maestra que es Shrek 2-, Antonio Banderas tiene muy claro cual es el lugar al que tiene que ir cuando necesita desconectar y recargar las pilas. Un lugar donde ha echado raíces, y donde el Sol y el aire del Mediterráneo lo han moldeado como persona a lo largo de los años.

Este lugar es Málaga, ciudad que lo vio nacer hace más de 60 años, y a la que lleva siempre en el corazón; como la cabra que tira al monte, Antonio Banderas siempre tiene su ciudad natal como referencia para todo. Tanto afecto le tiene Banderas a la ciudad andaluza, como ésta le tiene a él, ya que en 2001 el Ayuntamiento de la ciudad lo nombró hijo predilecto. Pero, ¿qué tiene de especial esta ciudad que hace que el actor le tenga tal devoción? Ahora lo descubrimos.

Ni Málaga, ni Granada: esta es la ciudad que tiene la fortaleza árabe más grande de España

Adriana Fernández

La capital de la Costa del Sol

Suele darse el caso de que la ciudad que nos ha visto nacer y crecer es aquella que, para siempre jamás, llevamos en nuestro corazón a todas partes. Siempre que nos preguntan por nuestro lugar o ciudad favorito, es ella la respuesta. Esto lo sabe muy bien Antonio Banderas que, a pesar de haber trabajado y vivido prácticamente por todo el mundo, siempre ha vuelto a Málaga como quien vuelve a casa; y es que en el caso del actor, este es el caso.

Fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C. a orillas del Mediterráneo, Málaga es una de aquellas ciudades que hay que visitar, por lo menos, una vez en la vida. Bordeada por playas de ensueño, donde el sonido de las olas crea la banda sonora perfecta, la ciudad cuenta con un patrimonio histórico difícil de igualar. Un patrimonio al que se le añade, además, un ambiente de lo más animado y una vida cultural de primer nivel, así como una de las mejores gastronomías de todo el país.

Auténtica esencia malagueña

La visita a la ciudad debe comenzar, sí o sí, por su elegante centro histórico, un laberinto de estrechas calles pavimentadas con un precioso mármol pulido que refleja la luz del Sol, y las cuales están repletas de antiguos palacios, iglesias, plazas y lujosos edificios del siglo XIX. Es aquí donde se encuentra la catedral, construida 1528 y 1782 y conocida entre los habitantes de la ciudad como “la Manquita”, ya que nunca se terminó de construir (a día de hoy le sigue faltando una de las torres).

El gran monumento árabe de la ciudad se erige en lo alto de una pequeña colina frente a la playa, por encima del antiguo teatro romano de la ciudad, construido en el siglo I d.C. y de acceso gratuito. Fortaleza-palacio construida en parte con piedras del teatro romano alrededor del 750, y protegida por ocho puertas fortificadas consecutivas, con sus respectivas torres de vigilancia, la Alcazaba de Málaga era un precioso palacio repleto de pintorescos patios con fuentes, los cuales están todavía rodeados por algunas de las estancias originales. Un poco más arriba de la misma colina se erige el Castillo de Gibralfaro, el otro gran monumento árabe. Construido dos siglos más tarde como extensión de la ya existente fortaleza, las murallas del castillo ofrecen las mejores panorámicas de Málaga.

Para terminar el día de una manera más relajada, un muy buen plan es descubrir el paseo marítimo, destacando la animada zona del Muelle 1, repleto de tiendas, bares y restaurantes. Puedes acercarte también a la calle Larios, principal arteria social y comercial de la ciudad; o al bonito mercado de Atarazanas, conocido por su impresionante mural de vidrio de colores; o disfrutar de brisa marina en la arena dorada y fina de la playa de la Malagueta.