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El puente romano más largo y mejor conservado del mundo está en España: es Patrimonio de la Humanidad, mide 800 metros y cuenta con una arquitectura única

Extremadura esconde joyas romanas inigualables, como este puente romano de casi un kilómetro de largo que se mantiene casi igual que antiguamente.

Este puente romano de Extremadura es de los más impresionantes del mundo

Este puente romano de Extremadura es de los más impresionantes del mundo / Istock / Sergio Formoso

Los romanos utilizaban técnicas muy avanzadas para su época para construir puentes que sabían que se mantendrían en pie durante siglos. Erigían puentes con arcos de piedra para aumentar la durabilidad y, aunque ellos lo hacían para poder cruzar ríos y facilitar el transporte, lo cierto es que todavía hoy, más de dos mil años después, seguimos admirando esas estructuras.

El Imperio romano se extendió por buena parte de la Europa mediterránea y en España, la antigua Hispania, se consolidó con gran fuerza. Extremadura hoy es la eterna olvidada, pero en tiempos de los romanos era todo lo contrario. El Puente de Alcántara, sobre el que reza un grabado que dice que "se mantendrá en pie por todos los siglos" es solo un ejemplo. Pero hay muchos más.

El puente romano mejor conservado del mundo está en España, es Patrimonio de la Humanidad y mide más de 800 metros

Adriana Fernández

El puente por el que cruzaban los romanos hace 20 siglos

Los soldados del ejército de Augusto no pensarían que tanto tiempo después, unos seres humanos muy distintos a ellos en forma de comportarse, pero muy iguales en aspecto físico, estarían cruzando el mismo puente que ellos en pleno siglo XXI, aunque sus construcciones siempre miraban hacia la eternidad. Los casi 800 metros de longitud del Puente Romano de Mérida dejan exhausto a cualquiera.

El antiguo Puente Romano de Mérida sobre el río Guadiana

El antiguo Puente Romano de Mérida sobre el río Guadiana / Istock / nito100

Cruza el río Guadiana a su paso por la capital de la región y, por ser considerado el puente romano más largo que se conserva, la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad. Fue la construcción que dio origen a la ciudad de Emerita Augusta, la actual Mérida, y se empezó a levantar en el siglo I a.C. En esa misma época fue cuando el emperador Augusto fundó la ciudad.

Una arquitectura única para evitar que caiga

Para ellos se ubicaba en un punto estratégico perfecto, ya que permitía el paso hacia la Vía de la Plata, una de las arterias comerciales y militares más importantes de todo el imperio. Los romanos realmente pensaban en todo lo que pudiera pasar y, por eso, crearon un sistema de tamajares para cortar la corriente de agua en las épocas de lluvias más fuertes con unos salientes en los pilares.

El Puente Romano de Mérida visto desde el aire

El Puente Romano de Mérida visto desde el aire / Istock / TravelPenguin

La presión sobre el puente, por tanto, queda muy reducida. Además, añadieron aliviaderos, unos pequeños arcos situados en la parte superior que permiten el paso del agua a través de la estructura cuando el nivel del Guadiana sube en demasía y, así, evita que colapse. Este método ha aguantado hasta la actualidad, así que no tiene absolutamente nada para reprocharle.

Hasta el año 1991, el Puente Romano de Mérida estuvo abierto al tráfico. Hoy ya solo puede atravesarse a pie, pero a lo largo de los siglos ha soportado el paso de caballos, carruajes, coches, camiones, demostrando que, efectivamente, estamos ante una de las construcciones más duraderas y espectaculares del Imperio romano en España.