El pueblo más sorprendente de Alicante tiene un castillo musulmán y un acueducto del siglo XV: es una joya viajera por descubrir

Un precioso pueblo de Alicante que te sorprenderá con su castillo, su cuidada gastronomía y su acueducto del siglo XV.

El pueblo mediavla más sorprendente de Alicante
El pueblo mediavla más sorprendente de Alicante / Istock / Freeartist

Ubicado en el interior de la provincia de Alicante, Biar es un encantador pueblo que combina historia, cultura y gastronomía en un entorno natural privilegiado. Sus calles empedradas, monumentos bien conservados y tradiciones arraigadas lo convierten en un destino ideal para quienes buscan una experiencia auténtica en la Comunidad Valenciana.

Recientemente, Biar ha ganado reconocimiento al ser destacado como uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Alicante. Este reconocimiento resalta la belleza y el valor patrimonial de Biar, consolidándolo como un lugar de visita obligada para los amantes del turismo rural y cultural.

La historia de un enclave único

A lo largo del recorrido, se destacan una serie de paradas imprescindibles. Más allá de su interés turístico y sorprendente belleza, lugares como El Castillo de Biar constituyen un espacio clave para entender la increíble historia de este lugar. Esta fortaleza del siglo XII situada sobre un cerro a 750 metros de altitud, es el emblema del pueblo. Declarado Monumento Nacional en 1931, el castillo forma parte de la ruta de los castillos del Vinalopó y ofrece vistas panorámicas impresionantes del entorno. Recientemente, ha sido objeto de una musealización histórica que enriquece la experiencia del visitante, permitiendo explorar su relevancia estratégica y cultural a lo largo de los siglos.

El castillo medieval de Biar fue primero una fortaleza musulmana

El castillo medieval de Biar fue primero una fortaleza musulmana

/ Istock / Helena GH

Otros lugares, como la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, no se quedan atrás tampoco. De estilo gótico, destaca por su fachada y detalles ornamentales que reflejan la riqueza histórica y artística con la que cuenta el municipio. Además, el Santuario de la Mare de Déu de Gràcia, situado en las afueras del pueblo, es un lugar de peregrinación y devoción popular que merece una visita por su valor espiritual y belleza natural circundante.

Este consta de tres naves, con la central cubierta por bóvedas de crucería adornadas con estucos y frescos. En un momento dado, se podrá apreciar el escudo de Aragón, lo que no es una metedura de pata del arquitecto, sino una pista importante de la historia del lugar. Tras la reconquista, Jaime I el Conquistador haría acopio del pueblo dejando una impronta imborrable en el lugar que perduró hasta nuestros días, lo que explica la presencia del escudo en un edificio construido a principios del siglo XX.

Retablo en el interior de la iglesia de Biar

Retablo en el interior de la iglesia de Biar

/ Istock / Jose Munoz Carrasco

Por último, peron no menos importante, una vista a Biar no sería lo mismo sin echar un vistazo a su impresionante acueducto. Con el nombre de Acueducto Ojival, esta obra de ingeniería medieval podrá encontrarse a las afueras del pueblo, lo que puede constituir tanto la primera, como la última parada de la visita.

Planifica tu visita

Biar ofrece alojamientos con encanto, como el Hotel Rural La Façana, situado en la Plaza de la Constitución. Este lugar combina tradición y comodidad, además de una cocina casera que destaca por platos como gazpachos manchegos y arroz con conejo. Para una experiencia más moderna, el Hotel Villa de Biar cuenta con instalaciones sofisticadas y un restaurante que reinterpreta los sabores locales.

A la hora de comer, opciones como Les Fanecaes son ideales para disfrutar de platos típicos como bacalao al ‘ajomiel’ o la clásica paella. En el centro, pequeñas tabernas ofrecen tapas y embutidos locales, creando una experiencia gastronómica que refleja la autenticidad de este pintoresco pueblo.

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