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El pueblo rojo en el que viven solo 18 personas: es perfecto para los que quieren huir de la ciudad

Si necesitas desconectar del bullicio de la ciudad, presta atención a este pueblo rojo enclavado en la sierra de Ayllón.

Descubre el pueblo rojo de Segovia que tiene solamente 18 habitantes.

Descubre el pueblo rojo de Segovia que tiene solamente 18 habitantes. / Istock / Helena GH

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Las grandes ciudades son, en muchas ocasiones, sinónimo de un tráfico infernal, estrés y un ritmo de vida frenético. Esto, para los más urbanitas, puede estar bien, pero todos necesitamos, de vez en cuando, desconectar del ajetreo y reconectar con la naturaleza. Y, lo mejor para ello, es escaparse a alguno de los pueblos que conforman la España Vaciada. ¿Nos acompañas?

Bienvenidos a Madriguera, pueblo rojo de Segovia.

Bienvenidos a Madriguera, pueblo rojo de Segovia. / Istock / Helena GH

En el corazón de la sierra de Ayllón se encuentra Madriguera, un pequeño pueblo conocido como el pueblo rojo de Segovia. Y es que, con tan solo 18 habitantes, este rincón constituye el refugio perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio de la capital y adentrarse en un entorno rural donde el tiempo parece haberse detenido. Sus casas de piedra rojiza, su tranquilidad absoluta y su entorno natural convierten a Madriguera en un destino único para los amantes del turismo rural.

Un pueblo de arquitectura singular

Madriguera forma parte de la llamada arquitectura roja de la sierra de Ayllón. Este estilo se caracteriza por el uso de piedra y arcilla de tonalidades rojizas, que confieren al pueblo un aspecto único que parece sacado de un cuento

Madriguera es el lugar perfecto para encontrar calma y tranquilidad.

Madriguera es el lugar perfecto para encontrar calma y tranquilidad. / Istock / Sami Auvinen

Sus casas, construidas con materiales extraídos directamente del entorno, se integran perfectamente en el paisaje. Este detalle resalta la belleza natural de Madriguera desde el mismo instante en que el viajero divisa el pueblo en el horizonte.

En Madriguera, el silencio es el protagonista absoluto. Con una población que apenas alcanza los 18 residentes, este pequeño núcleo urbano es perfecto para huir del caos de la ciudad. Aquí solo escucharás el susurro del viento y el canto de los pájaros.

Naturaleza en estado puro

Madriguera no solo destaca por su belleza arquitectónica: su ubicación privilegiada en la sierra de Ayllón lo convierte en un paraíso para los amantes de la naturaleza. Rodeado de montañas, bosques de robles y pinares, este pequeño pueblo ofrece innumerables rutas de senderismo para explorar las inmediaciones.

Entre las caminatas más recomendadas está la que conecta Madriguera con otros pueblos que también cuentan con la arquitectura roja, como El Muyo o Villacorta. Este recorrido no solo permite disfrutar del paisaje, sino también descubrir la historia y la cultura de la zona. Durante el trayecto, además, es posible avistar ciervos, zorros y una gran variedad de aves que habitan en la sierra.

Aunque su tamaño pueda sugerir lo contrario, Madriguera cuenta con una rica historia y tradiciones que sus pocos habitantes se esfuerzan por preservar. Sus orígenes se remontan a tiempos medievales, y su iglesia parroquial, dedicada a San Pedro, es un testimonio de su pasado. Este sencillo templo se encuentra en el centro del pueblo y constituye el mejor punto de partida para descubrir este pueblo rojo.

Un destino para desconectar del mundo digital

En un mundo donde la tecnología domina gran parte de nuestra vida, Madriguera es el paraíso para aquellos que quieren desconectar del mundo digital por unos días (aunque unas horas también nos valen). La señal de internet y móvil es limitada, lo que obliga a los viajeros a desconectarse de las pantallas y disfrutar exclusivamente del entorno.

Aunque este pueblo rojo es pequeño, el viajero tendrá diversas opciones para disfrutar de la gastronomía local. Si se aloja en alguna casa rural debería probar platos tradicionales como el cordero asado o las sopas castellanas. Además, algunos vecinos se dedican a la elaboración de productos artesanales como miel y quesos, ideales para llevar de vuelta a la ciudad como recuerdo.

En definitiva, Madriguera es mucho más que un pequeño pueblo con casas de piedra roja. Es un destino que nos permite huir del caos de la ciudad y disfrutar del aire puro de la sierra de Ayllón. Y es que, este pueblo rojo con apenas 18 habitantes, es el mejor ejemplo de que, en ocasiones, menos, es más.