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Rafael Moneo, el único español con el Premio Pritzker, señala el edificio que considera una lección de arquitectura insuperable: un bosque de columnas de hace mil años

Más de mil años después de su construcción, este edificio sigue siendo una fuente de aprendizaje para arquitectos de todo el mundo y uno de los grandes iconos del patrimonio universal.

El monumento que el único español con el Premio Pritzker considera una obra insuperable

El monumento que el único español con el Premio Pritzker considera una obra insuperable / iStock / GTres

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La arquitectura ha dado al mundo catedrales, templos y rascacielos admirados por millones de personas, pero cuando el único español distinguido con el Premio Pritzker, considerado el Nobel de la arquitectura, habla del edificio que más le ha enseñado, siempre piensa en el mismo lugar. Para Rafael Moneo, la Mezquita-Catedral de Córdoba es una obra difícil de igualar, un espacio que ha definido en distintas ocasiones como una auténtica lección de arquitectura.

El Puente Romano de Córdoba con la Mezquita al fondo

El Puente Romano de Córdoba con la Mezquita al fondo / Istock / SeanPavonePhoto

Más de mil años después del inicio de su construcción, este monumento declarado Patrimonio Mundial por la Unesco continúa despertando la admiración de arquitectos de todo el planeta por ser una fuente de aprendizaje y uno de los espacios más extraordinarios del patrimonio español que solo el año pasado fue visitado por más de dos millones de personas.

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El arquitecto navarro ha estudiado el monumento durante décadas y le ha dedicado muchas reflexiones y publicaciones, en las que destaca su capacidad para evolucionar sin perder su identidad. Moneo ha explicado que el edificio constituye una lección permanente de arquitectura porque demuestra cómo una obra puede crecer durante siglos manteniendo la coherencia del conjunto. Las sucesivas ampliaciones realizadas por los emires y califas omeyas no rompieron el equilibrio del espacio original, sino que lo enriquecieron hasta convertirlo en uno de los ejemplos más singulares de la historia de la arquitectura. Para Moneo, pocas construcciones expresan de forma tan clara la relación entre estructura, luz y espacio.

Un bosque de columnas único en el mundo

La imagen más conocida del monumento es también la que más impresiona a quienes lo visitan por primera vez. Más de 850 columnas de mármol, granito y jaspe sostienen arcos bicolores que se ha convertido en uno de los grandes iconos de la arquitectura.

El interio de la Mezquita-Catedral de Córdoba

El interio de la Mezquita-Catedral de Córdoba / Istock / SeanPavonePhoto

Ese "bosque" de columnas produce una sensación espacial difícil de encontrar en cualquier otro edificio por esa repetición casi infinita de los soportes que, unida a la alternancia de piedra clara y ladrillo rojo en los arcos, crea una perspectiva que va cambiando continuamente según avanzas.

Una catedral dentro de una mezquita

Uno de los aspectos que más singulariza a este monumento es la convivencia de dos grandes etapas históricas. El edificio comenzó a levantarse en 785, durante el emirato de Abderramán I, sobre el solar de una antigua basílica visigoda. Durante los dos siglos siguientes fue ampliándose en varias ocasiones hasta convertirse en una de las mezquitas más grandes del mundo islámico.

Tras la conquista cristiana de Córdoba en 1236, el antiguo templo islámico fue consagrado como catedral y, ya en el siglo XVI, se construyó en su interior una gran nave renacentista promovida por el obispo Alonso Manrique.

Altar mayor de la Capilla Mayor en Mezquita (Gran Mezquita de Córdoba), España

Altar mayor de la Capilla Mayor en Mezquita (Gran Mezquita de Córdoba), España / Istock / Elena Zolotova

Pero en lugar de borrar la arquitectura anterior, esa intervención dio paso a un edificio que no tiene equivalente en el mundo y en el que conviven elementos islámicos y cristianos en un mismo espacio. ¿Cómo no iba ser uno de los edificios que más interesan a historiadores y arquitectos?