El pueblo medieval más alucinante de Burgos tiene 50 habitantes, se levanta sobre un río y es de los más bonitos de España

Este precioso pueblo de las Merindades es uno de los más bonitos que verás nunca y deberías visitarlo al menos una vez.

Este es uno de los pueblos más bonitos de Burgos y de España
Este es uno de los pueblos más bonitos de Burgos y de España / Istock / Miguel Habano

Tan solo medio centenar de almas habitan un precioso pueblo de la comarca de las Merindades, al norte de Burgos. En cuestión de pueblos, el tamaño realmente no importa, ya que en muchas ocasiones, cuanto más pequeño, más encantador. A pesar de contar con un espacio reducido, esta aldea esconde paisajes naturales increíbles y un conjunto arquitectónico que enamoraría a cualquiera. Además, forma parte de la lista de los Pueblos Más Bonitos de España.

Viajar hasta Puentedey es sinónimo de llenar la galería -o el carrete- de fotografías alucinantes. La bienvenida que da el puente ya es motivo más que suficiente para empaparse de su belleza. Este pueblo burgalés fue construido sobre el río Nela, que cuenta con un puente natural que se ha formado poco a poco con la erosión del agua. Sobre él, todas las casas de piedra que ayudan a que parezca prácticamente mágico. Irreal.

El puente natural sobre el que se construye Puentedey

El puente natural sobre el que se construye Puentedey

/ Istock / Miguel Habano

El arco de piedra que funciona como puente une también ambos lados de Puentedey. Evidentemente, es la parte más fotogénica, pero no la única. Un paseo por sus calles supone introducirse en lo más profundo de Castilla y León y descubrir un turismo lento, en el que lo importante no es ver el máximo número de monumentos en el menor tiempo posible, sino invertir el mayor tiempo existente en empaparse de la esencia de lo que hay alrededor.

Puentedey detrás del puente natural

Puentedey detrás del puente natural

/ Istock / Miguel Habano

Qué ver en Puentedey

La iglesia románica

Más allá de un paseo por sus callejuelas contemplando las fachadas de las viviendas o una sesión de fotos a los pies del río, se puede visitar la iglesia románica de San Pelayo. Se erigió en el siglo XII, época sobre la que también se consolidó como centro de reunión espiritual tanto para los vecinos de Puentedey como para los de otras poblaciones cercanas. Su estilo mezcla los elementos románicos originales con góticos y barrocos de modificaciones posteriores.

La iglesia románica de San Pelayo al fondo

La iglesia románica de San Pelayo al fondo

/ Istock / jon chica parada

Se construyó en honor al mártir San Pelayo, con una estructura de nave única y ábside semicircular. Aunque la arquitectura es una joya en sí misma, merece la pena entrar para contemplar el retablo mayor. En él se representa al mártir acompañado de otros motivos religiosos. Además, al estar situado en lo alto del Puente Natural, desde el templo se aprecian unas vistas privilegiadas de todo el paisaje: desde el río Nela hasta los boques de la Merindad de Valdeporres.

El palacio

Otro edificio mítico es el Palacio de los Brizuela, construido entre los siglos XV y XVI por orden de la familia de los Fernández de Brizuela. Esta fue una de las familias más influyentes de la época, llegando a ocupar cargos administrativos tan importantes como el de alcaide del castillo de Berlanga o ayudante del Condestable de Castilla. A lo largo de los siglos, ha sido testigo de algunos de los sucesos más importantes para Puentedey y todo su entorno.

El Palacio de los Brizuela en Puentedey

El Palacio de los Brizuela en Puentedey

/ Istock / Miguel Habano

Se trata de un gran ejemplo de la arquitectura civil renacentista de Burgos, con planta cuadrada y piedra de mampostería. Sus elementos más destacables son la portada con el escudo de armas de los Fernández de Brizuela y los amplios ventanales decorados con molduras. Hace mucho tiempo que dejó de funcionar como residencia -y a día de hoy no puede visitarse-, pero continúa siendo un símbolo de la importancia de la aristocracia en la región.

Otros monumentos de interés y el entorno natural

Además de estos edificios tan legendarios, también se pueden conocer otros puntos como el Mirador de San Andrés o el Museo de Bolos, uno de los deportes más tradicionales de las Merindades. Alejándose del núcleo poblacional se encuentra la Cascada la Mea, un salto de agua de 30 metros al que se llega después de recorrer una ruta de unos 30 minutos. Todo en Puentedey merece la pena pues, aun teniendo solo 50 habitantes, su riqueza es enorme.

Síguele la pista

  • Lo último