Rafael Moneo, arquitecto español y Premio Pritzker: "Aún recuerdo mi primera visita. Los arqueólogos habían excavado toda una manzana encontrando acueductos, enterramientos, e incluso restos de una presunta iglesia paleocristiana"
En España encontramos una de las ciudades de origen romano que mejor se conservan del mundo, donde cada año se rememoran estas raíces.

Rafael Moneo fue el encargado de proteger los hallazgos arqueológicos de Mérida / Istock
Durante su tiempo en tierras ibéricas, los romanos llevaron a cabo una infinidad de mejoras en la construcción de infraestructuras y avances en los métodos de cultivo. Y es que 600 años dan para mucho. La huella romana todavía está muy presente a lo largo y ancho del territorio español, siendo los yacimientos arqueológicos de esa época algunos de los principales atractivos turísticos del país: el Acueducto de Segovia, las ruinas de Tarragona, o el Teatro de Cartagena.

El Teatro Romano de Mérida / Istock / herraez
Aún así, es la ciudad de Mérida la que conserva uno de los conjuntos arqueológicos romanos mejor conservados de todo el mundo. Conocida por entonces con el nombre de Colonia Iulia Augusta Emerita, tal es su importancia histórica que la UNESCO inscribió el conjunto arqueológico de Mérida en la lista de Patrimonio de la Humanidad. El motivo para tal decisión fue que el conjunto ofrece un excelente ejemplo de lo que fue la capital de una provincia romana de la época imperial, algo que paseando por las calles de la ciudad queda bien claro.

Adriana Fernández
Junto a los vestigios y elementos arqueológicos que hay repartidos por la ciudad, Mérida alberga también el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. Creado en 1838, el museo supone un centro de investigación y difusión de la cultura romana en el que, además de acoger los hallazgos arqueológicos de la antigua colonia romana, se celebran todo tipo de congresos, cursos y exposiciones divulgativos.

El Templo de Diana / Istock / herraez
Museo arqueológico de gran valor
También bajo la protección de Patrimonio de la Humanidad desde 1993, el actual Museo Nacional de Arte Romano de Mérida fue inaugurado en 1986 en su emplazamiento original. El edificio actual es obra del arquitecto Rafael Moneo, el primer español en ser galardonado con el premio Pritzker en 1996. El origen del proyecto radica en la tarea encomendada de proteger los trabajos de los arqueólogos, que habiendo excavado toda una manzana encontraron acueductos, peristilos de casas romanas, cisternas, atarjeas e incluso restos de una iglesia paleocristiana.

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida fue inaugurado en 1986 / Istock / Charly_Morlock
La alusión directa, inmediata y evidente a la civilización romana, según palabras de Rafael Moneo, parecía poco menos que inevitable para construir en aquel solar excavado un museo. Para convivir con las ruinas existentes, se utilizaron los mismos medios y técnicas de construcción, a la vez que se reconocían las trazas de la Mérida contemporánea en las directrices perpendiculares de las calles de alrededor. De esta manera, el nuevo museo servía como la continuidad perdida entre lo romano y la Mérida de nuestros días.
En febrero de este año, el museo estrenaba una nueva etapa con la ampliación del edificio, que ha añadido más de 1.500 metros cuadrados de superficie al museo. El proyecto de ampliación corrió a manos también de Rafael Moneo, presente en la inauguración, donde Ernest Urtasun, ministro de Cultura, le agradecía al arquitecto su trabajo.

El museo sirve como puente entre la época romana y la Mérida actual / Istock / Charly_Morlock
El conjunto arqueológico de Mérida
Mérida es una ciudad que tiene su pasado muy presente. En parte es gracias a la presencia y excelente estado de conservación de los varios vestigios arqueológicos que hay repartidos por la ciudad. El Teatro y el Anfiteatro, el magnífico Templo de Diana, el puente romano, y los acueductos y embalses que hay por los alrededores de la ciudad mantienen muy vivo el recuerdo de una época en la que Mérida fue una de las ciudades más importantes del Imperio.
Lo que realmente hace que en Mérida todavía se respire la atmósfera de aquel entonces son las diferentes celebraciones que año tras año llevan a cabo. Una de éstas, declarada Fiesta de Interés Turístico y celebrada desde 2010, es el festival de recreación histórica de Emerita Lvdica, donde participan grupos de recreación histórica y entidades culturales relacionadas con Roma.
Pero el acontecimiento que atrae todas las miradas es el Festival Internacional de Teatro Clásico, inaugurado en 1933 y con el Teatro Romano como escenario principal. Celebrado entre julio y agosto, por las tablas del festival han pasado, a lo largo de su historia, algunas de las primeras espadas del panorama teatral español. Si eres aficionado al teatro y las artes escénicas, y quieres vivir una experiencia que de seguro te quedará grabada para siempre en la memoria, el Teatro de Mérida es tu lugar.
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