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El pueblo del Pirineo navarro que esconde las "Cuevas de las Brujas" tiene túneles de piedra, tres niveles y 120 metro de longitud

Nos adentramos en la población más embrujada de todo el mundo, rodeado de cuevas en los que las brujas celebraban sus akelarres.

La cueva donde tenían lugar los aquelarres de las brujas

La cueva donde tenían lugar los aquelarres de las brujas / Istock

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Durante varios siglos en la Edad Media, España y gran parte del continente europeo se vieron subyugados por la presencia de la Santa Inquisición, cuyo objetivo era la supresión de cualquier herejía o rebeldía por parte de los ciudadanos. En España este período tan terrorífico tuvo lugar entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII, dejando tras de sí miles de víctimas y relatos que han pasado a la historia. Uno de los acontecimientos más destacados de esa época tuvo lugar en la localidad navarra de Zugarramurdi, el más famoso de los pueblos de brujas de todo el país.

El exterior de la cueva de Zugarramurdi

El exterior de la cueva de Zugarramurdi / Istock / Frank Buchter

Situado a menos de 2 kilómetros de la frontera con Francia, Zugarramurdi vio como, en el 1610, durante la época de mayor actividad de la Inquisición española, 40 de sus vecinos eran acusados de brujería, resultando en la condena a la hoguera de 12 de ellos. Con el paso del tiempo, una vez la Inquisición y el delirio por el orden cristiano fueron dejados atrás, Zugarramurdi pasó a convertirse en un lugar de peregrinación para todos aquellos amantes de la historia de la brujería.

El Patrimonio de la Humanidad más desconocido de España es un paraje natural del Jurásico con cuevas subterráneas únicas en el mundo

Adriana Fernández

Las brujas de Zugarramurdi

Colindando con los Pirineos navarros, enclavado en el Valle de Xereta, el pueblo de Zugarramurdi cuenta con una población censada de 213 habitantes. Con sus calles empedradas bordeadas por casas de arquitectura tradicional, en todos los rincones del pueblo se respira una atmósfera tranquila y relajada; aquí, cada piedra y cada rama tiene su propia historia que, en la mayoría de los casos, se remonta siglos en el pasado y cuenta con la presencia de brujas.

El pueblo de Zugarramurdi

El pueblo de Zugarramurdi / Istock / HJBC

Es quizás este hecho el que hace que Zugarramurdi tenga una personalidad tan particular. Pasear por las callejuelas de este emblemático pueblo nos transporta directamente hasta la Edad Media, durante la época en que la Inquisición española recorría el territorio en busca de herejes. Fue aquí en Zugarramurdi donde, en un último intento de la Inquisición por erradicar la supuesta brujería en tierras navarras, entre los años 1609 y 1610 tuvo lugar el mayor proceso contra la brujería de toda la historia de España. Aunque el número de personas condenadas a la hoguera fue pequeño en comparación a otras persecuciones en Europa, se considera el mayor evento de este tipo en término del número de personas investigadas, habiendo sido unas 7.000 los casos examinados.

El interior de la cueva de Zugarramurdi

El interior de la cueva de Zugarramurdi / Alba Calbetó

Desde entonces, el pueblo ha atraído a millares y millares de visitantes, muchos de ellos fascinados por el pasado morboso y truculento de la villa. Otros muchos llegan también al pueblo con la intención de canalizar la energía de esas antiguas brujas llevadas a la hoguera, con la esperanza de poder regresar a sus casas más fuertes y con una mayor conexión con la naturaleza y el mundo que nos rodea.

La cueva de las brujas

Fuera de los límites del pueblo se encuentra la llamada Sorginen Leizea, que significa “La cueva de las brujas”. Fue aquí donde, supuestamente, tuvieron lugar los akelarres de los que la Inquisición acusó a muchos de los vecinos del pueblo. Estos presuntos encuentros nigrománticos en honor al diablo recogidos por la Inquisición eran, en realidad, reuniones de los “sorgin”, quienes realizaban ritos en torno a la Madre Tierra, en los que tan solo bailaban y se divertían.

El interior de la cueva se organiza en distintos niveles

El interior de la cueva se organiza en distintos niveles / Istock / Antonio Ortega

La zona de la cueva y su trama de túneles, con subidas y bajadas repartidas en tres niveles y que se extienden hasta los 120 metros de longitud, junto con los senderos que rodean las cavidades y túneles de la zona, ofrecen uno de los paseos más especiales y mágicos que podemos hacer.

El Museo de las Brujas

El pueblo de Zugarramurdi ha sabido sacarle provecho a las peregrinaciones de aquellos interesados en la brujería y su historia. Es por esto que en el edificio del antiguo hospital se encuentra, desde 2007, el Museo de las Brujas. Repartido en sus tres plantas y a través de audiovisuales, escenografías y pantallas interactivas, el museo homenajea a los hombres y mujeres víctimas de la Inquisición. Un espacio de duelo y recuerdo que permite al visitante adentrarse de pleno el en proceso inquisitorial y que perpetúa la memoria histórica.