El pueblo de Valladolid con procesiones históricas y un canal navegable ideal para tu escapada de Semana Santa
El pueblo de Medina de Rioseco se moviliza cada año y familias enteras se entregan a su fiesta más esperada.

Hay lugares que en Semana Santa se transforman y consiguen que la emoción y tradición se combinen generando una atmósfera única. Medina de Rioseco, en pleno corazón de la Tierra de Campos vallisoletana, es uno de esos destinos que sorprende al que llega por primera vez y engancha al que repite. Y es que aquí la Semana Santa no es solo una fecha marcada en el calendario, es parte de su esencia, de esas cosas que se sienten en el aire nada más pisar sus calles.
Conocida como “La Ciudad de los Almirantes”, Medina de Rioseco fue durante siglos un enclave estratégico y un importante centro comercial. Hoy conserva ese aire señorial propio de la región en sus plazas, sus soportales y sus impresionantes iglesias pero lo que realmente la hace única en estas fechas es la intensidad con la que se vive su Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

La Semana Santa que pone la piel de gallina
Al pensar en Semana Santa el imaginario español se mueve en torno a la tradición andaluza, especialmente lugares como Sevilla o Málaga. Ciudades increíbles que, sin duda, son una elección estupenda si eres de los que viven con fervor esta festividad española. Sin embargo, si prefieres ir a lugares menos aglomerados y con una larga tradición a sus espaldas, tu elección puede ser cualquier lugar de Castilla y León.

En concreto, la Semana Santa en Medina de Rioseco la Semana Santa no se celebra, se vive. Y se vive con esa emoción que se contagia en cuanto suenan los tambores y salen las hermandades a la calle. Aquí no hace falta ser creyente para quedarse con la boca abierta. Porque cuando uno visita este pueblo de Tierra de Campos y se sumerge en su cultura y devoción, uno entiende por qué esta celebración está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Sin duda, donde hay tradición, hay alma, y en Rioseco el alma se respira. Familias enteras llevan generaciones cuidando cada detalle de sus tallas y sus procesiones. Y en esos momentos, el pueblo entero se convierte en un escenario donde el respeto, la devoción y el arraigo a su querida Tierra de Campos se combinan a la perfección generando un ambiente único.

Uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa de Medina de Rioseco es la salida de “La Escalera” el Viernes Santo, cuando los cofrades bajan por la empinada calle Mayor cargando sobre sus hombros el paso de “El Descendimiento”. Un instante que deja sin aliento a todo el que lo presencia y que se ha convertido en símbolo de la Pasión riosecana. Si visitas el pueblo, podrás experimentar el cariño que tienen a estas fechas tan distintivas, a las que las familias riosecanas por generaciones se han dedicado en cuerpo y alma.
El mar de Castilla en plena Tierra de Campos
Si hay algo que sorprende a cualquiera, es encontrarse un canal navegable en mitad de la meseta castellana. El Canal de Castilla, el cual fue declarado Bien de Interés Cultural en 1991, es uno de los grandes orgullos de la zona. Una obra de ingeniería del siglo XVIII que tenía por objetivo principal servir como vía de comunicación y transporte que solucionase el problema de aislamiento que sufría la meseta norte, y que hoy regala la posibilidad de realizar piragüismo, una ruta en barco, senderismo o rutas en bicicleta.

Buen comer y mejor sobremesa
Y como en cualquier rincón de Castilla que se precie, en Medina de Rioseco se come de maravilla. La Semana Santa es la excusa perfecta para sentarse a la mesa y disfrutar de una gastronomía de las que invitan a la sobremesa y a la charla larga. Podrás disfrutar del arte culinario de Castilla, unido a saber de la increíble historia que esconde este lugar y a la hospitalidad de los riosecanos, que siempre tienen algo que contar.
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