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El pueblo perfecto para viajar por España, según las mujeres mayores de 60 años: “Es el pueblo más surrealista del territorio”

Perteneciente a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España, este pueblo medieval está construido sobre un puente natural.

El pueblo más surrealista de España es también uno de los más bonitos

El pueblo más surrealista de España es también uno de los más bonitos / Istock / Miguel Habano

Hay pueblos que, cuando nos paramos a considerar detenidamente el lugar o terreno sobre el cual se extienden, parecen directamente sacados de un mundo ficticio. Ejemplos de este tipo de localidades podrían ser los pueblos de Castellfollit de la Roca, asentado en un acantilado de basalto, o Setenil de las Bodegas, construido en la parte inferior de una imponente pared de roca. Otra de estas villas, quizás no tan conocida pero igual de curiosa, es el pueblo de Puentedey, situado al norte de la provincia de Burgos.

Puentedey es uno de los pueblos más curiosos del territorio

Puentedey es uno de los pueblos más curiosos del territorio / Istock / Miguel Habano

Perteneciente a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España desde el año 2022, Puentedey se asienta sobre un puente natural, un arco de roca que, a lo largo de miles de años, el río Nela ha ido erosionando hasta crear la estampa que hoy día podemos observar. Rodeado de montañas y bosques, y con una población censada de tan solo medio centenar de habitantes, Puentedey es el destino perfecto para aquellos más amantes de la naturaleza.

El pueblo donde mejor se come de España es un lugar clave para peregrinos: el pulpo es el plato más famoso, tiene una catedral declarada Monumento Histórico-Artístico y murallas del siglo XII

Adriana Fernández

El puente de Dios

Perteneciente al municipio de Merindad de Valdeporres, Puentedey es uno de los lugares más fotografiados de toda la provincia de Burgos, el origen etimológico del nombre de Puentedey era “Puente de Dios”. No es de extrañar que los primeros habitantes de la zona decidieran bautizar a la localidad con este nombre porque, viendo el arco de roca sobre el que se asienta, realmente parece que sea obra de una fuerza o un ente sobrehumano. Tal es la rareza de su ubicación, que mucha de la gente que lo visita lo describe como un entorno surrealista.

A pesar de que el puente natural es, como cabe de esperar, el lugar con más afluencia de visitantes de la villa -incluso se puede cruzar por debajo, paseando por la orilla del río-, Puentedey tiene muchas otras cosas con las que dejar maravilladas a todas aquellas personas que se acercan. Y no lo digo yo; lo dice el hecho que, desde hace unos años, la villa forma parte de la asociación de los Pueblos Más Bonitos de España.

El río Nela en su paso por el debajo del puente

El río Nela en su paso por el debajo del puente / Istock / Miguel Habano

Puentedey, además, tiene la grandiosa ventaja de que es un destino del que se puede disfrutar a lo largo de todo el año, ya sea en verano o en invierno. Cuando suben las temperaturas, el río ofrece un excelente refugio contra el calor extremo; por otro lado, en invierno -y, sobre todo, cuando nieva- el pueblo se convierte en una estampa digna de postal, como si fuera un Belén gigante.

Un paseo por Puentedey

En la parte superior del puente natural se extiende el casco antiguo del pueblo. De origen medieval, las callejuelas empedradas que conforman el núcleo urbano están bordeadas a lado y lado por casas de piedra bien conservadas, cuyos balcones hechos de madera aportan un toque aún más rural a la atmósfera del pueblo. Paseando por aquí, podrás visitar el Palacio de los Fernández Brizuela, un imponente palacio señorial de los siglos XVI y XVII; o la iglesia de San Pelayo, cuya arquitectura mezcla los estilos románico, gótico y barroco.

La entrada a las cuevas de Ojo Guareña

La entrada a las cuevas de Ojo Guareña / Istock / jon chica parada

Los alrededores de Puentedey ofrecen también la posibilidad de disfrutar del entorno natural a través de rutas de senderismo. Uno de los senderos más recomendados, y es que realmente lo vale, es el que lleva hasta la Cascada de La Mea, un precioso salto de agua ideal para refugiarse del Sol veraniego. En las vecindades del pueblo, a unos 20 minutos en coche y unas tres horas a pie, se ubica el Monumento Natural de Ojo Guareña, el conjunto de cuevas más extenso de toda la Península Ibérica.