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El pueblo donde mejor se come de España es famoso por ser "el santuario del marisco mediterráneo": tiene un castillo frente al mar y una de las lonjas importantes del Levante

Entre arroces, pescado fresco y terrazas frente al mar, Dénia se ha convertido en uno de los grandes viajes gastronómicos del Mediterráneo español.

El Castillo de Dénia es una fortaleza de origen islámico construida entre los siglos XI y XII

El Castillo de Dénia es una fortaleza de origen islámico construida entre los siglos XI y XII / Istock / Mark Seaden

Pocas localidades españolas han conseguido construir una identidad gastronómica tan potente alrededor del mar como Dénia. En esta ciudad de la costa alicantina, buena parte de la vida sigue girando alrededor del puerto, de las subastas de pescado y de una cocina marinera que lleva años atrayendo tanto a viajeros como a algunos de los chefs más importantes del país.

Playa de Les Rotes, Dénia

Playa de Les Rotes, Dénia / Istock / LUNAMARINA

En este rincón del Mediterráneo (en el extremo norte de la provincia, casi rozando Valencia), hay un momento del día que refleja que esto sigue formando parte del ritmo diario, y es cuando las terrazas del puerto empiezan a llenarse, las pescaderías todavía muestran parte del género recién llegado de la lonja y en muchos restaurantes la gente sigue hablando de gambas, arroces o del pescado que ha entrado esa mañana. Esta manera en la que todo gira en torno a la mesa es lo que ha terminado convirtiendo a Dénia en uno de los destinos culinarios más conocidos de España.

El pueblo que inspiró la canción 'Mediterráneo' de Serrat: un puerto pesquero repleto de casas blancas que se asoman a calas de cuento

Adriana Fernández

Y si a todo ello le añades el castillo que domina el Mediterráneo desde la parte alta del casco urbano, sus playas largas, las calas rocosas y uno de los puertos más activos del Levante, tienes un destino ideal para cualquier momento del año.

La gamba roja de Dénia y el producto que convirtió la localidad en referencia gastronómica internacional

Hablar de Dénia supone hablar inevitablemente de cocina mediterránea y su relación con el mar. Esa conexión sigue siendo muy visible en el puerto pesquero y especialmente en la lonja, uno de los espacios más importantes de la actividad diaria de la ciudad donde continúan llegando embarcaciones con distintas variedades de pescado y marisco que abastecen restaurantes de toda la zona.

Además, la ciudad fue reconocida en 2015 por la UNESCO como Ciudad Creativa de la Gastronomía, una distinción internacional que reforzó todavía más su imagen como gran destino culinario del Mediterráneo. Pero si hay un producto que se lleva el protagonismo absoluto es la gamba roja.

Gamba roja

Gamba roja / Istock / 5

Capturada en aguas profundas del Mediterráneo, la gamba roja de Dénia se ha convertido en uno de los productos más valorados de la cocina española y muchos cocineros la consideran uno de los grandes símbolos del producto mediterráneo.

Pero la gastronomía local va bastante más allá y en las cartas de muchos restaurantes también puedes encontrar arroces marineros, el pulpo seco, los erizos, el pescado de lonja o distintas recetas tradicionales valencianas.

Un castillo medieval con vistas al Mediterráneo

Aunque la gastronomía concentra gran parte de la atención, Dénia conserva también un patrimonio histórico bastante importante. Sobre una colina que domina el casco urbano se alza el Castillo de Dénia, una fortaleza de origen islámico construida entre los siglos XI y XII que ha marcado el carácter de la ciudad durante siglos.

El Castillo de Dénia es Bien de Interés Cultural desde 2001

El Castillo de Dénia es Bien de Interés Cultural desde 2001 / Istock / IVANVIEITO

El espacio, considerado Bien de Interés Cultural desde 2001, cuenta con restos arqueológicos, murallas, torres y caminos que permiten entender la importancia estratégica que tuvo este enclave en el Mediterráneo. Hoy es uno de los lugares más visitados de la ciudad y uno de los mejores miradores sobre la costa alicantina.

A los pies del castillo aparece además el barrio de Les Roques, una de las zonas históricas más reconocibles de Dénia, con calles estrechas y fachadas tradicionales que contrastan bastante con la imagen más turística de otras áreas costeras cercanas.

Además del castillo y probar una y mil veces la gamba roja, no puedes irte de Dénia sin disfrutar de sus más de 20 kilómetros de litoral donde hay playas para todos los gustos. Si eres de playas amplias de arena, este es tu sitio. Si lo que te gustan son las pequeñas calas rocosas, este es tu sitio también. Y si alargas tu estancia y quieres un cambio de aires, desde el puerto salen ferris Ibiza y Formentera. No le falta de nada.