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Los pueblos ideales para jubilados que quieren recorrer España con calma: villas marineras, plazas históricas y destinos cómodos para caminar y descansar

Estos pueblos destacan por su tamaño manejable, su ambiente tranquilo y una forma de viajar mucho más cómoda.

Los pueblos españoles ideales para jubilados

Los pueblos españoles ideales para jubilados / Istock

Jubilarse no significa dejar de viajar. Y sabemos que estarás pensando que ya no tienes ganas de viajes incómodos, largos trayectos, lugares atiborrados de gente y jornadas infinitas. ¿Quién dijo que ser mayor implique renunciar a visitar nuevos destinos? Olvídate de todo eso y piensa en sitios donde el viaje va a ser cómodo de verdad. Lugares que se puedan recorrer andando sin grandes esfuerzos, con hoteles bien situados, buenos restaurantes y suficientes cosas que ver sin necesidad de pasar horas en el coche o encadenando visitas.

En España hay varios pueblos que encajan especialmente bien en esa forma de viajar. El hotel queda cerca del centro, se puede pasear sin grandes esfuerzos, las distancias son cortas y siempre aparece una terraza, un puerto o una plaza donde parar un rato. Lugares agradables, con buena gastronomía, patrimonio y un ritmo bastante más tranquilo que el de muchas grandes ciudades o destinos masificados. No dejes de recorrer nuestra geografía y anímate a descubrir todos esos destinos que siguen en tu lista de pendientes y a los que seguro querrás volver.

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Adriana Fernández

Los pueblos españoles ideales para jubilados

  1. Llanes

La marina de Llanes, en España

La marina de Llanes, en España / Istock

Llanes es, sin lugar a dudas, uno de los destinos más cómodos y agradables de la costa cantábrica para viajeros jubilados. El municipio asturiano tiene un casco histórico bastante manejable, además de un pequeño puerto y numerosas terrazas donde parar cuando te apetezca picar algo. Además, buena parte del centro puede hacerse caminando tranquilamente.

Otro de sus grandes atractivos es la cercanía de varias playas y miradores sin necesidad de hacer trayectos largos. Muy cerca aparecen además pueblos pequeños y rutas costeras fáciles de recorrer en coche. Y no hace falta ni mencionar la gastronomía asturiana, que es una razón por sí sola para viajar hasta aquí.

  1. Baiona

Baiona, Pontevedra

Baiona, Pontevedra / Istock

Patrimonio, gastronomía, clima suave, mar y comodidad. Baiona es la localidad gallega perfecta para disfrutar de todo eso y más. El casco histórico resulta relativamente llano y muy fácil de recorrer, especialmente en la zona próxima al puerto y al paseo marítimo. Además, el municipio cuenta con numerosas terrazas frente al Atlántico y un ambiente bastante tranquilo fuera de la temporada estival.

Uno de los grandes símbolos del pueblo es el Parador de Baiona, situado dentro de la antigua fortaleza de Monterreal y rodeado por un paseo amurallado con vistas abiertas al océano.

  1. Cadaqués

Vistas sobre el pueblo de Cadaqués bañado por el mar Mediterráneo

Vistas sobre el pueblo de Cadaqués bañado por el mar Mediterráneo / Istock / KavalenkavaVolha

Aunque algunas calles del casco antiguo de Cadaqués tienen pendiente, buena parte del paseo junto al mar y de la zona más céntrica permiten recorrer el pueblo sin demasiada dificultad. El municipio, uno de los más bonitos de la Costa Brava, conserva además bastante bien la estética mediterránea tradicional, con casas blancas, pequeñas plazas y numerosas terrazas frente al mar.

Muchos viajeros sénior suelen elegir Cadaqués fuera de julio y agosto, cuando el ambiente es mucho más tranquilo y resulta más fácil disfrutar de restaurantes y paseos marítimos sin aglomeraciones.

  1. Comillas

Caco antiguo de Comillas

Caco antiguo de Comillas / Istock / 5

Pocos lugares pueden competir con Comillas y ofrecer patrimonio monumental, mar, buena comida y un tamaño bastante cómodo para recorrer durante varios días. Además, el ambiente suele resultar mucho más relajado que en otros grandes destinos turísticos del norte español, especialmente fuera de temporada alta.

El municipio cántabro cuenta con varios espacios históricos concentrados en distancias relativamente cortas. Uno de sus grandes símbolos es El Capricho de Gaudí, una de las obras más conocidas del artista fuera de Cataluña.

  1. Tazones

Pueblo de Tazones, en Asturias.

Pueblo de Tazones, en Asturias. / Istock / Pablo Sebastian Intelisano

Pequeño, marinero y muy fácil de recorrer. Tazones es uno de los pueblos costeros más agradables para pasar un día tranquilo junto al Cantábrico. Las calles bajan directamente hacia el puerto y podrás encontrar numerosos restaurantes especializados en pescado y marisco asturiano.

El tamaño reducido del pueblo hace que prácticamente todo quede cerca, lo que resulta ideal para quienes prefieren viajes más relajados. Además, muy cerca se ubican otros puntos interesantes de la costa oriental asturiana y varias rutas sencillas junto al litoral, por si quieres ampliar tu viaje.

  1. Pedraza

La Plaza Mayor de Pedraza (Segovia)

La Plaza Mayor de Pedraza (Segovia) / Istock / Jose Miguel Sanchez

Pedraza sigue siendo uno de los pueblos medievales mejor conservados de España. En el casco histórico encontrarás su muralla, una plaza porticada y numerosas casas de piedra muy bien preservadas, todo ello dentro de un espacio relativamente pequeño y cómodo de recorrer.

La localidad también es especialmente conocida por sus asadores tradicionales y por el ambiente calmado del que se puede disfrutar durante buena parte del año.

  1. Garachico

Garachico, Santa Cruz de Tenerife

Garachico, Santa Cruz de Tenerife / Istock / carloscastilla

Garachico es de esos lugares de los que te vas queriendo volver cuanto antes. Será por su patrimonio histórico, el clima suave o el paisaje volcánico frente al Atlántico, pero el municipio tinerfeño conquista a todo aquel que lo visita.

Sus calles son bastante tranquilas y el casco urbano es cómodo para recorrer caminando. Además, las piscinas naturales formadas por piedra volcánica se han convertido en uno de los grandes atractivos del pueblo y permiten disfrutar del litoral de una manera muy distinta a otros destinos turísticos de Canarias.