El pueblo donde mejor se come en Galicia es, todavía, un completo desconocido: marisco, hórreos frente al mar y un litoral lleno de leyendas
En este pueblo gallego el buen comer y el disfrute está garantizado; ¡y todo en un entorno de lujo!

En la orilla de la ría de Pontevedra, Combarro lleva siglos viviendo del mar y comiendo de él, sin esforzarse en demasía. Cada vez hay más restaurantes en todo el mundo que presumen de platos inflados de precios con, supuestamente, marisco de calidad. Pero todo eso son falacias si lo comparas con Combarro; un pueblo que sabe lo que hace, pues no hay nadie que conozca mejor el marisco que los dueños de sus costas.
Un pueblo pequeño con una despensa enorme
Para poneros en contexto, Combarro no llega a los 1.500 habitantes y pertenece al concello de Poio, un pueblo pequeño pero con una esencia especial. De hecho, me atrevería a decir que pocos lugares concentran tanta identidad en tan pocos metros. Y me daréis la razón nada más pisar su casco histórico, declarado Conjunto de Interés Artístico y Pintoresco en 1972, el cual mantiene intacta la estructura tradicional de las aldeas marineras gallegas.

Sin duda, su relación directa con la ría explica por qué se come tan bien. No hay sofisticación innecesaria ni platos pensados para la foto en Instagram, hay producto; ¡y menos mal! Pues no quiero que me hablen de ese tipo de restaurantes teniendo mejillones recién sacados de las bateas, almejas finas, navajas, berberechos y pescados que llegan al puerto antes de pasar por la cocina.
Los hórreos más fotografiados de Galicia
Si hay una imagen que define Combarro es la de sus hórreos frente al agua. Más de treinta enfilados junto a la ría, formando uno de los conjuntos más espectaculares de Galicia y, probablemente, de toda España. En total, el pueblo conserva alrededor de sesenta hórreos repartidos por el casco antiguo. Os aseguro, que simplemente por verlo merece el largo viaje hacia Pontevedra.

Estas construcciones, elevadas sobre pilares de piedra, servían para proteger los alimentos de la humedad y de los roedores. En Combarro, además, estaban orientadas al mar para aprovechar la brisa y facilitar el secado del pescado. Un claro ejemplo de la funcionalidad y la estética remando en la misma dirección.
El marisco como costumbre
Hablar de Combarro es hablar de marisco, aquí se come de lujo porque siempre ha sido así. Y eso es todo un privilegio. Si me permitís una recomendación O Bocoi es uno de esos sitios que nunca fallan, ahí podrás disfrutar de cocina gallega clásica, marisco cuando la ría lo permite y platos reconocibles, bien hechos y con mucho sabor. Para algo más pequeño y tranquilo, A Codia apuesta por una carta más corta y guisos marineros de los que apetecen un día lluvioso gallego. Y si apetece comer mirando al mar, Chill Out es perfecto para raciones sencillas, pescado a la plancha y una comida sin complicaciones, con la ría delante.
Un mar lleno de historias
La ría que baña Combarro no solo alimenta, ¡también guarda historias! Durante siglos fue escenario de comercio, pesca y contrabando. Las leyendas hablan de naufragios, de luces en el agua y de noches en las que el mar parecía no querer dormirse. Y es que, aquí, el paisaje invita a contar historias. Y es que, no me extraña que este pueblo tenga tanto éxito. Un pueblo con cosas que contar, comida buena que comer y lugares bonitos que ver. ¿Necesitáis algo más? ¿A qué esperáis a ir a Pontevedra?
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